jueves, 31 de enero de 2019

¿ Existió una Civilización que Convivió con los Dinosaurios? (I)

El hombre siempre ha soñado con encontrar aquellas fabulosas remotas civilizaciones que cuentan múltiples mitos y leyendas. 

Y tal como he comentado en mi bienvenida al blog, a pesar de los miles de años transcurridos y de las múltiples catástrofes sufridas por este planeta a lo largo de su dilatada historia, todavía se van encontrando vestigios que ayudan a completar el puzzle. 

Y generalmente se encuentran esporádicas y limitadas pruebas de la existencia de otros hombres y de otras culturas e imperios remontándonos en el pasado hasta unos 15.000 años. 

Una de las últimas sorpresas que nos ha deparado la Paleontología ha sido el descubrimiento del «hombre de Leakey», en Olduvai (Tanzania), de una edad estimada máxima de un millón de años.




Pero este hallazgo de los Leakey, eminente familia de paleontólogos y antropólogos, constituye tan sólo un hecho aislado. Aunque luego se han encontrado otros restos más antiguos de homínidos en distintas partes del mundo que han ampliado la posible antigüedad del hombre hasta unos pocos millones de años. 

Evidentemente esta antigüedad del ser humano en la Tierra anula cualquier posibilidad de coexistencia con los grandes dinosaurios. 

Por otro lado los paleontólogos se siguen preguntando por qué estos animales prehistóricos tan numerosos y resistentes desaparecieron súbitamente de la faz de la Tierra. ¿Cómo puede explicarse este singular hecho?

 La repentina extinción de estos millones de gigantescos saurios que dominaban los antiguos continentes del planeta era, en efecto, una incógnita fascinante. Muchos de esos gigantescos saurios habrían permanecido o se habrían transformado, adecuándose a las nuevas necesidades de sus hábitats. Pero nada de eso ocurrió.

En 1980 un grupo de investigadores liderados por el físico Luis Álvarez (Premio Nobel) descubrieron, en las muestras tomadas por todo el mundo de las capas intermedias entre los períodos Cretácico y Terciario de hace 65 millones de años, una concentración de iridio cientos de veces más alta que lo normal. El final del cretáceo coincide con la extinción de los dinosaurios y de los ammonites. 

Plantearon así la llamada "Hipótesis de Álvarez", conforme la cual la extinción de los dinosaurios y de muchas otras formas de vida habría sido causada por el impacto de un gran meteorito contra la superficie de la Tierra hace 65 millones de años.

El nombre de la hipótesis se debe a los dos científicos que propusieron la hipótesis en 1980: Luis Álvarez y Walter Álvarez (padre e hijo).

Para demostrar esta hipótesis, las investigaciones se centraron en encontrar una capa en la corteza de la Tierra con niveles elevados de iridio. Los niveles del iridio son generalmente más altos en asteroides y otros objetos extraterrestres.

La evidencia del iridio fue descubierta anteriormente al descubrimiento del cráter de Chicxulub, en la península de Yucatán.

 Por tanto, si consideramos que el último dinosaurio murió hace unos 65 millones de años, y que los hombres u homínidos (que se sepa) habitaron la Tierra desde hace unos 4 millones de años, entonces parece imposible que un hombre jamás hubiera visto un dinosaurio. 

Sin embargo, hay evidencias de que realmente los hombres y los dinosaurios vivieron juntos en el pasado. Y esto solo se puede explicar con dos alternativas: o el hombre ha estado en la Tierra hace más de 65 millones de años o han existido dinosaurios hasta épocas mucho más recientes de lo que pensamos.

Juan José Benítez (Pamplona, 7 de septiembre de 1946) es un periodista español, conocido por sus trabajos en ufología y su serie de novelas Caballo de Troya.

En 1975 escribió su obra "Existió otra Humanidad", en la que he basado parte de este artículo. 

Piedras de Ica

Se han encontrado dibujos en cuevas, en la región del Gran Cañon del Colorado y otros lugares, que parecen mostrar dinosaurios, mamuts y otros animales extintos.

Asimismo, hay una cantidad de leyendas que parecen relatos de encuentros entre hombres y dragones, una versión mitológica de los reptiles gigantes.

En la epopeya de Gilgamesh (3000 aC) se dice que mató a un dragón gigante que devoraba árboles y otras plantas.

En dos capítulos del libro de Daniel en la Biblia hay un recuento de un dragón que los babilonios adoraban. Alejandro Magno y su ejército dijeron que encontraron un dragón que estimaron tener una largura de 33 metros, un una cueva en la India. 




En China hay una gran cantidad de leyendas y dibujos que indican que reptiles gigantes vivieron allá en el pasado. Incluso mencionaban que una familia real usó algunos reptiles grandes para tirar de su carruaje. 

El dragón Nidhogg royendo las raíces del Yggdrasil (manuscrito AM 738 4to, s. XVII, Museo de Árni Magnússon, Islandia).También la gente de los países nórdicos construyó sus barcos con representaciones de dragones marinos.

 Se habla de un tipo de dragón que tenía grandes patas traseras y patas delanteras cortas, igual como sabemos que existieron por los huesos fosilizados. De relatos más recientes tenemos recuentos de héroes que mataron dragones. Se dice que Beowulf y San Jorge mataron dragones y sus descripciones corresponden de manera notable con las reconstrucciones modernas de varios tipos de dinosaurios.

Del el siglo 10 dC nos llega un relato irlandés en que hay una descripción de un estegosaurio. Nerluc, en Francia, debe su nombre de un hombre que mató un dragón cuya descripción es muy parecida a esa de un triceratops. 

Libros de ciencia y escritos de naturalistas del siglo XIV indican que los dragones eran aún animales vivientes, aunque ya casi extinguidos.

Hay varios recuentos de reptiles voladores en la historia. Herodoto describió correctamente las características de un reptil reconocido por restos fósiles en tiempos modernos. La tribu de los Sioux se refiere a un pájaro de trueno. Su descripción y dibujos coinciden con ese dinosaurio volador que hoy llamamos teranodon. En Inglaterra se reportó un reptil volador durante el siglo XV.

También actualmente hay informes de testigos que han visto algunos tipos de reptiles gigantes, caminando, nadando o volando, en Australia y en África, cerca de bosques tropicales, en varios lagos del mundo y en el mar.

El más famoso lugar es Loch Ness, donde miles de personas han visto y fotografiado un monstruo, que parece un tipo de Plesiosauro. Pero, no es el único lugar, y hay miles de testigos que han visto reptiles gigantes en otras partes del mundo. 

Pero todos estos descubrimientos y relatos han quedado empequeñecidos, aunque la ciencia oficial los ignora, por los descubrimientos efectuados hace unos cuantos años en un lugar de Perú, situado en un desierto blanco y pedregoso del Departamento de Ica, por el doctor Javier Cabrera. Ica es un departamento que está ubicado al oeste del Océano Pacífico y al norte de la región de Nazca, lugar famoso por sus enigmáticas pistas

El doctor Cabrera habría descubierto la más sorprendente prueba de la existencia de otra civilización que pobló el planeta posiblemente hace millones de años, ¡en la época de los Dinosaturios!

 A diferencia de los restos antes mencionados a los que se aplican una serie de teorías y conjeturas sobre la existencia de homínidos remotos.

Esta vez se trataba de múltiples pruebas materiales. El doctor Cabrera había logrado reunir en su casa de la ciudad de Ica hasta un total de 11.000 piedras en las que aparece grabado el más antiguo mensaje del que tenemos noticia. 

Son once mil piedras de todos los tamaños en donde una remota civilización recopiló sus conocimientos. Hay desde algunas muy pequeñas, de apenas 50 ó 100 gramos, hasta otras de 40 o más kilos.

Y en ellas pueden verse grabados con conocimientos en astronomía, zoología, medicina, biología, etc... Y viéndolas se tiene la impresión de que la vida en el planeta probablemente llegó del espacio. Las piedras de Ica describen una civilización que al parecer habría llegado a convivir con los dinosaurios.

En una de las piedras se muestran grandes saurios prehistóricos. Allí se explica la manera de destruir al stegosaurus, un saurio prehistórico perteneciente a la rama de los dinosaurios blindados y que vivió en el período Jurásico.

