sábado, 3 de noviembre de 2018

¿Existieron Realmente los Gigantes en la Antigüedad ? (I)

Después del Diluvio Universal, una raza de guerreros semidivinos habitó las tierras del Levante.

Eran llamados los Refaítas o Rephaim y se dedicaron a la defensa de las tierras occidentales y de las instalaciones espaciales anunnakis durante los inicios del tercer milenio antes de Cristo.

En este tiempo debieron su lealtad a los reyes de Mesopotamia, especialmente a Nannar-Sin, que era el legítimo dios de estas tierras.

Según “El Haggadah”, libro rabínico basado en la narrativa de los pasajes bíblicos: “Los descendientes de la alianza entre los ángeles y las mujeres Cananitas fueron los Gigantes, conocidos por su fuerza y su maldad. Ellos tienen muchos nombres; algunas veces conocidos como Rephaim”.

Por Levante se describe el Mediterráneo Oriental en general, pero puede ser utilizado como un término geográfico que denota una gran área en el Asia occidental formada por las tierras que bordean las costas orientales del Mediterráneo, más o menos limitada al norte por la Montañas Tauro, al sur por el desierto de Arabia, y al oeste por el Mar Mediterráneo, mientras que al este se extiende hacia los montes Zagros.




El Levante incluye actualmente Líbano, Siria, Jordania, Israel y los Territorios Palestinos y es equivalente a la zona histórica llamada Gran Siria. También, a veces, se incluyen Chipre, Sinaí e Irak..

En la mitología mesopotámica, Sin, Zuen o Nannar es el dios masculino de la Luna. Sin era su nombre en acadio y los sumerios lo conocían como Nannar. Es representado como un anciano con cuernos y barba, aunque principalmente con el símbolo de un creciente lunar. Su padre era Enlil y su número mágico era el 30.

Para los Hititas, Nannar/Sin era conocido como El, que era la cabeza de su panteón, y cuyos otros miembros prominentes eran su esposa Asherah (Ningal) y sus hijos Baal (Utu/Shamash) y Anat (Inanna/Ishtar). La palabra El también existe en hebreo dónde significa “dios”, viniendo del Acadio “ilu”.

Aparece en la Biblia y en algunos de los casos, esta palabra, en una Biblia supuestamente monoteísta, realmente pudiera referirse al dios AnunnakiNannar/Sin. Hay más todavía: la historia registra que un hijo del alto sacerdote de Sin/El, en su ciudad de Harran, bajó a la península árabe para comenzar allí un culto a su dios. Y se dice que probablemente fue entonces que el nombre de El podría haberse convertido en el Dios de los musulmanes.


Cuando sus ciudades en Transjordania y en otras partes fueron destruidas por los reyes del Este que las invadieron durante el siglo XXI a.C., los Refaítas abandonaron su lealtad a la legítima autoridad y se convirtieron en una fuerza guerrera independiente en las tierras occidentales. Entonces se convirtieron en una fuerza formidable e incontrolable que dominó estas tierras durante mil años.

Fueron los Refaítas los que construyeron formidables fortificaciones, cuyas ruinas se encuentran en todas partes en el Levante, desde Egipto hasta Anatolia. Sus descendientes, llamados los Hiksos, ocuparon Egipto por más de cuatrocientos años y, bajo el nombre bíblico de Amalecitas, impidieron que las tribus hebreas, bajo el mando de Moisés, entraran en las tierras de Canaán.

El Dr. Immanuel Velikovsky compara los Hiksos con los Amalecitas e indica que los Hiksos eran la misma gente que los caldeos o asirio-babilonios, ya que todos ellos vinieron de Mesopotamia. Immanuel Velikovsky fue un médico y psicoanalista ruso, autor de varias obras especulativas, entre las que destaca “Mundos en colisión”, publicada en 1950, donde propone que en tiempos antiguos la Tierra ha estado a punto de colisionar con otros planetas del sistema solar, tales como Venus y Marte.

Velikovsky escribió otras obras controvertidas, tales como “Siglos Caóticos”, donde revisa y propone una nueva cronología referente a culturas ancestrales como Egipto, Grecia, e Israel, entre otras, y propone una reconciliación del Antiguo Testamento con hechos de otras culturas escritos en documentos antiguos.

Bajo diversos nombres, tales como Enacitas y Filisteos, controlaron las tierras de las tribus hebreas durante un período conocido como el de Los Jueces. Como fuerza política y militar, los esfuerzos combinados de los reyes judíos Saúl y David finalmente los destruyeron.

La historia de los Refaítas está relacionada con el destino de los hebreos desde los días de Abraham hasta los de Salomón. Velikovsky también sincroniza el principio de la XVIII Dinastía egipcia con el período de Saúl y David, en que la reina Hatshepsut se convirtió en la reina de Sheba; las tierras de Punt, en las tierras de Israel.

Asimismo, el gigante Goliat era un filisteo y aparentemente un Refaíta. Goliat fue un soldado gigante de la ciudad de Gat y formaba parte del ejército filisteo. David le dio muerte, tal como se menciona en el Antiguo Testamento, en el Primer libro de Samuel. Goliat era extraordinariamente alto y corpulento, pues medía seis codos y un palmo (unos 2,9 metros).

Su cota de malla de cobre pesaba 57 Kg. y la hoja de hierro de su lanza, 6,8 Kg. Era uno de los Refaím, y puede que haya sido un soldado mercenario del ejército filisteo.

No mucho tiempo después que Samuel ungió a David, y una vez que el espíritu de Dios había dejado al Rey Saúl, los filisteos se reunieron para guerrear contra Israel en Socoh y acamparon en Efes-Damim.

Cuando las líneas de batalla de los filisteos y el ejército de Saúl se encontraron de frente a cada lado del valle, el gigantesco guerrero Goliat salió del campamento filisteo y en voz alta desafió a Israel para que presentara a un hombre que luchase con él en un combate cuerpo a cuerpo, cuyo resultado determinaría qué ejército llegaría a ser siervo del otro.



Durante cuarenta días, Goliat desafió al aterrorizado ejército de Israel cada mañana y cada atardecer. No obstante, ningún soldado israelita tuvo suficiente valor como para aceptar semejante reto. Al desafiar a los ejércitos de Jehová, Goliat abre un nuevo capítulo en la historia de Israel. Un pastor llamado David, de la tribu de Judá, en quien estaba el espíritu de Dios, le hizo frente.

Goliat, precedido por su escudero, avanzó, invocando por sus dioses el mal contra David. A esto, David respondió: “Tú vienes a mí con una espada y con una lanza y con una jabalina, pero yo voy a ti con el nombre de Dios de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tú has desafiado con escarnio”.

Cuando David le lanzó una piedra con su honda, esta se le hundió en la frente y Goliat cayó a tierra. Acto seguido, David se plantó sobre Goliat y con la espada del gigante le cortó la cabeza.

A esto siguió una notable derrota y una gran matanza de filisteos. “Entonces David tomó la cabeza del filisteo y la trajo a Jerusalén, y puso las armas de él en su tienda”.

Aunque es verdad que David no tomó la fortaleza de Sión sino hasta un tiempo posterior, la ciudad de Jerusalén había sido habitada desde hacía tiempo por israelitas y jebuseos.

Parece ser que más adelante David dejó la espada de Goliat en el santuario, como lo indica el que se la diera el sacerdote Abimélec cuando huía de Saúl.

En 1.929, los arqueólogos que excavaban en Ras Shamra, en la costa de Siria y a algunas millas al norte de la ciudad de Latakia, encontraron una biblioteca de tablillas de arcilla de un periodo entre los siglos XV y XII a.C.

Este lugar resultó ser la ubicación de la antigua ciudad de Ugarit, un importante centro comercial situado en la ruta entre Mesopotamia y el norte del Mediterráneo.

Los “Gigantes” que vivían en el Medio Oriente entre el 4.300 y 1.600 a.C., habrían sido los sobrevivientes de la anterior llegada del planeta Nibiru, cuando la órbita del planeta se hallaba más cerca del sol. Varias de estas tablillas se refieren a una gente enigmática llamada los “rpum.” Estas tablillas se han llamado los Textos de los Refaítas debido a la analogía con el término hebreo “rpm” oRefaítas.

Las tablillas se refieren a un gran banquete, en un lugar no especificado, para honrar a su gran dios principal, llamado El. Se describe como los Refaítas preparan sus caballos y carruajes y, después de viajar por dos días, llegan el día siguiente al lugar del banquete.

 El es una palabra semítica del noroeste, que tradicionalmente se traduce como “dios”, refiriéndose a la máxima deidad. En todo el Levante mediterráneo era denominado Ël o IL, siendo el dios supremo, padre de la raza humana y de todas las criaturas.