En el altorrelieve de la amarillenta piedra pueden distinguirse las placas óseas verticales que se extendían a todo lo largo del lomo del animal, así como la doble fila de placas que protegían a este dinosaurio. Y también vemos en su cola una serie de pinchos, que le servían como arma defensiva. 

Esta civilización también grabó el ciclo biológico del stegosaurus no sólo para ofrecer un conocimiento de zoología, sino también para explicar que la única forma de exterminar a este saurio era destruyéndolo desde sus formas más primitivas.

Puede verse una hembra del stegosaurus, que se diferencia del macho por su cuello más largo, así como también el proceso de metamorfosis que sufrían las crías. Junto al stegosaurus adulto también grabaron las crías. Primero sin patas, luego con las dos patas anteriores y después con las patas posteriores. A esto se le llama metamorfosis. 

Sin embargo la Paleontología enseña que los reptiles prehistóricos no experimentaban metamorfosis.

Los nuevos saurios nacían de un huevo, pero ya con su forma definitiva. Por lo tanto lo que se indica en las piedras no encaja con lo que enseña la ciencia actual.

Hasta ahora habíamos creído que los reptiles prehistóricos nacían de los huevos con sus formas completas. Pero estos grabados nos están mostrando lo contrario. 

Nadie podría reflejar un conocimiento tan exacto del ciclo biológico de un animal si no lo hubiera observado meticulosamente.

En una de las piedras varios hombres portan armas y están hiriendo al animal, ya que se supone que estos grandes saurios amenazaban la vida de aquella civilización.

Durante la Era Secundaria muchas especies de estos enormes saurios se extendieron por todos los continentes y mares. Y el hombre de aquel tiempo suponemos que no tuvo más remedio que declararles la guerra. 

Por eso en estas piedras, cuando aparecen escenas de caza de dinosaurios, siempre se extienden las matanzas hasta las crías de los animales antediluvianos. De esta forma, con la muerte del macho y de la hembra y la destrucción de los huevos y las crías conseguían un exterminio prácticamente completo. Rompían su ciclo biológico. 

Los altorrelieves cubren la superficie de la piedra, explicando primero el ciclo biológico del stegosaurus para pasar a continuación a otra secuencia desconcertante.

Dos hombres de extrañas caras se habían situado sobre el lomo del animal. Y parecían atacar al gran saurio. El stegosaurus medía unos seis metros de longitud.

Y aunque parece ser que se alimentaba de vegetación, puede comprobarse en las piedras que también atacaba al hombre.

Pues bien, ésta parece ser una de las razones por las que esta civilización prehistórica emprendió también la guerra contra el stegosaurus. Este enorme saurio tenía en la cabeza un hueso tan débil que con un golpe se le podía matar. Pero, ¿cómo se las arreglaban estos cazadores para llegar hasta el cráneo?

 Según puede verse los dos seres parecen caminar sobre el lomo del animal prehistórico. El stegosaurus, como otros reptiles, disponía de un cerebro normal y de un ganglio pélvico que regía el automatismo de la parte posterior del cuerpo del animal. Esto ha sido reconocido por la Ciencia actual. De ahí que se les haya llamado también saurios de doble cerebro. 

En su columna vertebral se producía un ensanchamiento superior al del cerebro propiamente dicho y que tenía por finalidad el control de esa zona posterior del gran saurio. Pues bien, los cazadores subían por la cola - concretamente por el estrecho corredor que quedaba entre las dos hileras de placas óseas - y llegaba hasta la altura de la cintura escapular. Esa doble dependencia era fatal para el animal, puesto que hacía insensible su cola.




Y esto lo sabían los hombres de las piedras grabadas. Ascendían por el lomo del saurio hasta que éste sentía algo sobre la zona del ganglio pélvico. En ese instante el stegosaurus volvía la cabeza y el cazador le podía romper el cráneo de un golpe.

 Se han llegado a reunir series de grabados para otras especies de saurios, como el triceratops, el tyrannosaurio, el megaquiróptero (murciélago gigante), el stegosaurus y el agnato.

De estos animales se dispone series completas, mientras que de otros se tienen solo series parciales. Por ejemplo, sobre el agnado, peces sin mandíbulas, hay más de 100 piedras. pude comprobar la evolución, la clara metamorfosis de este pez prehistórico que vivió en nuestros océanos en el período Devónico (Era Primaria o Paleozoica)y al que se le señala, por tanto, más de 320 millones de años. 

Hombre volando en un pteroldáctilo

Según indica la Paleontología, estos peces sin mandíbulas son los primeros vertebrados conocidos. Sus restos se encuentran ya en el período Silúrico, pero son comunes sólo durante el referido período Devónico.

Algunos - sigue afirmando la Paleontología - vivieron en el mar, y otros, en agua dulce.

La única especie de agnato conocida en la actualidad fue encontrada en Vietnam. La mayor parte disponía de un casco óseo alrededor de la cabeza y parte frontal del tronco, así como gruesas escamas también óseas sobre el resto del cuerpo.

Hay varias piedras de gran peso con grabaciones de este mismo tipo de pez sin mandíbulas, pero, con una sensacional diferencia respecto a las anteriores piedras.

En este caso, el agnato aparecía devorando una pierna humana. Estos peces eran gigantescos. Los agnados actuales son muy pequeños.

Es decir, con estos peces prehistóricos sucedió exactamente igual que con los grandes reptiles de la Prehistoria. Los descendientes» actuales han visto reducido su tamaño hasta extremos insospechados. 

miércoles, 30 de enero de 2019

El Asesinato de Juan Pablo I: Mafia, Logias y Dinero Negro en el Vaticano ( y II )

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El ejemplo de Aldo Moro

El asesinato del presidente italiano Aldo Moro, curiosamente, también en 1978, el año de la muerte de Juan Pablo I, puede servir para documentar mejor su muerte y el posterior atentado a Wojtyla.

El entonces líder del partido democristiano italiano había decidido saltarse una de las normas de la política italiana de la era fría: la mañana en que es secuestrado por el grupo de izquierda radical, las Brigadas Rojas, se disponía a formar gobierno con los comunistas. El 2 de mayo del mismo año, Mino Pecorelli publica en su revista: “la emboscada de Vía Fani lleva el sello de un lúcido superpoder.

 El objetivo primario es, sin más, el de alejar al partido comunista del área de poder en el momento en que se da el último paso, la participación directa en el poder. El cerebro director que ha organizado la captura de Moro no tiene nada que ver con las Brigadas Rojas tradicionales. El comando de vía Fani expresa de forma insólita pero eficaz la nueva estrategia política italiana”. Lo cierto es que ni la policía ni los servicios secretos parece que se esforzaron demasiado en liberar al presidente de gobierno de Italia, que moriría el 9 de mayo, tras 55 días de secuestro.

El mismo Pecorelli escribe el 17 de octubre en su revista “el ministro de policía lo sabía todo, sabía incluso donde estaba preso”. El 16 de enero de 1979, Pecorelli anuncia nuevas revelaciones pero dos meses después es asesinado: dos disparos y una piedra en la boca, por hablar. El miembro de Brigadas Rojas Prospero Gallinari reconoce que contaron con tutela externa en la realización del atentado:

 “Entonces había quien debía buscarnos y, sin embargo, no lo hacía porque era de la P2, porque les convenía la muerte de Moro”. El general Giovanni Romeo, jefe del departamento del servicio secreto militar en aquella época, dijo a la comisión parlamentaria antiterrorista instituida en los años ochenta: “cuanto todos hablaban de afrontar el terrorismo mediante infiltraciones, el Departamento D ya lo había hecho”.





Como demuestra López Sáez, los agentes de la logia P2 –al servicio de la CIA, no lo olvidemos– estaban infiltrados en los servicios secretos italianos, amén de tener habituales contactos con la mafia siciliana en asuntos como el tráfico de drogas y de armas, de donde salían los fondos para pagar golpes de estado y paramilitares en América Latina, fundamentalmente (el escándalo Irán-Contra del coronel North demostraría posteriormente estas suposiciones).