Este dios todopoderoso sería igualmente el equivalente del concepto “dioses” (en hebreo Elohim) y sería el equivalente del dios sumerio Anu.

En el uso semítico, Ël era el nombre especial o título de un dios particular, que era distinguido de otros dioses como «el Dios», lo que en sentido monoteísta sería Dios.

Una gran cantidad de animales fueron sacrificados para el banquete y se consumieron grandes cantidades de vino. Y este gran banquete duró siete días. En estas tablillas, los héroes son llamados los “Refaítas de Baal“, pero también son considerados como deidades ya que, de vez en cuando, son llamados “Ilnym” o dioses.

El conocido erudito bíblico Adrian Curtis, en su libro “Ugarit(Ras Shamra)”, ha sugerido que estos Refaítas de las tablillas de Ugarit deberían ser distinguidos en tres categorías:

Los Refaítas de la Tierra o los “rpians”; los Refaítas “prim qdmyn“, o antepasados reales, que eran probablemente los Nefilim antediluvianos; y los Refaítas dioses “rpum ilnym“, o Refaítas celestiales, a veces llamados los “Igigi“, que eran probablemente los Anunnakis que permanecieron en las naves espaciales.

Los Refaítas de la Tierra eran los descendientes de los Nefilim bíblicos y su misión era proteger las tierras occidentales como raza semidivina de guerreros profesionales.

Los Refaítas ocupaban las tierras de Canaán durante el tercer milenio antes de Cristo. Primero aparecen en el Génesis cuando, en los días de Abraham, son enumerados como uno de los pueblos de Canaán.

En el año 2.068 a.C, cuando Yahvé concluyó un convenio con Abraham en Hebrón, se definió a esta gente de la siguiente manera: “Entonces al Señor firmó alianza con Abram diciendo:




 A tu prosperidad daré esta tierra desde el río de Egipto o Nilo hasta el gran río Eufrates. Los cineos y los cenezeos, y los cedmoneos y los heteos, y los ferezeos y también los rafaítas (Rephaim), y los amorreos y los cananeos, y los gergeseos y los jebuseos”. En este tiempo, los Refaítas son enumerados como una de las naciones principales de la Tierra.

Unos 600 años más tarde, durante el Éxodo, cuando los israelitas estaban a punto de cruzar el río Jordán en Canaán, el Deuteronomio enumera las siete naciones de Canaán como los heteos, gergezeos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos.

Queda clara la omisión de los Refaítas. Parecería que durante este tiempo fueron exterminados como una nación o como fuerza política. Muchos de los Refaítas y de sus ciudades en Transjordania fueron destruidos en los días de Abraham.

Los sobrevivientes se establecieron en la parte occidental y meridional de Palestina; y, a pesar de su dispersión, seguían siendo una poderosa fuerza y eran conocidos bajo varios nombres, tales como Enacitas, Amalecitas, y Filisteos.

La Biblia deja claro que los Refaítas eran los descendientes de los Nefilim y que eran gigantes y feroces guerreros, que dominaron las tierras occidentales por dos mil años con sus armas de acero y sus carruajes. Asimismo, sus fortalezas eran virtualmente inexpugnables.

Son descritos como “Gigantes” en el Libro de Números, cuando, durante el Éxodo, Moisés decidió enviar a exploradores al norte en la tierra de Canaán para hacer un reconocimiento del terreno antes de atacar.

Los doce exploradores volvieron con un informe muy pesimista: “Y subiendo hacia Negev vinieron a Hebrón, donde estaban Acimán, Sisai, y Tolmai hijos de Enac . . . Sin embargo, tiene unos habitantes muy valerosos y ciudades grandes y fortificadas, allí hemos visto la raza de Enac . . . La tierra que hemos recorrido se traga a sus habitantes, el pueblo que hemos visto es de una estatura agigantada, (los Enacitas son parte de los Nefilim). Allí vimos unos hombres descomunales (Nefilim), hijos de Enac, de raza gigantesca, en cuya comparación nosotros parecíamos langostas.”

La palabra “Acimán” (Ahiman en inglés) es significativamente similar a la palabra “Ahriman” que puede ser la equivalencia lingüística del Hindú para denominar el dios Enki/Agni. Cuarenta años más tarde, cuando los israelitas intentaron entrar otra vez en Canaán, esta vez tomando un tortuoso camino a través de Transjordania, encontraron otra vez a los Enacitas.

 Según historiadores de las universidades israelíes, el término “cuarenta” era coloquial cuando fueron escritas las Escrituras. “Cuarenta” simplemente significaba “mucho“. Así, vagaron por cuarenta años significa que vagaron durante mucho tiempo. Llovió durante cuarenta días y cuarenta noches, significa que llovió mucho.

Mientras bordearon la tierra de Moab (hijo de Lot), fueron advertidos de no acosar a los Moabitas o de no contratarlos para la guerra. Les fue dicho que la tierra: “Fue antiguamente habitada por los Emin, gente grande y numerosa y tan alta como los Enacitas.

Como los Enacitas, se cuentan como Refaítas, pero los Moabitas los llamaban Emin”. Así, los Enacs, Enacitas o Anacitas se comparan con los Nefilim y los Refaítas, su anterior nombre antes del diluvio y, luego, el nombre con el que fueron conocidos después de la catástrofe.

Los Refaítas fueron una raza guerrera feroz, gigantes en estatura, equipados de armas de acero y carruajes de guerra. Cuando la talla promedio de los habitantes de las tierras occidentales era de unos 1,7 metros, los 3 metros de los Refaítas deben haber parecido imponentes.

Después de que el equipo de reconocimiento de los israelitas volviera de Canaán, informaron a Moisés que los Enacitas que vieron eran gente gigante; “parecíamos langostas frente a ellos“, dijeron.

El Rey Og de Bashon, supuestamente fue el último de los Refaítas en esta área. Fue descrito como un hombre de enorme talla, cuya cama medía 9 codos de largo y 4 de anchos.

Un codo era la longitud del antebrazo de un hombre y variaba levemente entre la gente antigua. Usando un codo de 45.54 centímetros, la cama sería de 4,15 mt. x 1,85 mt.. Y un codo de 38 centímetros significaría 3,38 mt. x 1,54 mt.

 El filisteo Goliat, que luchó contra David, tenía una altura de 6 codos y 1 palmo de alto, según las Escrituras.

Por los cálculos antes mencionados, entre 2,46 a 3,08 metros, dependiendo del tamaño del codo utilizado. Goliat y sus hermanos eran llamados “rph” o Refaítas en hebreo, aunque el término se ha traducido tradicionalmente como gigante.

El famoso Sansón fue probablemente también un Refaítas. Mientras que el Antiguo Testamento menciona sus fabulosas habilidades, su tamaño no se menciona. En el Haggadah, sin embargo, es llamado un “rph” o gigante.

Nacido cerca de Beth Shemesh, en el Líbano, su nombre se relaciona claramente con el hebreo “Shemesh” que significa sol o el dios Shamash (Shamash = Príncipe Utu/Apolo, el Dios Sol). Su madre fue supuestamente embarazada por un “Enviado de Yahvé” uno de los semidioses. Sansón rehusó casarse con una hebrea y en cambio eligió a una mujer filistea, probablemente porque ella era una Refaíta.

En el libro de Jueces se describe una de sus hazañas, que se parece a las fiestas de los Refaítas en Ugarit. Cuando él estaba en Timnah, un pueblo cerca de Beth Shemesh, se dice que “Sansón realizó allí una fiesta de siete días porque eso era lo que la fuerza de élite estaba acostumbrada a hacer“.

Estaba repitiendo indudablemente las hazañas realizadas por sus antepasados en Ugarit.

 El hogar de Sansón estaba solo a algunas millas de Baalbek o de Beth Shemesh, el lugar sagrado de los dioses de Mesopotamia.

Como hemos visto en otros artículos, Baalbek era un puerto espacial de los anunnaki, bajo el dominio de la diosa Inanna y su hermano Utu. Como guerreros, los Refaítas eran una fuerza impresionante.

Tenían armas de acero que eran superiores a las de sus oponentes.

De sus grandes arcos se decía que excedían el alcance de cualquier otro arco.

En el segundo milenio, sus carruajes de acero aterrorizaban a sus enemigos.

Protegidos por sus enormes fortificaciones, sus ciudades eran invulnerables; y desde estas ciudadelas a menudo devastaban los terrenos circundantes. En el tiempo de Abraham, las fortificaciones de los Refaítas fueron establecidas estratégicamente a lo largo del Camino del Rey en Transjordania, para proteger las tierras del norte, este y sur.




 La invasión de los reyes del este en el 2.085 a.C. y la destrucción de sus ciudades fortificadas marcaron el final de su lealtad a la autoridad. Emigraron al oeste y construyeron nuevas ciudades fortificadas diseñadas como fortificaciones tipo glacis.

Esta clase militar fue conocida en el Antiguo Testamento por una variedad de nombres, dependiendo de donde vivieron y sus asociaciones tribales. No se mezclaron con otra gente indígena y les fueron dados diversos nombres, tales como Emin por los Moabitas, Zamzummin por los Amonitas, y Avvim por la gente de Negev.

Originalmente ocupaban el Líbano y el área del Monte Hermon. Y se fueron al norte de la costa de Siria y Transjordania donde construyeron una cadena de ciudades fortificadas. En la parte occidental de Palestina, se aliaron y entrecruzaron con los Caftorim, que habían venido desde Creta y se establecieron en las áreas costeras.

Y luego se les conoció como los filisteos y fenicios. Aunque no eran completamente Refaítas, los que eran llamados Filisteos eran en estos tiempos los palestinos.

Quizás, sin embargo, la tendencia guerrera de los palestinos se puede remontar genéticamente a sus antepasados los filisteos. Generalmente fueron llamados Enacs o Enacitas en honor de su antepasado Enac y Hebrón era su capital.

Un grupo particular de Refaítas se estableció en Negev y en el área de Seir y se les conocía como Amalecitas, o descendientes de Amalec. Éstos se convirtieron en el azote de los hebreos durante el éxodo. 

¿Como es la Quinta Dimensión?

Cualquier cosa que podamos llamar a él o lo que sea paradigma podemos mantenerlo en, si nos sintonizamos, es indiscutible que algo grande está pasando. 

Algo nuevo, algo que nunca antes en la historia ha pasado.

Algunas personas se sienten ahora, otros finalmente lo sentirán. Pero no hay nada que lo detenga.

Cuanto antes podamos subir a bordo y ver que pasa en nuestras vidas y se alinean con las nuevas energías llegando, más fácil va a ser para hacer el cambio. 

Mucho se ha escrito, hablado y canalizado sobre la Quinta Dimensión y la ascensión de la humanidad en este nuevo reino de la existencia. Además, muchas personas "normales" están teniendo sus propias experiencias, visiones y "descargas" internas acerca de la Quinta Dimensión.

No todas las fuentes están de acuerdo en detalles acerca de la quinta dimensión, pero la mayor parte se describen las características principales similares, que se describen a continuación.




Ascensión a la Quinta Dimensión

De acuerdo con las enseñanzas de la ascensión, la tierra y todos los seres vivos en la tierra están en el proceso de cambiar a un nuevo nivel de realidad en la que una conciencia de amor, la compasión, la paz y la sabiduría espiritual prevalece.

Esto ha sido llamado la Quinta Dimensión. Algunos dicen que este cambio probablemente será completa dentro de un par de décadas, mientras que otros no dan ninguna fecha. Pero todos parecen estar de acuerdo que se completará en un futuro próximo, aunque los individuos serán cada movimiento a la Quinta Dimensión a su propio ritmo cuando su frecuencia es lo suficientemente alto como para que coincida con la vibración de la dimensión superior. 

La mayoría de las enseñanzas afirman que el cambio la tierra y la humanidad están teniendo en la Quinta Dimensión ha sido "planeado" durante eones. Además de que ya ha estado sucediendo en las últimas décadas. 

21 de diciembre 2012 fue una fecha que se da como el punto medio de la transición que tiene lugar, y que va a seguir desarrollándose en más y más obvias formas, aumentando la velocidad, el paso del tiempo.

Un cuento de hadas ? 

Mucho de lo que se ha descrito acerca de la quinta dimensión puede sonar como un cuento de hadas: Todas las personas que viven en paz y armonía, experimentar la unidad con toda la vida, el pleno respeto de todas las personas y la tierra misma - el amor y la compasión que fluye a través todas las comunicaciones de Igualdad, justicia y respeto para todos los seres humanos reinantes en la tierra - no más hambre, la pobreza o la delincuencia - abundancia al alcance de todos. 

Todos los que viven sin miedo - con plena confianza en la Divina Todo el mundo despierta a los seres interdimensionales majestuosos, divinas que son en verdad Algunas de las descripciones puede sonar aún más "allá afuera" - como las personas comunicarse libremente con los seres de otros planetas y galaxias y viajar a lugares distantes del universo con estos seres.

La imaginación, la memoria o la intuición ?

Y sin embargo, ¿no todos tenían sueños de vivir en un mundo así? ¿Son estos sueños sólo invenciones de nuestra imaginación? ¿O son los recuerdos de lo que, hace miles y miles de años, una vez experimentado - y en algún punto perdido, mientras descendíamos en el tipo de mundo que conocemos hoy en día, lleno de lucha y el sufrimiento y la falta de conexión directa con la Divinidad? 

¿O tal vez esos sueños vienen de intuiciones sobre el futuro que le espera a nosotros?

Muchos de nosotros estamos teniendo estos sentimientos intuitivos, algunos están teniendo visiones claras, mientras que otros están dentro de enterarse de la realidad del futuro de la humanidad será. Algunos de nosotros sentimos que hemos estado esperando miles de años para estos tiempos que estamos entrando. 

Si buscamos profundamente dentro de nosotros mismos, podemos encontrar que estos sueños de un mundo ideal y pacífico son en realidad tanto un recuerdo lejano de lo que una vez experimentado eones Hace y una visión intuitiva de lo que está ahora comenzando a suceder en la tierra. Y nuestro anhelo de volver a este mundo ideal no es más que un anhelo de regresar finalmente a casa a este hermoso mundo por delante de nosotros.

¿Cómo puede suceder tan rápidamente ? 

La pregunta puede surgir: ¿Cómo es esto posible pasar? ¿Cómo se puede convertir este mundo en torno de lo que es hoy y convertirse en este tipo utópico del mundo?

Todavía hay mucha oscuridad en el planeta - las guerras, el odio, los prejuicios y la injusticia. La respuesta es doble:

En primer lugar, miles de personas en el planeta están experimentando un despertar del corazón a un ritmo sin precedentes - y este despertar parece estar acelerando, como pasa el tiempo. En algún momento, el fenómeno del centésimo monoinevitablemente afianzarse.





Y en segundo lugar, no todos en el planeta en este momento es hacer la elección (consciente o inconscientemente) para hacer el cambio a la Quinta Dimensión.

Todas las almas tienen la opción de entrar en 5D, ya han asimilado la luz suficiente para mantener los niveles de energía que existen en esa vibración más alta.

Pero muchos estarán optando por dejar la tierra dentro de las próximas dos décadas para pasar a otras experiencias de la tercera dimensión en otras partes del universo. Ellos no han terminado con lo que la realidad de tercera dimensión aún tiene que enseñarles. 

Los que están optando por quedarse y hacer el cambio con la tierra se va a través de algunos cambios intensos y rápidos, ya que sus cuerpos y mentes hacen que los cambios radicales necesarios cambiar a la mayor conciencia necesaria para mover a la Quinta Dimensión.

Exactamente cuáles son los aspectos ?

En primer lugar, las dimensiones son no lugares o lugares, sino que son niveles de conciencia que vibran a una velocidad determinada.

Existen numerosas dimensiones, la cuarta y quinta son simplemente más alto que el que hemos estado viviendo pulg Ascensión a dimensiones aún mayores continuará incluso después de que hemos llegado al quinto. 

Cada dimensión vibra a un ritmo mayor que la de abajo. En cada dimensión superior, existe una amplia perspectiva más clara, de la realidad, un mayor nivel de conocimiento. 

Experimentamos más libertad, más poder y más oportunidad de crear la realidad. Para que una dimensión superior a estar disponible para nosotros, tenemos que vibrar en resonancia con ella. Si se pasa de un nivel de conciencia a la siguiente más alta significa convertirse establecida en él, así que no te dejes retiró.

La tercera dimensión es importante entender, en primer lugar, que la tercera dimensión no es lo que vosotros veis: la mesa, el árbol, la tierra. Estas son la forma.

Todas las cosas en forma aún están presentes en la Cuarta Dimensión (y hasta cierto punto en la 5 ª ), sino que son simplemente rellenados más luz, no como denso. La tercera dimensión es un estado de conciencia que es muy limitado y restringido. 

Debido a que hemos estado viviendo en esta 3 ª realidad dimensional de tantas vidas, tendemos a asumir que esta es la única realidad disponible para vivir,

Creemos que esto es simplemente la forma en la "realidad" es, sin darse cuenta de que es una experiencia muy limitada de la realidad. La Tercera "sistema operativo" Dimensional ejecuta en creencias rígidas y un conjunto bastante inflexible de reglas y limitaciones.