De fondo estaba la frontal oposición de los Estados Unidos a que los comunistas alcanzaran el poder en Italia. Un encuentro de Aldo Moro con el todopoderoso Henry Kissinger, siendo todavía ministro de Asuntos Exteriores italiano, es relatado de la siguiente manera por la viuda de Moro: “es una de las poquísimas veces en que mi marido me relata con precisión lo que habían dicho sin revelarme el nombre de la persona…’

 Honorable, usted debe dejar a un lado su plan político para llevar todas las fuerzas de su país a colaborar directamente. Aquí, o usted deja de hacer su plan o lo pagará caro. Entiéndalo como quiera”. La suerte de Moro y la del papa Luciani parecían ir unidas en aquel 1978.

El Papa Juan Pablo I, elegido en ese mismo año 1978, había decidido que la iglesia no debía entrometerse en asuntos político. Teniendo en cuenta la poderosa influencia que la Iglesia había tenido en la orientación del voto hacia la democracia cristiana, no extrañará el interés por verle desaparecer. William Colby, jefe de la CIA entre 1973 y 1976, declaró en sus memorias que “la mayor operación polítida asumida por la CIA fue prevenir el avance comunista en Italia en las elecciones de 1958, impidiendo así que la OTAN fuese amenazada políticamente por una quinta columna subversiva: el PCI”.

En aquella época, el dinero sucio penetraba en la política italiana en todos los partidos políticos, llegando a corromper también al partido socialista. Según denuncia el periodista alemán Jürgen Roth “Bettino Craxi, entonces presidente de la nación y de los socialistas italianos, fue corrompido con millones de dólares de la P2. De acuerdo con los planes de la P2, en sus cuatro años en el cargo aseguró mediante decretos del Gobierno, entre otras cosas, el imperio mediático del miembro de la P2, Silvio Berlusconi”.

Atentado contra Juan Pablo II

El cardenal Casaroli, secretario de Estado del Vaticano, sabe que el Banco Ambrosiano está siendo investigado por inspectores del Banco de Italia desde 1978, debido a un descomunal “agujero” en sus finanzas y, en consecuencia, también el Vaticano.

Cuando Juan Pablo II llega al poder, Casaroli, partidario de desprenderse de la participación en el Ambrosiano y, por tanto, de Calvi, le informa a Woytyla de sus intenciones. Este aprueba esa política, pero con mucha más cautela que su precedesor, por eso no destituye a Marcinkus nada más llegar y le ampara frente a la justicia italiana.

El sumario del Banco Ambrosiano llega en enero de 1979 a manos de un respetado juez de la corte de Milán, Emilio Alessandrini, que decide, al parecer, impulsar las investigaciones. Diez días después, fue asesinado “oficialmente, por un comando de subversivos”.

A Alessandrini le sustituye el juez Luca Mucci quien en junio de 1980 inculpa a Calvi “por exportación ilegal de capitales, falsificación de documentos y fraudes”. Al conocer los accionistas principales del Banco Ambrosiano, la justicia italiana descubre la conexión de esta institución con el IOR del Vaticano.

Un año después, Michele Sindona, padrino de Roberto Calvi, es secuestrado en Estados Unidos, por un grupo de masones. Entre ellos están un tal Crimi, relacionado con la mafia siciliana.

A comienzos de 1981, dos magistrados milaneses que investigan los lazos de Sindona con la mafia ordenan un registro del domicilio de Licio Gelli en la localidad de Arezzo, que pone al descubierto las famosas listas de la P2, parte de las cuales había anticipado Pecorelli. Entre las 962 personas que aparecen hay políticos, militares, clérigos, agentes secretos, negocios, finanzas, y altos ejecutivos de medios de comunicación.

Esas listas causan una auténtica conmoción en Italia, pues demuestran gran parte de las implicaciones mafiosas en el caso Calvi, acciones de terrorismo de derecha y conspiraciones para derrocar al gobierno italiano. A consecuencia de todo ello, Calvi ingresa en prisión, pero una semana antes, ocurre otra cosa importante, Juan Pablo II sufre un atentado.

La falsa pista búlgara

Al tiempo que Roberto Calvi pedía ayuda a su amigo Marcinkus, Juan Pablo II es tiroteado en plena plaza de San Pedro. Para muchos, el atentado del siglo, un embrollo tan grande que, siguiendo los consejos expuestos por el general Ambrogio Viviani, durante cuatro años responsable del contraespionaje italiano, hemos buceado en la política exterior: “para analizar el atentado del siglo es necesario escribir en tres columnas las fechas de lo que ocurría entonces en Polonia, los movimientos de Ali Agca y lo que sucedía en Italia” (la aparición de las listas P2).

Veintidós años después de aquel extraño atentado, la “pista búlgara”, es decir, la conexión entre Alí Agca, el partido mafioso turco Lobos Grises y los búlgaros, para un gran número de investigadores no se sostiene por muchas razones.

La primera: un asesino experimentado como Ali Agca no podía fallar estando tan cerca del Papa. Ello lleva a pensar a diversos investigadores que Agca no intentó matar al Papa sino tan sólo mandarle un aviso (curiosamente, ese mismo año Ronald Reagan sufría un atentado muy similar a manos de otro aparente perturbado).

López Sáez relaciona el proceso contra la logia P2 en el que caerían, entre otros, el mismísimo presidente del gobierno, Giulio Andreotti, y el jefe del partido socialista, Bettino Craxi, con la actividad del Banco Vaticano como tapadera del Banco Ambrosiano. Es decir, las mismas razones que habían mandado junto al Altísimo a Juan Pablo I estuvieron a punto de hacerlo con el papa polaco.

Juzgado y encarcelado en 1981, Roberto Calvi salió en libertad provisional; el Vaticano, la Democracia Cristiana y los socialistas habían defendido su inocencia, pero al salir de la cárcel se vio solo. Marcinkus se desentiende de él y también sus socios masones. Abandonado por todos, Roberto Calvi intentó dar un giro hacia el Opus Dei que incluía venderles sus acciones en el Banco Ambrosiano, con la consiguiente cuota de poder en el Vaticano que ello significaba.




La presión sobre él para poner en orden unas cuentas con enormes agujeros, acabó llevándole al suicidio, según fuentes oficiales. Sin embargo, la forma en que fue hallado su cadáver en un puente del Támesis (Londres) al parecer forma parte de un rito masón. Antes de morir, Calvi escribe una carta a Juan Pablo II, en la que reconoce haber actuado de intermediario de la Santa Sede en diversos oscuros asuntos y parece pedirle cuentas al propio papa.

En 1982 la Justicia italiana procesa a Marcinkus y otros dos colaboradores en el Vaticano. El proceso se prolonga por cinco años, después de los cuales, el Tribunal de la Libertad italiano declara la inmunidad de los acusados en base a los particulares acuerdos de inmunidad con la Santa Sede.

En noviembre de 1982, el juez de Trento, Carlo Palermo, dicta órdenes de detención contra doscientas personas de diversas nacionalidades, vinculadas con el tráfico de armas y de drogas. En el curso de ese sumario, verdadero antecedente de la “globalización judicial”, aparecerán individuos y grupos tan diversos como mafiosos turcos vinculados a Ali Agca, el dictador panameño Noriega, la mafia pakistaní y por supuesto, la CIA.

Tras interrogar como juez instructor a Agca en febrero de 1993, el magistrado Palermo afirmó “sobre la base de datos verificados a nivel bancario, el asesino turco aparecía vinculado a la cúpula de la masonería inglesa y a las sectas integristas inspiradas en el culto de Fátima”.

Según las investigaciones de Palermo, los turcos de la organización que apoyó a Agca gozaban de la protección de Estados Unidos, “como informadores o agentes secretos norteamericanos” en sus negocios con droga y armas. Al parecer, Agca recibió ayuda de mafiosos sicilianos como Totó Riína y el alcalde democristiano de Trapani, Antonio Vaccarino.

El turco Oral Cerik, “padrino” de Agca, hablará de dos monseñores de la Curia romana implicados en el atentado contra el papa: “Uno de esos monseñores dijo a Agca que su encuentro estaba ya escrito… Uno rezaba por él, el otro afirmaba que el papa polaco había armado el desbarajuste en todo el Vaticano… Ali Agca es un tirador formidable.

Si hubiera querido, no hubiera fallado un blanco tan fácil a esa distancia. La verdad es que Agca no quería matar al pontífice. Su cometido era hacer exactamente lo que hizo: herirlo. Es lo que querían las personas de la Santa Sede que organizaron el atentado”.