Por ejemplo, en la Tercera Dimensión, aprendemos a creer que los cuerpos son sólidos, no pueden fusionarse entre sí o caminar por las paredes.Todo está sujeto a la gravedad, los objetos físicos no pueden desaparecer, y no podemos leer la mente de otra persona.

Hay una creencia sólida en la dualidad, y el juicio y el miedo son omnipresentes.

La Cuarta Dimensión

Este es el "puente" que estamos todos más o menos por ahora, y será por un período relativamente corto de tiempo. 

Al viajar a través de la cuarta dimensión, nos estamos preparando para la Quinta. Muchos de nosotros hemos tenido experiencias de la Cuarta Dimensión para una serie de años sin darse cuenta.

 Podemos saber que estamos experimentando la Cuarta Dimensión cuando tenemos momentos de despertar espiritual y las experiencias de apertura de corazón. 

Otras veces, pueden ocurrir cuando estamos simplemente sentirse clara y tranquila dentro.Todo dentro y alrededor de nosotros se siente más ligero, menos rígida. 

Hay una sensación de amplitud y elevación. Tiempo ya no lineal en la Cuarta Dimensión - hay un sentido permanente de estar en tiempo presente, sin interés o incluso la conciencia del pasado y del futuro. 

Y podemos descubrir que el tiempo es maleable - que en realidad se puede estirar y condensar, para nuestra sorpresa tercera dimensión.manifestación es mucho más rápido en la Cuarta Dimensión.

Algo que simplemente pensamos puede aparecer muy rápidamente. En general, cuando estamos experimentando la alegría, el amor y la gratitud, estamos experimentando conciencia de cuarta dimensión.

La Quinta Dimensión

La quinta dimensión se ha descrito como la dimensión del amor, de la vida totalmente del corazón. Con el fin de entrar en la Quinta Dimensión y permanecer allí, todo el equipaje mental y emocional debe ser dejado en la puerta. 

Sin miedo, la ira, la hostilidad, la culpa no existe - ni sufrimiento o el sentido de la separación. 

El dominio sobre el pensamiento es un requisito previo. Manifestación en la Quinta Dimensión es instantánea. Uno piensa en algo - se trata de la actualidad. 

Las personas generalmente se comunicará a través de la telepatía y tienen la capacidad de leer los pensamientos de los demás y sentimientos con facilidad. La experiencia del tiempo es radicalmente diferente: algunos lo describen como "todo lo que ocurre a la vez."

 No hay distinción entre pasado, presente o futuro. Muchos de nosotros están teniendo experiencias (o "sueños"), que se siente como visitas a la Quinta Dimensión. Estos son estimulantes - muy emocionante y lleno de esperanza.

Nos mantienen en movimiento a través de las dificultades que a veces surgen a medida que viajamos a través de la cuarta dimensión y en la Quinta.

Tiempos de transición

Actualmente estamos en lo que se ha llamado "tiempos de transición" o los "últimos tiempos".

Estos son los tiempos en los que estamos viviendo la muerte de la realidad de la tercera dimensión, mientras que al mismo tiempo que comienza a viajar a través de nuevos y desconocidos paisajes de la 4 ª Dimensión. En esencia, una estructura de conjunto de la realidad se está derrumbando, mientras que un nuevo uno está emergiendo. 

Es de esperar que algo de caos, confusión y desorientación reinarán dentro y alrededor de nosotros, en nuestro intento de adaptarse a una nueva forma de experimentar la realidad. Muchos de nosotros estamos empezando a experimentar cambios radicales en nuestras vidas, a medida que entramos en estos tiempos. Lo que no nos sirven en el cambio hacia una dimensión superior tiene que desaparecer. 
Esto puede incluir,

viejas relaciones

carreras de toda la vida

enfoques de la vida que hemos tomado tradicionalmente





un sentido anticuado de la identidad

pensamientos y emociones limitados o negativos que nos mantiene en una vibración más baja

Afortunadamente, ahora podemos obtener una gran cantidad de ayuda para hacer la transición a una vibración más alta.

Seres de los reinos de dimensiones superiores son cada vez más presente para ayudarnos; simplemente tenemos que pedir su ayuda. 

También podemos tomar conciencia de la inundación de la luz divina que está en la actualidad llegan de las dimensiones superiores.

Así que la liberación de viejos patrones y las emociones negativas es cada vez más fácil, si tenemos la clara intención de dejarlos ir.

Podemos llevar nuestros cuerpos con nosotros

Muchas fuentes nos dicen que podemos llevar a nuestros cuerpos físicos con nosotros, si queremos, a la Quinta Dimensión. Algunos dicen que aunque otros planetas y galaxias se han desplazado hacia dimensiones más elevadas en la historia del universo, esta es la primera vez que las almas encarnadas en un planeta se van a tomar sus vehículos físicos con ellos en la dimensión superior.

Hacer esto es visto como el próximo paso en la evolución de la humanidad. Teniendo en cuenta esto, parece importante para nosotros tomar realmente el cuidado de nuestros cuerpos en este momento.

Transformación radical puede ser difícil en el cuerpo, causando,

dolor
dolores
agotamiento
síntomas similares a la gripe

Le toca a usted

Si usted siente una resonancia con la información de este artículo, lo más probable es que usted haya decidido - consciente o inconscientemente - a cambiar con la tierra a la Quinta Dimensión en esta vida.

Si es así, usted tiene la opción de simplemente permitir que la vida transformada que - a veces de manera incómoda, si usted tiene cualquier resistencia al cambio. La vida va a hacer el trabajo para usted. O puede optar por cooperar activamente con los cambios que tienen lugar dentro de ti.

Usted puede conscientemente dejar de lado los viejos patrones, liberar emociones negativas, juicios y pensamientos, y trabajar en mantener su alta vibración en todo momento. Este esfuerzo probablemente se asegurará de que su viaje a través de la cuarta dimensión será mucho más suave e incluso tal vez más rápido. 

Pero no hay manera correcta de hacer este viaje. Cada uno de nosotros tenemos que hacerlo de la manera que sea mejor para nosotros. De una forma u otra, vamos a convertirlo en la nueva realidad que se abre ante nosotros.

Por un momento emocionante para vida!


por Vidya Frazier
01 de enero 2011
desde VidyaFrazier Web

viernes, 2 de noviembre de 2018

Mahabharata: La Historia prohibida del mundo

Resultado de imagen de Mahabharata: La Historia prohibida del mundo

Los relatos del MAHABHARATA son miles de veces mas antiguos que la Biblia, y han resistido la Desaparición de dos Civilizaciones anteriores

Todo indica que también Sobrevivirá a la desaparición de esta Civilizaciòn presente.




Sabemos con seguridad que la historia de esta Civilizaciòn presente con toda su mitología y religión presente y la historia de Jesús el Salvador sera incorporada nuevamente y la historia del gran linaje de las élites que una vez existieron y llegaron a gobernar al mundo con gran crueldad a toda la humanidad presente.

Realmente la historia de los hombres y sus Civilizaciones es asombrosa mire por donde se mire.

Simbología y Manipulación en dibujos animados Arthur - Coraline - Simpsons: Pirámide y ojo de Horus :










En Siberia existe un Crater completamente Misterioso

Aunque a lo largo de los años el hombre ha desentrañado muchos misterios relacionados con la evolución de la Tierra, algunos rincones del planeta plantean todavía preguntas que la ciencia no es capaz de resolver.





© ABC

Una de esas incógnitas es el cráter Patomskiy, una formación geológica cuyo origen no ha podido ser explicado por los científicos. 

El extraño cráter Patomskiy se eleva entre los árboles del bosque siberiano de Irkutsk

Esta extraña formación se encuentra en medio de los bosques de de Irkutsk en Siberia y, según cuenta el blog «Criptogramas», fue descubierta en 1949 cuando el geólogo Vadim Kolpakov realizaba un mapa de esa región rusa.

Desde entonces, mucho se ha especulado sobre su origen, con teorías que apuntan desde que fue creado por una antigua civilización hasta la construcción por prisioneros de un gulag secreto. 

Sin embargo, una de las principales teorías acerca de la formación de esta estructura, que toma su nombre de un río cercano, apunta hacia el impacto de un cuerpo celeste, concretamente, hacia el famoso bólido de Tunguska, un meteorito que explotó sobre la región de Krasnoyarsk en 1908, y cuyo cráter jamás fue localizado.




Otros estudios recientes, datan la antigüedad de esta formación en unos 250 años, por lo que si su origen se encuentra en un meteorito, debió de seruno anterior. 