Lo cierto es que unos días antes del atentado, el papa había cedido a las presiones del Opus Dei al concederle la Prelatura personal, con la merma de poder que ello suponía para los masones vaticanos. En 1998 esta lucha interna entre Opus Dei y masonería se cobraría, según López Sáez, otras tres víctimas, dos guardias suizos y la mujer de uno de éstos.

 El telón de fondo: conocer quien dirigiría la guardia suiza, la policía vaticana, con toda la información que ello implicaba.
Recuadro: La muerte de Juan Pablo I

La versión oficial habla de que no fue practicada autopsia a Juan Pablo I, un hecho ya en sí extraño, dada la repentina muerte del papa. Sin embargo, el profesor del Seminario Diocesano, Giovanni Gennari, afirma lo contario: “por ella se supo que había muerto debido a la ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador recetado por teléfono por su ex médico personal de Venecia”.

Gennari le contó a López Sáez que su fuente fue “un ilustre prelado vaticano el mismo día de su muerte”. Pero ésa no fue la única anormalidad cometida: el papa fue embalsamado prematuramente, sin esperar las 24 horas que marca la legislación italiana.

Uno de los argumentos que desmienten la tesis de un infarto, defendida por la curia romana, es que la forma en que fue hallado no desvelaba la típica lucha con la muerte de un infartado, sino, más bien, una muerte provocada por una sustancia depresora y acaecida en el propio sueño. El Papa apareció con unos papeles en las manos, como si la muerte le hubiera pillado leyendo.

Gennari contó a López Sáez, de fuentes próximas a Benelli, entonces trabajando en la secretaría de Estado vaticano, “que el papa hizo abrir a las diez y media la farmacia vaticana y que debió equivocarse al tomar una dosis altísima de un medicamento que le provocó un infarto fulminante”. José Luis Martínez Gil, responsable de la farmacia vaticana, contó a López Sáez que de la farmacia vaticana no salió ningún producto esa noche.

El libro que controla ese almacén sólo se puede ver con permiso de la secretaría de Estado (cardenal Villot, un masón), pero su interlocutor había llegado a verlo. Según el Dr. Cabrera, del Instituto Nacional de Toxicología, “los vasodilatadores producen hipotensión. Si se le dio un vasodilatador como Luciani, no me cabe duda, eso es una acción criminal”.

Sin embargo, el doctor Da Ros, médico de Luciani, afirmó que “el papa estaba bien y que aquella tarde no le prescribió absolutamente nada”. Todos sus máximos llegados coinciden al afirmar que Juan Pablo I estaba bien de salud.

En un primer momento, se dijo que fue Benelli quien le encontró, pero fue su asistente personal, sor Vicenza, quien en realidad lo hizo. Como todo en este asunto, se llevó con sumo secreto: Sor Vicenza fue obligada a callar.

Hace un par de años, la justicia italiana reabrió el sumario por la muerte del Papa Luciani.

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Entrevista al cura López Sáez, autor del libro “El día de la cuenta”

“El día del aniversario del papado se leyó en la misa el pasaje ‘Se pedirá cuenta’”

-¿Por qué y cuándo surge su interés por los asuntos oscuros del Vaticano?

-En torno al año 84, cuando leí el libro de David Yallup.

-¿Qué pensó cuando murió Juan Pablo I?

-Me sorprendió que en un mes desapareciera pero entonces me faltaban datos. Claro que si yo hubiera tenido los que tengo ahora, seguramente me hubieran hecho desaparecer también. Entonces estaba en la conferencia episcopal; el mismo día que Juan Pablo I tomó posesión como papa, el 3 de septiembre del 1978, me encargaron la responsabilidad de dirigir la catequesis de adultos a nivel nacional. En todo esto hay muchas casualidades, que luego no son tantas. Para mí Juan Pablo I es un amigo que me acompaña.

-¿Qué comentarios hubo en la Conferencia Episcopal cuando murió?

-No recuerdo bien, pero se aceptaron los datos que se ofrecieron. Lo que sí puedo decir es que, cuando publiqué un amplio pliego en la revista Vida Nueva sobre la incógnita de la muerte de Juan Pablo I, me dijeron: ‘sobre esto, nada más, si quieres seguir aquí’. A mí, que estaba en la pista del asunto, me dieron un argumento más para seguir. Después, me echaron de la Conferencia Episcopal.

-Cuando habla de que Luciani estaba en el camino de la profecía, ¿a qué se refiere?

-No quiero decir que fuera un adivino ni un profeta, hablo de la profecía en el sentido de que procuraba hablar y actuar en nombre de Dios, aunque fuera en contra suya. Y eso no parece que lo haga Juan Pablo II. Juan Pablo I se creyó el concilio Vaticano II, fue a aplicarlo y se lo quitaron de en medio.

-También escribe “el demonio entró en el Vaticano”.

-Esa expresión “el humo de Satanás se había metido en la iglesia” es de Pablo VI. ¿Referido a qué? Puede aplicarse a que se vio engañado por los hombres de las finanzas. Yo he aprecido mucho a Pablo VI, creo que se vió sorprendido por los masones y la mafia.

-¿Todavía permanece ese humo?

-Sí, por supuesto que sí, y además que no es fácil extirparlo.

-Con ese humo, ¿cómo se presenta la sucesión de Juan Pablo I?

-Aunque los cardenales que eligen, han sido seleccionados por el anterior papa, y por eso no se espera un gran cambio, a veces hay movimientos pendulares, aunque humanamente no se puede esperar. Si en la elección concurrieran todos los cristianos, sería masiva la respuesta, pero de la manera en que se vota…





-¿Cuál es su situación en la iglesia ahora mismo?

-Este libro ha salido en edición privada porque el obispo anterior de Avila, de mi diócesis, me dijo que si lo publicaba, me echaba. Pienso publicarlo en las tiendas, antes o después.

-¿Lo ha leído el Papa?

-Yo creo que sí, porque sé que leyó el anterior (“Se pedirá cuenta”) porque lo buscó en el Vaticano. Éste, que se lo he enviado directamente, y se titula “El día de la cuenta”, yo sé que se lo habrá leído.

-¿Qué opina de la celebración de los 25 años de papado?

-Es curioso, porque ese día se leyó en las iglesias el pasaje titulado “Se pedirá cuenta”, el mismo pasaje de Lucas 11 del que extraje el título para el libro. Las lecturas en la misa están predeterminadas, dependiendo de que sea año par o impar, por azar: es decir, que le ha tocado. Ha sido providencial.

Yo se lo anuncié a él. Para mí, el jueves con ese “Se pedirá cuenta”, Jesús ha hecho una pequeña visita al Vaticano, pero me da la impresión de que no se han enterado. El no entiende estos mensajes porque no tiene comunicación mística.

-¿Wojtyla se comunica con Cristo?

-El último libro de poemas del papa se llama “tríptico romano”. Da la impresión de que es una respuesta velada a este libro. He hecho un estudio y hay 20 correspondencias entre mi libro y sus poemas; es una autodefensa velada.

Una de las cosas que digo en mi libro es que Wojtyla no tiene experiencia mística, aquí se sitúa como Abraham, que salió de su patria por la voz de Dios, es un intento, pero insuficiente.

-¿Vió el padrino III?, ¿cree que Coppola está sobre la pista?

-Hombre claro, una película como ésa no se hace sin una información, la caracterización de Marcinkus y de Juan Pablo I no es buena pero a lo mejor es que Coppola no ha querido apuntar tan directamente: tira la piedra pero esconde la mano. La documentación de mi libro y la de la película es casi la misma.

-¿Tiene miedo?

-No, miedo no, yo sé que me puede pasar algo, en Italia me han dicho que ande con cuidado, y no quiero decir más porque quien me lo ha dicho también corre riesgo. Todavía los que estamos estudiando en esto corremos cierto riesgo, aunque 25 años le quitan hierro al aunto.

Sé que aquí ha muerto mucha gente, hay todo un calvario con este tema. En Italia, me lo han pedido pero me han reconocido que hay miedo de publicarlo porque Berlusconi tiene mucho poder.

http://liberacionahora.wordpress.com/vaticano-oculto/

El Asesinato de Juan Pablo I: Mafia, Logias y Dinero Negro en el Vaticano (I)

El sacerdote español Jesús López Sáez defiende y argumenta la teoría del asesinato del ‘Papa de la Sonrisa’ a los pocos días de su nombramiento en el libro ‘Juan Pablo I.

Caso abierto’ (Editorial Sepha), donde da respuestas a las interrogantes elementales sobre este asunto. De qué murió Juan Pablo I y cuál fue realmente su figura son algunos de los interrogantes a los que da respuesta esta polémica novela sobre las cloacas del Vaticano.

Imagen del féretro de Juan Pablo I

Según recuerda la editorial, treinta años después el caso sigue abierto . “El juicio no se ha hecho donde tenía que hacerse, pero está en la calle”.

 La obra del sacerdote español reabre la polémica sobre la muerte de Albino Luciani, ‘El Papa de la sonrisa’. 

Y es que la muerte de Juan Pablo I, en 1978, tan sólo un mes después de su elección, es uno de los grandes misterios del siglo XX, ya que el Sumo Pontífice gozaba de buena salud, según su médico personal, y había tomado decisiones “importantes y arriesgadas”, entre las cuales había decidido terminar con los negocios vaticanos, incluso haciendo frente a la logia masónica ‘Propaganda Dos’ y a la mafia.

Un aspecto importante y que no se puede pasar por alto, según la editorial andaluza, es que la figura de Juan Pablo I ha sido profundamente deformada, llegándose a decir que estaba enfermo, que murió aplastado por el peso del papado y que no estaba capacitado para ser Papa.

 Esa distorsión, subraya, es mantenida por quienes defienden la “versión oficial”, que incluye adjudicar la muerte a un infarto agudo de miocardio o embolia pulmonar; “en cualquier caso, muerte natural”. En el libro se abren interrogantes al respecto y se dice si verdaderamente fue así, o le dieron una dosis letal por poner el dedo en la llaga.





La publicación del sacerdote, nacido en Ávila, se pregunta cómo se puede explicar el silencio de los papas que le sucedieron, tanto en el caso de Juan Pablo II como Benedicto XVI. Jesús López Sáez es responsable de la Asociación Comunidad de Ayala de Madrid, que promueve la renovación eclesial mediante la creación de grupos y comunidades. Es inspirador de otras asociaciones semejantes, así como de la Fundación Betesda, que tiene como fin el desarrollo integral de minusválidos físicos y psíquicos.

Licenciado en Filosofía y Letras, Teología y Psicología, tras estudiar en Salamanca, Roma y Madrid, entró a formar parte de la sede de la Conferencia Episcopal, y nombrado responsable de catequesis de adultos del Secretariado Nacional.

Entre sus artículos y publicaciones, cabe destacar, ‘España, país de misión’, ‘Escuchar la Palabra, objetivo catecumenal’, ‘La incógnita Juan Pablo I’, ‘La renovación eclesial’ o ‘Se pedirá cuenta. Muerte y figura de Juan Pablo I’. Ha colaborado en ‘Los comienzos de la fe’, el libro europeo de catecumenado. Es autor de un conjunto de canciones que lleva por título ‘Levantaré la tienda’ (1999).

Un cura español desvela las cloacas del Vaticano

Sin haber llegado a las librerías, el último libro del cura español, Jesús López Sáez ha vendido ya más de dos mil ejemplares. Una exhaustiva investigación de más de una década desvela las interioridades de los últimos 25 años en la casa de Jesucristo en la Tierra. Como reza el título “El día de la cuenta” ha llegado para Juan Pablo II.

En 1978, el Papa Albino Luciani, conocido para la posteridad como Juan Pablo I, muere tras haber ocupado únicamente un mes la silla de Pedro. Una escueta investigación que, oficialmente, excluye la realización de una autopsia, dictamina que la muerte se debió a causas naturales, en concreto, a la delicada salud del Papa; probablemente, olvidó tomarse sus medicinas.

En el transcurso de pocos años, morirían Roberto Calvi y Michele Sindona, los “banqueros” del Papa, cuyas conexiones con el Vaticano a través del Banco Ambrosiano serían rumor durante años e inspirarían a Francis Ford Coppola para su tercera entrega de El Padrino. Tres años después, en 1981, el Papa Wojtila, sucesor de Juan Pablo I con el nombre de Juan Pablo II, sufriría un atentado a manos de un turco, Alí Agca, en la Plaza del Vaticano.

Todos estos extraños acontecimientos en un corto espacio de tiempo son los que mueven al cura español Jesús López Sáez, por aquel tiempo, responsable de la enseñanza catequética en la Conferencia Episcopal, a comenzar una investigación que correrá paralela a su vida. Como él mismo dice, citando a San Pablo, “mediante la manifestación de la verdad, nos encomendamos a toda conciencia humana delante de Dios”.

¿Por qué murió Juan Pablo I?

A la luz de los testimonios de sus más allegados colaboradores, Juan Pablo I llegó al Vaticano con una idea en su cabeza: regenerar la Iglesia. A pesar de ser un hombre de apariencia débil, las gentes que le conocieron coinciden en desvelar un carácter mucho más robusto del que, posteriormente, una parte de la Iglesia ha extendido. En 1972, siendo cardenal de la diócesis de Venecia, Albino Luciani despierta a los males de la Iglesia en un encuentro con el poderoso cardenal Marcinkus.

El encargado de la administración vaticana había vendido la Banca Católica del Véneto al Banco Ambrosiano de Roberto Calvi sin consultar al obispado de esa región, es decir, el propio Luciani. Cuando llega a Roma preguntando por qué la Iglesia se deshacía de una banca que se dedicaba a ayudar a los más necesitados con préstamos a bajo interés, el entonces sustituto del secretario de estado, Benelli, le cuenta que existe un un plan entre Roberto Calvi, Michele Sindona y Marcinkus para aprovechar el amplio margen de maniobra que tiene el Vaticano: “evasión de impuestos, movimiento legal de acciones”.

 La reacción de Luciani, recogida en el libro “Con el corazón puesto en Dios: intuiciones proféticas de Juan Pablo I”, es de una enorme decepción: “¿Qué tiene todo esto que ver con la iglesia de los pobres? En nombre de Dios…” preguntó Luciani. Benelli, le interrumpió con un “no, Albino, en nombre del dividendo”.

Mafia y masonería

Unos años antes, a principios de los setenta, un oscuro contable, de nombre Roberto Calvi, comienza una fulgurante ascensión en el mundo de las finanzas italianas de la mano de su benefactor, Michele Sindona, miembro de la logia masónica P2. Fue él quien introduce a Calvi en los círculos vaticanos, concretamente con monseñor Marcinkus, que pasa por ser, si no un integrante de la masonería del Vaticano, uno de sus más firmes aliados.




De acuerdo a las investigaciones del proceso mafia-P2, emprendido por la Justicia italiana, el estado Vaticano ejerció durante más de una década como paraíso fiscal, siendo el IOR (Instituto para las Obras de Religión, también llamado Banco Vaticano), aprovechado por la masonería para enviar el dinero a cuentas en Suramérica (sobre todo Argentina) y Centroamérica.

Ésta sería la baza que intentaría jugar el General Noriega cuando se vio invadido por su otrora benefactor, Estados Unidos: se refugió en la embajada vaticana de Panamá.

Según quedó demostrado en el sumario contra la logia P2, instruido en Italia a principios de los años ochenta, la conexión Banco Ambrosiano-Banco Vaticano fue la puerta a través de la cual Licio Gelli, jefe de la logia masónica P2 y agente secreto norteamericano, entró a formar parte del núcleo de personas influyentes en la Santa Sede. López Sáez hace suya una cita de Pablo VI en relación con estos hechos: “el humo de Satanás entró en la Iglesia”.

En esas condiciones, el Papa Luciani, partidario de una reforma profunda de la Iglesia, venía dispuesto a no andarse con contemplaciones. En el libro de Camilo Bassoto “Mi corazón está todavía en Venecia”, se transcriben las siguientes palabras del Papa Luciani: “sé muy bien que no seré yo el que cambie las reglas codificadas desde hace siglos, pero la Iglesia no debe tener poder ni poseer riquezas.