El problema es que en el cono, que tiene 150 metros de ancho en la base y 80 en la cima y una profundidad central de aproximadamente diez metros, no se han hallado restos algunos de rocas procedentes del espacio.

Algunos geólogos aseguran que el meteorito, de alto contenido en hierro, se encuentra a más de cien metros de profundidad bajo el cráter. Sin embargo, esta posibilidad es descartada por el resto de la comunidad científica. 

Otra posible explicación a esta formación es que se trate de un volcán que, en lugar de expulsar lava, sufrió una violenta explosión de gas, probablemente hidrógeno, que le confirió su peculiar forma, por la que también es conocida como el nido del águila. 

Para el geólogo Alexander Pospeev esta es la explicación más convincente para aclarar el origen de esta misteriosa formación que 65 años después de su descubrimiento sigue constituyendo un auténtico enigma para la comunidad científica.
vie, 28 feb 2014 12:58 CST
http://es.sott.net/article/26078-El-crater-mas-misterioso-y-desconocido-de-Siberia

jueves, 1 de noviembre de 2018

Los enigmáticos Escitas, ¿son el Gog y Magog bíblico? (y II)

En el Antiguo Testamento (de la Biblia) los describen varios profetas.

Sus contemporáneos los consideraban muy salvajes y sanguinarios porque tomaban la sangre de su primera víctima en una batalla y vestían con cueros cabelludos humanos así como usaban cráneos humanos (en ocasiones de sus propios amigos y familiares que habían matado en alguna querella o duelo) como vasijas.

 Algunas tribus escitas no enterraban a sus muertos y esperaban que los buitres se los comieran y si esto ocurría era un augurio de bienestar para la tribu. El águila era una encarnación del dios del viento para algunos de ellos, copiaron esta creencia de los sumerios. 

También antes de una guerra enviaban pensamientos malos como saetas a los enemigos para matarlos y si estos no morían o se enfermaban procedían a la guerra. Las tribus llamadas «escitas reales» que se asentaron en Ucrania, sembraban trigo para vendérselo a los griegos.

Además del origen histórico se le atribuyen algunas leyendas al origen de este pueblo desde una que los hace descender del mismísimo Zeus del Olimpo, hasta otra que narra la disputa de tres hermanos por un hacha, un arado, un yugo y un vaso de oro caídos del cielo.




 Los escitas tenían la creencia de que el oro les había sido proporcionado por los Arimaspos, seres de un solo ojo como los Cíclopes, los cuales habían robado tesoros de los nidos de los grifos.

Los hebreos creían que los cimerios (que en la Biblia se los conoce como descendientes de Gómer, el nieto de Noé por Jafet, su hijo) eran la tribu madre de los escitas criadores de caballos, que en el Libro del Génesis se les conoce como descendientes de Askenaz (o Askenazí), el primero de los tres hijos de Gómer mencionados en el Génesis.

Los cimerios eran antiguos nómadas ecuestres que, según el historiador griego Heródoto (siglo V a. C.), habitaban originariamente en la región norte del Cáucaso y el mar Negro, en la actual Rusia y Ucrania, entre el siglo VIII a. C. y el VII a. C.

 Registros asirios, sin embargo, los ubican primero en la región de Azerbaiyán en el 714 a. C. Sus orígenes son oscuros, ya que podrían ser tanto indoeuropeos como uralo-altaicas, si bien esta última teoría no es ampliamente aceptada. Su idioma se considera que podría estar emparentado con el tracio o con las lenguas iranias.

La «hipótesis tracia» está basada en el hecho de que el autor griego Estrabón relaciona en un pasaje a los trericon los tracios y en otro con los cimerios. La «hipótesis irania», por otro lado, argumenta que la cultura de los cimerios en Asia Menor es indistinguible de la contemporánea de los escitas.

Adicionalmente, los términos asirios Gimirri (cimerio) y persa Saka (escita) son usados como sinónimos en fuentes del antiguo Oriente Próximo, notoriamente en la famosaInscripción de Behistún. Por estos dos motivos muchos expertos, incluyendo al ruso Askold Ivancik, suponen su relación próxima con los escitas.

De todas maneras, aún si los cimerios fueran tracios o pertenecientes a alguna desconocida rama indoeuropea o no-indoeuropea, podrían haber tenido una clase irania dominante, como fue el caso de los escitas.

 A comienzos del siglo XX fueron asociados con los protoindoeuropeos (arios o jafetitas). Jafet es el primero de los tres hijos de Noé que la Biblia menciona como progenitor de los pueblos indoeuropeos. Muy poco se sabe arqueológicamente de los cimerios de la costa norte del mar Negro.

Se ha relacionado con la llamada cultura de catacumbas de Rusia meridional, que parece haber sido derrocada por la cultura Srubna que avanzaba desde el lejano oriente. 

La cultura de Srubna, también cultura de las tumbas de madera, era una cultura de la Edad del Bronce tardía (siglos XVI-IX a. C.). Es sucesora de la cultura Yamna, de la cultura de las catacumbas y de la cultura de Abáshevo.

Ocupaba el área compredida entre la costa septentrional del mar Negro desde el río Dniéper hacia el este por encima de las vertientes septentrionales del Cáucaso hasta las costas del mar Caspio, cruzando el Volga, hasta los límites de la aproximadamente contemporánea cultura de Andrónovo.

El nombre deriva del ruso cруб (srub), “marco de madera“, por la forma en que eran construidas las tumbas. Se enterraban partes de animales con los cuerpos. La economía era agrícola mixta y pasto de ganado. Los cimerios históricos se ha sugerido que descendieran de esta cultura. La cultura de Srubna es sucedida por los escitas y sármatas en el I milenio a. C. y por los jázaros y cumanos en el I milenio d. C.

Esto concordaría con el relato griego de cómo los cimerios fueron desplazados por los escitas. También en la Biblia el profeta Ezequiel, en el año 593 a. C., relata que Gog (los escitas) de las tierras de Magog (estepas del Turquestán) dirigía los ataques de conquista contra varios pueblos del Medio Oriente. En el idioma acadio estos nombres son Gugu y Mat Gugu.

Sin embargo, la expulsión de la cultura de las catacumbas data del segundo milenio antes de Cristo, varios siglos antes de que haya registros de la aparición de los escitas en Asia. Las diferencias de fechas son difíciles de reconciliar. Algunos restos arqueológicos encontrados en Ucrania y el norte del Cáucaso han sido relacionados con los cimerios. Los mismos son de un estilo claramente diferente tanto de los posteriores escitas como de los anteriores Yamna.

 El primer registro histórico de los cimerios aparece en los anales de Asiria en el año 714 a. C. Allí se describe cómo un pueblo denominado Gimirri, que ayudó a las fuerzas de Sargón II a vencer al reino de Urartu. Su tierra original, llamada Gamir o Uishdish, parece haber estado ubicada dentro del estado de Mannae. 

El geógrafo Claudio Ptolomeo ubicaría luego la ciudad cimeria de Gomara en esta región. Algunos autores modernos sostienen que los cimerios eran mercenarios, a los que los asirios conocían como Khumri, reubicados allí por Sargón.

Otros los relacionan con la cultura del vaso campaniforme de cerámica, atribuida a mercaderes cimerios que llegaron hasta Europa. Sin embargo, relatos griegos posteriores describen a los cimerios viviendo previamente en las estepas, entre los ríos Tyras (Dniéster) y Tanais (Don).

Los mismos son descriptos en la Odiseade Homero como habitantes de una tierra de niebla y oscuridad al borde del mundo, en la costa del Océano. Varios reyes cimerios son mencionados en fuentes griegas y de la Mesopotamia, incluyendo Tugdamme (Lygdamis en griego; mediados del siglo VII a. C.), y Sanda Kshatra (finales del siglo VII a. C.).


De acuerdo con las Historias de Heródoto (440 a. C.), los cimerios habrían sido expulsados de las estepas por los escitas. Para asegurarse el entierro en su tierra ancestral, los hombres de la familia real cimeria se dividieron en grupos y lucharon entre sí hasta la muerte.

 Los campesinos cimerios enterraron los cuerpos a lo largo del río Tyras y huyeron del ataque escita a través del Cáucaso hasta Anatolia y el Oriente Próximo. Su influencia parece haberse extendido desde Mannae hacia el Este a través de los asentamientos medos de los montes Zagros, y al sur hasta el Elam. 

Las migraciones de los cimerios fueron registradas por los asirios, cuyo rey, Sargón II, murió en batalla contra ellos en 705 a. C.

Subsecuentemente los registros sobre este pueblo apuntan su conquista de Frigia en 696-695 a. C., lo que llevó al rey frigio Midas a envenenarse antes de ser capturado. En 679 a. C., durante el reinado de Esarhaddon de Asiria, atacaron Cilicia y Tabal (o Tubal) bajo su nuevo líder Teushpa. 

Esarhaddon los derrota cerca de Hubushna (tentativamente identificada con la moderna Capadocia). En el 654 o 652 a. C. —la fecha exacta no es clara— los cimerios atacaron el reino de Lidia, matando al rey lidio Giges y causando gran destrucción a la capital de Lidia, Sardes. Regresaron diez años más tarde durante el reinado del hijo de Giges Ardis II y esta vez capturaron la ciudad, con la excepción de la ciudadela.

 La caída de Sardes fue un gran golpe a los poderes de la región. Los poetas griegos Calino y Arquíloco registraron el pavor que este hecho inspiró en las colonias griegas de Jonia, algunas de las cuales fueron hostigadas por asaltantes cimerios.

Sin embargo, la ocupación cimeria de Lidia fue breve, posiblemente debido a una plaga. Entre los años 637 y 626 a. C. fueron derrotados por Aliates II de Lidia. Esta derrota marcó efectivamente el fin del poder cimerio. El término Gimirri fue usado cerca de una centuria después en la Inscripción de Behistún (515 a. C.) como un equivalente babilonio del persa saka (escitas).

La inscripción de Behistún es a la escritura cuneiforme lo que la piedra Rosetta a los jeroglíficos egipcios: el documento clave para el desciframiento de una escritura perdida, que muestra el mismo texto en otro idioma conocido. Se encuentra en la provincia de Kermanshah, al oeste de Irán.

 Fue erigida por el rey Darío I de Persia.La inscripción incluye tres versiones del mismo texto, escritas en tres escrituras y lenguajes diferentes: persa antiguo, elamita y babilonio. Un oficial del ejército británico, Sir Henry Rawlinson, transcribió la inscripción en dos momentos, en 1835 y 1843. Rawlinson pudo traducir el texto cuneiforme en antiguo persa en 1838, y los textos elamitas y babilonios fueron traducidos por Rawlinson y otros después de 1843.

 El lenguaje babilonio era una forma tardía del acadio; ambas son lenguas semíticas. Pero no existen menciones posteriores de los cimerios en Asia, siendo su destino final incierto. Se ha especulado que se asentaron en Capadocia, conocida en armenio como Gamir (el mismo nombre que la tierra ancestral cimeria en Mannae). Sin embargo, ciertas tradiciones francas los ubican en la desembocadura del Danubio (Sicambres).

Lidia o Reino de Lidia fue una región histórica situada en el oeste de la península de Anatolia, en lo que hoy son las provincias turcas de Izmir y Manisa. Fue reino e imperio desde la caída del Imperio hitita hasta su conquista por los persas, según parece desde el 1300 a. C. 

Destacó como potencia comercial y fue conocida por su riqueza en oro, proveniente del río Pactolo y de las minas del monte Tmolo.

Actualmente se cree que su riqueza provenía más de la fertilidad de sus campos o bien de su superioridad comercial respecto a los griegos.

Fue el primer lugar donde se acuñó moneda, antes incluso que en China o India. Esas primeras monedas datan del reinado de Giges, en la segunda mitad del siglo VII a. C., hacia el 620 a. C., e incluso antes, durante el reinado de Ardis II (652-621 a. C.). Los conocimientos actuales se apoyan en los hallazgos de monedas de electro u oro blanco, cuyos yacimientos principales se hallan en Éfeso, en la costa de Asia Menor.

Debido a su expansión por las costas jonias y a la enorme influencia cultural que los jonios tuvieron sobre los lidios, en ciertos periodos históricos muchos historiadores consideran a Lidia, si no parte de los pueblos griegos, al menos altamente helenizados.

Esta aculturación fue mutua, aunque de menor intensidad por parte lidia, de manera que los avances musicales, comerciales e incluso la literatura y los juegos populares lidios fueron adoptados por los griegos, mientras que la arquitectura, la religión y la vestimenta griegas influyeron en las lidias.

No obstante siempre existieron diferencias entre griegos y lidios, una de las más llamativas fue el trato otorgado a la mujer por parte de los hombres, mucho más ecuánime en la sociedad lidia. Autores clásicos como Estrabón, observando más diferencias que similitudes, concluyeron que los lidios no eran parte de los pueblos griegos.




Se desconocen prácticamente todos los datos de la mitología lidia, y tanto su literatura como sus rituales se han perdido, en ausencia de cualquier monumento o área arqueológica que haya aportado inscripciones extensas. Ésta es la causa de que cualquier referencia a los mitos que envolvieron a Lidia nos llegue a través de los antiguos griegos.

Para los griegos el principal regente de la Lidia mítica fue Tántalo, cuya hija predilecta, Níobe, junto a su marido Anfión, enlazan los asuntos de Lidia con Tebas. En la mitología griega, Tántalo era un hijo de Zeus y la oceánide Pluto, rey de Frigia o del monte Sípilo en Lidia (Asia Menor).

 Se convirtió en uno de los habitantes del Tártaro, la parte más profunda del Inframundo, reservada al castigo de los malvados. Se dice de Níobe que un torbellino la transportó hasta el monte Sípilo, en tierra lidia. Curioso el tema de los torbellinos que se llevan a alguien, tan frecuente en la Biblia. 

 A través de Pélope, la línea de Tántalo se divide, según los mitos de la segunda dinastía micénica. Según informa Pausanias, Tántalo era oriundo de Sípilo. Ónfale, hija del río Yárdano, fue reina de Lidia. Ésta requirió a Heracles (Hércules) para que la sirviera durante un tiempo. Sus aventuras en Lidia son las de un héroe griego en una tierra periférica y extraña.

Este relato sirvió posteriormente para que se mencione a Tirseno, hijo de Heracles. A partir de él hay una tradición que supone un origen lidio de los etruscos, llamados por los griegostyrrenoi (palabra derivada probablemente de Tirreno o Tirseno), aunque ellos se llamaban a sí mismos rasena. Estos héroes ancestrales indican que la dinastía lidia afirmaba descender de Heracles.

También se dicen pertenecientes a la dinastía de Heracles a los reyes que gobernaron Lidia, aunque quizá no descendieran de Ónfale. También existe la leyenda, aportada por Estrabón, de que Etruria fue fundada por colonos procedentes de Lidia, dirigidos por Tirreno, hermano de Lido. Esta emigración fue ordenada por el rey Atis debida a una hambruna. Esta teoría está en discusión en la actualidad, pero no se descarta debido a algunas semejanzas entre ambas civilizaciones, como los objetos de cerámica.

Sin embargo, Dionisio de Halicarnaso apunta que la lengua y las vestiduras etruscas fueron totalmente diferentes a las de los lidios. Otros cronistas posteriores ignoraron la teoría de Heródoto de que Anfión fue el primer rey lidio, señalando a Alceo, Belos y Nino en los primeros puestos de la lista real. Estrabón hace que Atis, padre de Lido y Tirreno, sea un descendiente de Heracles y Ónfale.

Muchas otras referencias apuntan en su lugar a Atis, Lido y Tirreno entre los reyes lidios anteriores a la dinastía de Heracles. Las minas de oro a lo largo del río Pactolo, en las montañas occidentales de Anatolia, fueron fuente proverbial de la riqueza de Creso, el último rey en la historia del Reino de Lidia, pues se dice que el legendario rey Midas, de Frigia, navegó por sus aguas, convirtiéndolas en oro.

 La historia del Reino de Lidia puede dividirse de acuerdo a las tres dinastías que lo gobernaron, de las que la primera fue completamente mitológica y parte de la segunda se ha reconstruido parcialmente, ya que hay divergencias sobre las fuentes.

 Esta controversia en los datos y el desconocimiento del periodo histórico llamado Edad Oscura, con el colapso del mundo micénico, hacen que se puedan fijar hasta tres fechas plausibles de la fundación del reino: algunas fuentes fechan el nacimiento de Meoncia, y por tanto del reino de Lidia, en el año 1579 a. C.; otros autores defienden que ocurrió en torno al 1300-1200 a. C., debido a la debilidad de los hititas y a la aparición de los nombres Meoncia y Arzawa, si bien siempre mencionados ambiguamente; mientras que otros se ciñen a lo que se conoce mejor y datan la fundación en torno al año 700 a. C.

Ya hubiese sido fundado en tiempos tan remotos o no, se sabe que antes del año 680 a. C. Lidia era un reino vasallo de Frigia, que en esa época cayó en poder de los cimerios, propiciando la total independencia y expansión de Lidia.

 Según una teoría, Lidia surge tras la caída del Imperio Hitita, como resultado del colapso político y económico que llevó a la disgregación de éste en el siglo XII a. C.