Quiero ser el padre, el amigo, el hermano que va como peregrino y misionero a ver a todos, que va a llevar la paz, a confirmar a hijos y a hermanos en la fe, a pedir justicia, a defender a los débiles, a abrazar a los pobres, a los perseguidos, a consolar a los presos, a los exiliados, a los sin patria y a los enfermos”,

Juan Pablo I llega al Vaticano con varias ideas claras, y así se lo comunica nada más ser nombrado al entonces secretario de estado Villot: destituir al cardenal Marcinkus y renovar íntegramente el Banco Vaticano. “Aquella que se llama sede de Pedro y que se dice también santa no puede degradarse hasta el punto de mezclar sus actividades financieras con las de los banqueros…. Hemos perdido el sentido de la pobreza evangélica: hemos hecho nuestras las reglas del mundo”, fueron sus palabras al llegar.

Según relata Camilo Bassoto, periodista veneciano y amigo personal de Juan Pablo I, “pensaba tomar abierta posición, incluso delante de todos, frente a la masonería y la mafia, publicar cartas pastorales sobre la mujer en la iglesia y la pobreza en el mundo”. Luciani quería, en definitiva, revisar toda la estructura de la Curia, como relata Coppola en El Padrino III. No es extraño, por tanto, que hombres como Marcinkus no le recibieran de buen grado.

¿Por qué Juan Pablo I?

Contrariamente a los pronósticos de los conocedores de los entresijos vaticanos, el papa Luciani accede al papado en 1978, por encima de un polaco al que, muchos, incluido el propio Luciani, veían como futuro papa. El secretario de estado del vaticano Villot, ya antes de la muerte de Pablo VI había dicho “he encontrado al futuro papa: será el cardenal Wojtyla”.

 La victoria de Juan Pablo, por aclamación, fue para muchos una señal divina de que algo iba a cambiar: “la elección la ha provocado literalmente el Espíritu Santo (cardenal Suenens); “¡es una pena que no podamos contar lo que hemos vivido! (cardenal Tarancón).

Desde el momento en que accedió al puesto de Pedro, Juan Pablo I hizo constantes predicciones de que su papado sería corto. El obispo John Magee que, en un principio, se dijo fue quien descubrió el cadáver, recuerda en el libro de Cornwell “Un ladrón en la noche: la muerte del Papa Juan Pablo I”: “Estaba constantemente hablando de la muerte, siempre recordándonos que su pontificado iba a durar poco. Siempre diciendo que le iba a suceder el extranjero”.

El propio Magee, secretario personal de Juan Pablo I, y amigo de Marcinkus, cuenta que, poco antes de morir, el papa le dijo: “Yo me marcharé y el que estaba sentado en la Capilla Sixtina en frente de mí, ocupará mi lugar”. Según parece, Juan Pablo II confirmó a Magee que, en el momento de la elección, él se encontraba casi de frente a Luciani.

Unos días antes de morir el papa, otro suceso luctuoso poco conocido tuvo lugar muy cerca de él. El entonces “número dos” de la iglesia ortodoxa rusa, Nikodim, muere tras tomarse una taza de café en el transcuro de un entrevista con el papa romano. Este no aclarado suceso generó una reacción anticatólica en Rusia tan honda que la herida no ha sido cerrada hasta hace pocos muchos años. El cúmulo de “casualidades” previas a su muerte no se cierra ahí.

Los hermanos Gusso, camareros pontificios y hombres de la confianza del papa, fueron destituidos unos días antes de su fallecimiento, a pesar de la oposición del secretario papal, Diego Lorenzo. Al parecer, también por esos días una persona logró introducirse en los aposentos del papa, dejando en evidencia la falta de seguridad en el Vaticano.

Para acabar de redondear todos estas extrañas señales, un médico vaticano comentó al Papa días antes de su muerte que “tenía el corazón destrozado” (el papa no le hizo ningún caso). Tanto Marcinzus como el también cardenal Ugo Poletti, que iban a ser destituidos de sus cargos, hicieron similares comentarios antes de su muerte: “¡Qué barbaridad! ¡

Parece agotado!” (el primero);“en la última audiencia que tuve con él, ocho días antes de su muerte, le encontré particularmente angustiado. Me quedó un nudo de dolor y preocupación por su resistencia física, tanto que, cuando me enteré del luctuoso suceso, me sentí dolorido pero no sorprendido” (el segundo).

El periodista italiano, Mino Pecorelli, miembro arrepentido de la logia masónica P2, desde su revista OP, Observatore Político (ligada a los servicios secretos), publica el 12 de septiembre un artículo titulado “La gran logia vaticana” en el que desenmascara la pertenencia a la masonería de cuatro cardenales: Sebastiano Baggio, Salvatore Pappalardo, Ugo Poletti y Jean Villot.

En ese número, afirma: “el papa tiene ante sí una difícil tarea y una gran misión. Entretantas, la de poner orden en el Vaticano”. En otro apartado de la misma revista, propone a sus lectores la historia de un papa laico que muere asesinado tras un breve y tempestuoso pontificado. Un Papa que es periodista en un diario”. El arzobispo Luciani había confesado en una entrevista que “si no hubiera sido obispo, hubiera querido ser periodista”.

Llega el papa polaco

Con estos antecedentes, Juan Pablo II alcanza el obispado de Roma en un año 1978 plagado de acontecimientos trágicos, cuyas investigaciones provocarían, a su vez, la turbulenta década de los ochenta en la política italiana (ver recuadro).

En realidad, como queda expuesto en el libro de López Sáez, Wojtyla había sido promocionado a esas esferas a lo largo de la década de los setenta…. en Estados Unidos. Con la ayuda de una profesora universitaria bien conectada, Wojtyla fue introducido en los círculos próximos al poder a través del cardenal de Filadelfia, Krol, y del político Brzezinski (ambos, de ascendencia polaca).

Éste último, oscuro personaje ligado a Henry Kissinger, sería consejero de seguridad del presidente Carter y se cartearía con Wojtyla a menudo siendo ya papa. Así pues, la política exterior del Vaticano sufrió un cambio de 180 grados a raíz de la defunción del papa reformista y la llegada del papa polaco.

Con la llegada de Reagan al poder, la conexión entre el Vaticano y la Casa Blanca se haría todavía más estrecha, eligiendo el ex actor a sus representantes de política exterior entre católicos; una vía más para aproximarse a la Santa Sede.

La conexión entre el Vaticano, los Estados Unidos y la Mafia vendría propiciada por la máxima obsesión desde que Wojtyla llega al poder: acabar con el comunismo, el sistema en el que había vivido y que todavía reinaba en su patria.

Según diversas investigaciones reflejadas en el libro de López Sáez, todavía con Juan Pablo II en el poder del Vaticano se desviarían fondos ilegalmente del IOR, vía Banca Ambrosiana, a la financiación del sindicato polaco Solidaridad. En eso, como en otras cosas, coincidió el Vaticano con los Estados Unidos de la era Reagan (500 millones de dólares de ayuda para Lech Wallesa).

El general Vernon Walters, recientemente muerto, de quien se dijo “fue quizá él quien ayudó al Espíritu Santo en la elección de Wojtyla, y puede que colaborase en la muerte del papa Luciani” mantuvo estrecha relación con el papa tras mostrarle unas fotos que demostraban la intención de la Unión Soviética de intervenir en Polonia, su amada Polonia. Richard Allen, que fue consejero de seguridad del presidente Reagan, afirmó que “la relación de Reagan con el Vaticano fue una de las más grandes alianzas secretas de todos los tiempos”.

Al parecer, la alianza venía de atrás. Según afirma López Sáez en su libro “El día de la cuenta”, Vaticano-Estados Unidos-masonería-mafia siciliana-Cosanostra habían convergido en oscuras alianzas en la era fría, al unirles un enemigo común: el comunismo.

 Sostiene Sáez apoyándose en libros como “El fantasma del pasado”, de Flamigni, que la mafia siciliana fue una especie de gobierno secreto estadounidense al finalizar la II Guerra Mundial, establecido para impedir la extensión del comunismo. La masonería, por su parte, estaría controlada directamente por la CIA, a la que habría pertenecido Licio Gelli, el “príncipe de las tinieblas” de aquella época en Italia.

Según el periodista italiano Ennio Remondino, que aportaba documentos del ex colaborador de la CIA, Richard Brenneke, “el propio Brenneke afirmaba que Gelli y la P2 habían trabajado para la CIA recibiendo a cambio enormes sumas de dinero que Richard Brenneke sostenía haber entregado al jefe masón. Este dinero era utilizado para alimentar el terrorismo de los años setenta, amén de asuntos inconfesables (tráfico de drogas y armas) y sobre todo, para desestabilizar el cuadro político”.