En esa época el nuevo reino se llamaba Arzawa, aunque de acuerdo con las fuentes griegas, el nombre original de Lidia fue Meoncia o Meonia, por estar habitada por los pelasgos meonios. Homero la cita como Meonia, llamando maiones a sus habitantes y mencionando que procedían de Hida, al pie del monte Tmolo. 

Se cree que Hida pudo haber sido el nombre del lugar donde se levantó Sardes y no un asentamiento distinto a esta ciudad, como se creyó antiguamente. Siglos después Heródoto, en su libro Clío(el primero de Historia), añade que los meonios o meones o mayones pasan a llamarse lidios después del reinado de uno de sus reyes, Lido o Leído, hijo de Atis, que independizó el territorio completamente del dominio extranjero y cuyas referencias datan de una época dinástica mitológica. Este epónimo les valió ante los griegos el nombre de lidios.

El término hebreo, Lûḏîm, se encuentra en Jeremías y se considera una derivación de Lud, hijo de Sem. En tiempos bíblicos los guerreros lidios fueron famosos arqueros. Algunos meonios existieron aún en tiempos históricos, en las tierras interiores a lo largo del río Hermo, donde se tienen referencias de una ciudad llamada Meoncia.

 La cita de Heródoto dice textualmente: «Los que reinaban en el país antes de Agrón, eran descendientes de Lido, el hijo de Atis; y por esta causa todo aquel pueblo, que primero se llamaba Meón, vino después a llamarse lidio». Por último, también Estrabón menciona un nombre similar en esta cita: «Los cimerios (…) realizaron una expedición a la lejana región del lago Meotis».

Magog era el segundo hijo de Japheth (Jafet), mencionado en el Génesis, de donde surgieron varias tribus nómadas, conocidas como los escitas, a partir del siglo VIII a.C. También Magog es considerado un escita criador de caballos y camellos bactrianos. Magog es una palabra compuesta que significa literalmente la “tierra de Gog“, en donde el prefijo Ma es equivalente a tierra en el idioma hebreo; los prefijos Me y Mi en esta lengua también pueden usarse como “lugar de“. La palabra Gog, usada como adjetivo o sustantivo, puede significar alto, gigante, jefe, techo, grande, exaltado, elevado o soberbio.

Y debido a que este pueblo de Gog habitaba principalmente en los altiplanos, mesetas y montes del Cáucaso, en su fase de asentamiento, en este contexto puede significar ” los que viven en la azotea del mundo”. En ciertas épocas del año estos nómadas trasladaban su ganado a las estepas, su habitat natural (estepas del Turquestán y de Ucrania).

 Los descendientes de Gog criaban mayormente caballos, mulas y camellos bactrianos hacia el siglo VIII a. C. En el idioma acadio estos nombres se escriben como Gugu y Mat Gugu.

En la historia secular, este pueblo es clasificado como escita dentro del grupo mayor de los pueblos protoindoeuropeos, que efectuaron grandes migraciones durante el siglo XX a. C. La primera mención escrita de los escitas la hace el rey asirio Asarhaddón en un texto religioso.

Le sucedió su hijo, el famoso rey asirio Asurbanipal, que en las crónicas de sus guerras menciona por primera vez al rey de los escitas. El rey lidio Giges, que reinó en el siglo VII a. C., es considerado escita por la mayoría de los historiadores. En casi todos los ejércitos del Medio Oriente se contrataron antiguamente mercenarios escitas para las distintas batallas con diversas tribus e imperios y, por esto, a través de la milicia algunos alcanzaron posiciones de poder importantes en varios países.


Cabe apuntar que la interpretación, que hacen ciertos teólogos, de que Magog significa demonio, es razonable porque los escitas invocaban al dios de la guerra antes de una batalla, y algunas tribus se aliaban a Satán mediante pactos, para obtener la victoria.

 Los herederos de esta costumbre de sacrificar animales negros al demonio, para apaciguarlo como parte de un pacto , fueron las tribus de los tártaros de la región del Ural-Altai antes de entrar en guerra contra otras tribus.

El demonio Erlik era dueño de los que tenían pensamientos malos. Según ellos, por eso les dirigía en las batallas. Los escitas religiosos buscaban la protección de Tabatí o Tabiti, diosa del fuego y del hogar, con sacrificios.

Y algunas tribus sacrificaban un caballo negro fogoso a Satán (Erlik) para apaciguarlo. Un caballo negro era la representación de Satán para algunas tribus en épocas primitivas. Téngase en cuenta que la adoración del fuego era una costumbre iraní, pero estas costumbres fueron originalmente de los escitas esteparios. La transliteración del nombre hebreo Gog en el idioma acadio es Gugu, que significa jefe.

Y en el idioma sumerio es Gug, que significa tiniebla. En conjunto estas transliteraciones, traducciones y equivalencias añaden varios otros significados a Magog. Entre otros, se representa a las tinieblas o lo tenebroso.

En resumen, lugar alto y tierra tenebrosa de donde vienen los escitas con su rey Gagu. Gog: Gagu, Giges, Gasgas (que también era una tribu considerada escita por algunos historiadores), Gaggu, Gug, Gagi, Gugu y otras similares en los diferentes idiomas del Medio Oriente se usaban como nombres, apodos, títulos y adjetivos para mencionar y describir principalmente las cualidades personales de los mandos militares escitas, tales como supremo, altivo, altanero, general, jefe supremo, comandante, capitán, caudillo y hasta “El emperador del norte“.

Un ejemplo del uso de Gug como título se encuentra en la epopeya de Gilgamés en su traducción babilónica. En la palabra compuesta Gugallu, que significa Jefe, el sufijo allu especifica el rango y la función del cargo. En el arameo la palabra gugallu se usaba para el inspector de canales o el técnico de irrigación de las aguas.

Algunas de estas transliteraciones se podían usar como gentilicios, como por ejemplo el Gaga y Guigayá de las cartas de Amarna, que designan la región que para los egipcios era Gag (sureste de Turquía), cuyo nombre designa también a los habitantes del norte procedentes de Carquemis. También la palabra mesopotámica Igigi, que significa dioses y consejo supremo de los dioses de las áreas celestiales, viene de la misma raíz etimológica semítica que Gug.

No se puede separar fácilmente lo personal (cualidades y valores) de la función ministerial en esa época, porque un rey escita era jefe supremo (soberbio), gobernante (sabio) y guerrero (el tenebroso o rey del terror). Y este rey era su pueblo y su tierra a la misma vez.

Los nombres hebreos tratan de recoger todos estos significados. Si no se translitera la palabra Gog y se suprime la vocal “o”, su significado pasa a ser escalera o techo (su sinónimo hebreo es azotea y se escribe como GG).

Y en el hebreo ambas palabras son sustantivos femeninos y pueden usarse como verbos, adjetivos y adverbios.

Es de la palabra techo que se deriva el principal significado de todas los demás palabras transliteradas de Gog; como alguien que está en eminencia y un lugar alto.

Y sobre el tema de Gog y Magog podemos leer en la Biblia (Ezequiel) este apocalíptico relato:

“La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: Hijo de hombre, vuelve tu rostro hacia Gog, en el país de Magog, príncipe supremo de Mesek y Túbal, y profetiza contra él. Dirás: Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy contra ti, Gog, príncipe supremo de Mesek y Túbal.




 Yo te haré dar media vuelta, te pondré garfios en las quijadas, y te haré salir con todo tu ejército, caballos y caballeros, todos bien equipados, inmensa asamblea, todos con escudos y paveses, y diestros en el manejo de la espada. Persia, Kus y Put están con ellos, todos con escudo y yelmo.

Gómer, con todas sus huestes, Bet Togarmá, en el extremo norte, con todas sus huestes, pueblos numerosos, están contigo. Disponte y prepárate, tú y toda tu asamblea concentrada en torno a ti, y ponte a mi servicio. 

Al cabo de muchos días, recibirás órdenes. Después de muchos años, vendrás hacia la tierra cuyos habitantes escaparon a la espada y fueron congregados de entre una multitud de pueblos en los montes de Israel, que habían sido un desierto permanente.

Desde que fueron separados de los otros pueblos, habitan todos en seguridad. Tú subirás, avanzarás como un huracán, como un nubarrón que cubrirá la tierra, tú y todas tus huestes, y los numerosos pueblos que están contigo. Así dice el Señor Yahveh: Aquel día te vendrán al corazón proyectos y concebirás perversos planes.

Dirás: «Voy a subir contra una tierra abierta, marcharé contra gente tranquila que habita en seguridad. Habitan todos en ciudades sin murallas, sin cerrojos ni puertas.». Irás a saquear, a hacer botín, a poner tu mano sobre ruinas repobladas, en un pueblo congregado de entre las naciones, entregado a reponer el ganado y la hacienda, que habita en el centro de la tierra.»