Como se demostró en el sumario abierto contra Roberto Calvi, el Banco Ambrosiano habría sido un trampolín al servicio de la CIA y la mafia para distribuir cantidades astronómicas, con la complicidad de las ventajas fiscales del Vaticano, a paraísos como Panamá o Nassau, que después servirían para financiar todo tipo de operaciones secretas (asesinatos, golpes de estado), fundamentalmente en América Latina.

Allí, en El Salvador y Nicaragua, se cometerían precisamente algunos de los más tristes atentados contra clérigos católicos de finales del siglo XX: Ellacuría y cinco jesuitas más (1989), Monseñor Romero (1980).

Curiosamente, Juan Pablo II había despachado a Monseñor Romero unos meses antes de su muerte en una audiencia en torno a las violaciones de los derechos humanos con un “no me traiga muchas hojas que no tengo tiempo para leerlas…

Y además, procure ir de acuerdo con el gobierno”. Como relata López Sáez, Monseñor Romero salió llorando de la audiencia papal, mientras comentaba “el papa no me ha entendido, no puede entender, porque El Salvador no es Polonia”.

http://liberacionahora.wordpress.com/vaticano-oculto/ 

martes, 29 de enero de 2019

¿ Atacaron Ovnis una Base Militar Rusa?





Le encuentran un parecido al Ovni visto en China?


¿Porqué busca el Vaticano en el Sol ?

Ocurrió el pasado día 26 de Septiembre a las 4:08 UTC en el cuadrante suroeste del sol. 

Una potente eyección de masa coronaria (CME, de coronal mass eyection) apareció de improviso ante las cámaras del observatorio heliosférico de la NASA en el espacio, sorprendiendo a científicos y aficionados de todo el mundo por la magnitud del caudal de materia expulsada al espacio. 

La información sobre la llamarada fue registrada por el Laboratory of X-ray astronomy of the Sun, LPI RAS, de Rusia exponiendo la potencia como M1.0 en el cuadrante 2178.

Lo interesante de esta eyección son los cálculos que pueden realizarse a través de las imágenes.




Conociendo que el diámetro del sol es de 1.394.684 km y que a través de las sondas SOHO 1 y 2 las llamaradas alcanzan un máximo de distancia y extensión, en este caso se puede apreciar una velocidad de salida de 2.400.000 km/h en el caudal depositado al espacio por parte del sol.

 El dato impresiona por su magnitud, pero aún más por sus implicaciones a nivel simbólico ya que pasados a km/s el valor real es de 666 km/s.

Interesante sin duda para nosotros por el valor del llamado “número de la bestia”, pero sin más interés sin duda habrá en el Vaticano, del cual se conoce que realiza un seguimiento exhaustivo del sol por razones desconocidas. 

La financiación de varias sondas en el espacio que apuntan directamente al sol siempre ha despertado la curiosidad de investigadores de todo el mundo porque, ¿qué busca el Vaticano con las observaciones en el sol?

¿Tiene que ver con los masivos avistamientos de OVNIS que se vienen registrando desde hace años en las zonas polares del astro rey?

 ¿Y por qué se tienen tan en secreto las informaciones relacionadas con estas eyecciones en los medios de comunicación?

Quizá la respuesta se halle, como en este caso, con las cifras de las llamaradas solares que son expulsadas a la tierra y su estudio pueda servir para identificar catástrofes en el futuro.




En base a esta información, sería posible formular la hipótesis de que el Vaticano trata de identificar algún tipo de información de sus textos sagrados más escondidos y no puestos a disposición del público con algún evento en el sol.

Quizá esta llamarada del pasado día 26 con el 666 sea una de esas señales que estaban esperando.

Fuente foto:

Marta Ruescas / Mundo Desconocido

lunes, 28 de enero de 2019

¿ Arma Alienígena encontrada en Marte ?


La verdad es que a estas alturas ya no me sorprende nada de lo que pueda salir de las imágenes de la sonda Curiosity, ni de lo que la gente puede llegar a encontrar o imaginar que son algunos de estas formas. 

Se ha hablado de imágenes que podrían mostrar huesos de animales, piedras que aparecen y desaparecen, extrañas extructuras,… y ahora una fotografía tomada por la sonda marciana Curiosity que algunos piensan que parece mostrar un ‘arma marciana’ de algún tipo.




La anomalía, que se asemeja a un arma anti-aviones, claramente tiene un cuerpo definido y lo que parece algún tipo de tubo grande apuntando hacia el cielo.

URL de la imagen origina


Simbologia Masonica e Illuminati en el Aeropuerto de México

Simbología en el nuevo aeropuerto de México




Hace pocos días el gobierno mexicano ha presentado el proyecto de construcción del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Observando sus imágenes, no han sido pocos los que han vinculado esta mega obra de ingeniería con contenidos esotéricos, desde simbología perteneciente a grupos como los Illuminati (lo cual se explicaría por la presencia indirecta en el proyecto de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo y por lo tanto supuesto participante de las sociedades secretas que guían su destino) hasta semejanzas de aspecto reptiliano.

Los símbolos presentes en la estructura arquitectónica del aeropuerto han sido interpretados en profundidad por diversos especialistas en análisis crípticos, quienes difundieron a través de la red sus conclusiones.




Entre ellas se encuentran la similitud del proyecto presentado por el arquitecto británico Norman Foster (yerno de Carlos Slim), con imágenes que representan vimanas (máquinas voladoras representadas por culturas antiguas), como el OVNI que aparece en la obra “La crucifixión”; el Ojo de Sauron, signo maléfico de la saga El Señor de los Anillos; o el ojo de la simbología masónica.

No es la primera vez que las estructuras de un aeropuerto generan sospechas, por su diseño, de sostener mensajes creados por ocultos grupos que controlarían el mundo; ha sucedido con el aeropuerto de Denver, donde los teóricos de la conspiración hallaron mensajes encriptados sobre el Nuevo Orden Mundial. Y ha sucedido ya que se generen estos misterios alrededor de obras del arquitecto Foster.

Para algunos se trata de una similitud inevitable por tratarse de mega construcciones; para otros, un nuevo testimonio de la capacidad de la mente humana para construir enigmas donde lo desee. Y para no pocos es una prueba reveladora del avance de las sectas que digitan el futuro del planeta y su prolífica simbología

Carlos Acevedo
http://periodismo-alternativo.com/2014/09/24/simbologia-en-el-nuevo-aeropuerto-de-mexico/#more-80152

Aquí toda la información referente a una nueva evidencia descubierta en México referente a tendencias

Masonicas e Illuminatis en dicho país.

Hace unas semanas el gobierno de México ha presento un proyecto para construir el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Al mirar sus imágenes un poco mas a detalle se notan claramente simbolos extranos , desde simbología perteneciente a grupos Illuminati (lo cual se explicaría por la presencia indirecta en el proyecto de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo y por lo tanto supuesto participante de las sociedades secretas que guían su destino) hasta semejanzas de aspecto reptiliano

Los símbolos presentes en la estructura arquitectónica del aeropuerto han sido interpretados en profundidad por diversos especialistas en análisis crípticos, quienes difundieron a través de la red sus conclusiones.

Entre ellas se encuentran la similitud del proyecto presentado por el arquitecto británico Norman Foster (yerno de Carlos Slim), con imágenes que representan vimanas (máquinas voladoras representadas por culturas antiguas), como el OVNI que aparece en la obra “La crucifixión”; el Ojo de Sauron, signo maléfico de la saga El Señor de los Anillos; o el ojo de la simbología masónica.

No es la primera vez que las estructuras de un aeropuerto generan sospechas, por su diseño, de sostener mensajes creados por ocultos grupos que controlarían el mundo; ha sucedido con el aeropuerto de Denver, donde los teóricos de la conspiración hallaron mensajes encriptados sobre el Nuevo Orden Mundial. 




Y ha sucedido ya que se generen estos misterios alrededor de obras del arquitecto Foster.

Para algunos se trata de una similitud inevitable por tratarse de mega construcciones; para otros, un nuevo testimonio de la capacidad de la mente humana para construir enigmas donde lo desee. 

Y para no pocos es una prueba reveladora del avance de las sectas que dirigen el futuro del planeta en las sombras.

© La Verdad Esta Oculta

domingo, 27 de enero de 2019

Leyendas y Simbolismo de la Espada


Según una leyenda árabe, los inventores de la espada fueron los hebreos. En el monte Casium, cerca de Damasco, se construyó la primera espada del mundo.

Este monte había sido ya escenario de un trágico suceso. Unos cuantos años antes Caín habría matado a su hermano Abel.

Como obedeciendo a un fatal designio, los primeros y mas célebres artífices del arma se establecieron en el monte Casiam, pero la historia y el poder oculto e iniciático de las espadas va mucho más allá...

Orígenes

La espada se desarrolla a partir de la daga (puñal más largo) desde el II milenio a. C. Las espadas de la Edad del Bronce tienen su origen en los trabajos del cobre del Mediterráneo, el Mar Negro, y en Mesopotamia.

La espada empezó a utilizarse en Europa mientras que en Próximo Oriente se usaban las dagas; la espada destronará finalmente al puñal y la daga como arma simbólica del guerrero.




Hay muchas formas y tamaños de espada: creto-micénica, griega, egipcia, asiria... Aunque el salto cualitativo más importante en su fabricación lo dieron los pueblos ibéricos, maestros en el arte de la fundición.

Las legiones romanas adoptaron rápidamente este nuevo modelo, más largo y acabado en punta. El uso ceremonioso de espadas proviene de la época en que sólo los señores portaban espadas, convirtiéndolo así en un símbolo de rango o posición.

La época de oro para la simbología de la espada es la Edad Media. Un ejemplo del modelo de la época es la que llevaba Carlomagno.

En el siglo XVI la espada adquiere una extremada perfección. Una de las principales innovaciones de esta época es el resguardo para la mano. En este período el arte de los grandes y prestigiosos centros de producción (Brescia, Toledo, Solingen) alcanza su punto álgido.

La cruz y la espada

Desde la prespectiva cristiana sobre la Cruz, deben tenerse en cuenta dos aspectos: el de la cruz en si misma y el de la crucifixión, en la que la cruz se ofrece como derivación dramática de la vida paradisíaca:

Génesis 3:24: Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.

La cruz es un símbolo que establece la relación primaria entre el mundo terrestre y el mundo celestial.

Pero también representa la conjunción de contrarios: lo positivo es lo vertical, y lo negativo lo horizontal; lo superior y lo inferior, la vida y la muerte.

La relación estrecha entre la cruz y la espada se debe a que las dos se levantan contra el monstruo primordial.

La espada puede simbolizar violencia o combate e intervención militar. Jesucristo hizo la siguiente declaración: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán (Mateo 26: 52).




Sin embargo, en otros pasajes del Nuevo testamento tiene un sentido positivo y edificante: No penséis que he venido para traer paz a la tierra; sino espada (Mateo 10: 34).

En el Islam es la voluntad divina

En el Islam, la expresión árabe Jihad bis saif ("lucha por la espada") significa la guerra santa para el Islam. La espada es la herramienta idónea para conseguir la paz (es-salám) a través de la justicia, y ésta sólo puede llegar por la sumisión a la voluntad divina (el-islam).

Algunos Imanes en su predicación sostienen una simbólica espada de madera. La espada del Imán (jafib) simboliza ante todo el poder de la palabra.

Espadas con nombre propio

En el medievo existía la costumbre de introducir reliquias en el pomo de la espada. A partir de ahí nació el rito caballeresco de besar el pomo antes de entrar en combate.

Las espadas que pertenecieron a los caballeros más notables dieron lugar a leyendas, que otorgaban poderes mágicos a las mismas.

Entre estas espadas se encuentran la Joyosa de Carlomagno, Escalibur del rey Arturo, Duruidana de Roldán, la Tizona y la Colada del Cid y muchas otras.

Una de las leyendas más bellas y difundidas es la que explica cómo el rey Arturo obtiene Excalibur. Esta leyenda contiene un rico simbolismo. Participa entre otros, del simbolismo del lago y sus deidades, la espada rota, los caballeros misteriosos...

Un atributo masculino

La espada es el símbolo por excelencia del poderío y la bravura militar, con dos vertientes; el negativo: cuando la fuerza se emplea para destruir. Y el positivo: cuando restablece la justicia y la paz.

En la cultura megalítica, este atributo masculino de transformación (construcción o destrucción) se opone alhuso (objeto que sirve para hilar fibras textiles), atributo femenino y de continuidad de la vida por antonomasia. No es casualidad que las princesas de las cortes medievales salen siempre hilando o bordando. La espada y el huso simbolizan, respectivamente, muerte y fecundidad.

La luz contra las tinieblas

A partir de la interpretación cósmica de los sacrificios, reflejo orden terrestre y celeste, la espada pasa a representar el exterminio físico y la decisión psíquica. Lo que explica que en la Edad Media recibiera nombre propio, como si fuera un ser vivo y símbolo preferente del espíritu o de la palabra de Dios.

Mientras el arma es el cosmos o luz, el monstruo es el caos o tinieblas. El simbolismo de las diversas variantes de la leyenda del caballero venciendo al dragón, no son más que representaciones de esta lucha: el caballero-luz contra el monstruo-tinieblas.

El orden frente al caos.

Las espadas y los caballeros se hicieron famosos en la lucha con los dragones. En la tradición china el ritual de fundición de una espada se convierte en la boda simbólica de los elementos. De la síntesis surge la herramienta capaz de transformar la realidad, el mundo.

El sable y la espada

La espada occidental de hoja recta, es por analogía, solar y masculina. Mientras que la oriental y curva, el sable, es lunar y femenino. Se relaciona con el planeta Marte, con la vida y la muerte. Se la asocia también con el acero, por su trascendente dureza de espíritu dominador. Es asimismo símbolo de elevado mando y alta jerarquía. Y cómo no, símbolo fálico por excelencia.

El sable no será reglamentariamente aceptado por los caballeros franceses hasta finales del siglo XVII; Pero los ejércitos árabes, turcos, clúnos y, japoneses lo usaban desde mucho antes. El punto de máxima perfección de esta espada fue alcanzado en japón con los samurais.

El fuego purificador

Cuando se la asocia al fuego o a la llama es símbolo de purificación. Esta asociación está reforzada por su forma y su resplandor. La espada de fuegorefuerza también la relación entre el elemento acero o hierro, propios de Marte y el elemento fuego.

Destacando el dualismo u oposición entre el calor del fuego y el frío del metal. Siendo la espada flamígera el arma de escisión entre el paraíso, como reino del fuego del amor, y la tierra como mundo del frío castigo.

Este simbolismo queda reflejado en el ángel que guarda la entrada al paraíso. Según la tradición cristiana empuña una espada de fuego.

Pero la espada flameante es también símbolo delconocimiento puro, de la destrucción de la ignorancia. La vaina es la ignorancia y la oscuridad.

Esta espada del conocimiento no puede ser desenvainada por un profano bajo pena de ceguera o abrasamiento. Sólo los iniciadosestán preparados para soportar los destellos de la espada.

Espadas y magia

La espada es en la magia como el motor que desencadena todo el acto, siendo símbolo del poder mágico.

 Forma junto con el anillo y el bastón, una trilogía indivisible. Así como el anillo es el poder fáctico del mago y bastón, el citador de espectros y espíritus, la espada es la corriente generadora de magia práctica, hechizos, encantos y sortilegios, por ello podemos considerar la espada como la antena potenciadora del mago.

El doble filo




En el libro del Apocalipsis se describe una espada de dos filos que sale de la boca del Verbo. Dice Juan: “Y en la visión, me di vuelta para ver al que me hablaba y vi a uno que parecía hijo de hombre. Y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Su rostro era brillante como el sol, Su voz era fuerte como el ruido de muchos ríos” (Apocalipsis. 1:13-16).

El doble filo representa el doble poder, creador y destructor, de la palabra. Pero la espada es aquí también el símbolo escatológico que corta los límites del tiempo. El límite entre el inicio y los últimos días. Entre el tiempo y la eternidad. Los dos filos representan la polaridad del mundo.

Fuente: http://elgrancielo.blogspot.com.es/
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