“Sabá, Dedán, los mercaderes de Tarsis y todos sus leoncillos te dirán: «¿A saquear has venido? ¿Para hacer botín has concentrado tu asamblea? ¿Para llevarte el oro y la plata, para apoderarte de ganados y haciendas, para hacer un gran botín?».

Por eso, profetiza, hijo de hombre. Dirás a Gog: Así dice el Señor Yahveh: ¿No es verdad que aquel día, cuando mi pueblo Israel viva en seguridad, te pondrás en movimiento? Vendrás de tu lugar, del extremo norte, tú y pueblos numerosos contigo, todos montados a caballo, enorme asamblea, ejército innumerable.

Subirás contra mi pueblo Israel como un nublado que recubre la tierra. Será al fin de los días; yo te haré venir entonces contra mi tierra para que las naciones me conozcan, cuando yo manifieste mi santidad a sus ojos, a costa tuya, Gog. Así dice el Señor Yahveh: Tú eres aquel de quien yo hablé antaño, por medio de mis siervos los profetas de Israel, que profetizaron en aquel tiempo, durante años, que yo te haría venir contra ellos. 

Aquel día, cuando Gog avance contra el suelo de Israel – oráculo del Señor Yahveh – estallará mi furor. En mi cólera, en mis celos, en el ardor de mi furia lo digo: Sí, aquel día habrá un gran terremoto en el suelo de Israel.

Temblarán entonces ante mí los peces del mar y los pájaros del cielo, las bestias del campo y todos los reptiles que serpean por el suelo, y todos los hombres de sobre la faz de la tierra. Se desplomarán los montes, caerán las rocas, todas las murallas caerán por tierra.

Convocaré contra él toda clase de terrores, oráculo del Señor Yahveh. Volverán la espada unos contra otros. Le castigaré con la peste y la sangre, haré caer una lluvia torrencial, granizos, fuego y azufre, sobre él, sobre sus huestes y sobre los numerosos pueblos que van con él”.

“Manifestaré mi grandeza y mi santidad, me daré a conocer a los ojos de numerosas naciones y sabrán que yo soy Yahveh. Y tú, hijo de hombre, profetiza contra Gog. Dirás: Así dice el Señor Yahveh: Aquí estoy contra ti, Gog, príncipe supremo de Mések y Túbal.

Yo te haré dar media vuelta, te conduciré, te haré subir desde el extremo norte y te guiaré a los montes de Israel. Romperé tu arco en tu mano izquierda y haré caer tus flechas de tu mano derecha.

En los montes de Israel caerás tú, tus huestes y los pueblos que van contigo. Te he entregado como pasto a toda clase de aves de rapiña y a las fieras del campo.

 En la haz del campo caerás, porque he hablado yo, oráculo del Señor Yahveh. Mandaré fuego sobre Magog y sobre los que viven seguros en las islas, y sabrán que yo soy Yahveh. Manifestaré mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, no dejaré que vuelva a ser profanado mi santo nombre, y las naciones sabrán que yo soy Yahveh, santo en Israel. 

He aquí que todo esto llega y se va a realizar – oráculo del Señor Yahveh -: éste es el día que yo he anunciado. Entonces los habitantes de las ciudades de Israel saldrán a quemar y a entregar a las llamas las armas, paveses y escudos, arcos y flechas, mazas y lanzas.

Harán fuego con ello durante siete años. No irán ya a buscar leña en el campo, ni la recogerán en el bosque, porque harán el fuego con las armas. Saquearán a sus saqueadores y harán botín de sus depredadores, oráculo del Señor Yahveh. Aquel día, yo daré a Gog como sepulcro en Israel un lugar famoso, el valle de los Oberim, al este del mar, el que corta el paso a los viajeros: allí será enterrado Gog con toda su multitud, y se le llamará valle de Hamón Gog”.

“La casa de Israel los enterrará para purificar la tierra, durante siete meses. Todo el pueblo de la tierra será movilizado para enterrarlos, y ello les dará renombre el día que yo manifieste mi gloria, oráculo del Señor Yahveh. Luego se escogerán hombres que recorran constantemente el país y entierren a los que hayan quedado por el suelo, para purificarlo.

Al cabo de siete meses empezarán su búsqueda. Cuando, al recorrer el país, alguno de ellos vea huesos humanos, pondrá al lado una señal hasta que los sepultureros los entierren en el valle de Hamón Gog, (Hamoná es también el nombre de una ciudad) y purifiquen así la tierra.

En cuanto a ti, hijo de hombre, así dice el Señor Yahveh: Di a los pájaros de todas clases y a todas las fieras del campo: Congregaos, venid, reuníos de todas partes para el sacrificio que yo os ofrezco, un gran sacrificio sobre los montes de Israel; comeréis carne y beberéis sangre.

 Carne de héroes comeréis, sangre de príncipes de la tierra beberéis. Todos son carneros, corderos, machos cabríos, pingües toros de Basán. Comeréis grasa hasta la saciedad y beberéis sangre hasta la embriaguez, en este sacrificio que yo os brindo. Os hartaréis a mi mesa de caballos y caballeros, de héroes y de toda clase de guerreros, oráculo del Señor Yahveh.

Así manifestaré yo mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán el juicio que voy a ejecutar y la mano que pondré sobre ellos. Y la casa de Israel sabrá desde ese día en adelante que yo soy Yahveh su Dios. Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue deportada por sus culpas, que, por haberme sido infieles, yo les oculté mi rostro y los entregué en manos de sus enemigos, y cayeron todos a espada. Los traté como lo merecían sus impurezas y sus crímenes, y les oculté mi rostro”.

Estos nombres de Gog y Magog, como figuras literarias, en principio representan a cualquier enemigo de Yahveh. Mediante el estudio de la lengua hebrea, Agustín de Hipona interpretó el nombre de la tribu Mesec, que acompañará a Gog en la invasión de Israel al final de los tiempos, también como techo.

Otro significado para esta palabra es posesión y su traducción en griego es moschoi (que para los griegos eran los que vivían en los bosques de Turquía) y en asirio esmuskhi (que para los asirios eran un grupo de varias tribus, entre ellas los frigios). En el lejano noreste de Asia Menor se traducía como moskhoi que significaba <>. 

Y parafraseando nuevamente estos significados, obtenemos otro más preciso para algunas de esas tribus, como el siguiente: “los escitas que vienen y viven en las alturas boscosas”. En la literatura hebrea, Gog, sus acompañantes y su tierra Magog (Ucrania y Cáucaso) se asocian a menudo a tradiciones apocalípticas. Se supone que Magog es el ancestro de los escitas y quizá de los persas y los partos. El poeta griego Hesíodo, en el siglo VIII a. C., relacionó a Mat Gugu con los escitas, posiblemente por influencia de las fuentes literarias u orales babilónicas y asirias.

Flavio Josefo identificó, en efecto, a los descendientes de Magog como los escitas, un nombre usado en la Antigüedad para la gente del norte del Mar Negro. También se ha conjeturado a veces que los descendientes de Magog eran los antecesores de los pueblos eslavos . Para los árabes son los Turcomanos descendientes de Yadjudj y Madjudj, según el Corán.

Las Puertas Caspias o el muro de Al Magog (algunos creen que se refiere a la muralla china) se asocian con la entrada a las tierras de los escitas. En este caso se cree que los chinos son Magog. El libro etíope de los Jubileos, que es una traducción de una obra judaica, dice que los protoesenios ubicaban a Gog y Magog en Ucrania durante el siglo IV a. C.

 Según algunas tradiciones irlandesas, tales como las crónicas irlandesas, la raza irlandesa está compuesta por varias tribus indoeuropeas incluyendo descendientes de Magog. Baath (Boath), Jobhath y Fathochta son los tres hijos de Magog. Y Partholón, Nemed e Iobath son descendientes de Magog.

Se supuso que Magog pudo haber tenido un nieto llamado Heber, que se separó navegando por el Mediterráneo. Hay también una leyenda húngara que dice que los magiares descienden de los hermanos gemelos Hunor y Magor, que vivieron a orillas del mar de Azov en los años siguientes a la gran inundación (posiblemente el Diluvio universal) y tomaron a las esposas de los Alanos. Según una versión de esta leyenda, en la Crónica medieval de Pictum, este Magor es Magog, hijo de Japheth.

¿Por qué se dice que Feniusa Farsa -antepasado de los milesios irlandeses- era escita, nieto de Magog y fundador de la raza milesia? Gog y Magog son nombres que se relacionan estrechamente. Gog era el nombre de un gigante al que, según se dice, el «troyano Brut» venció en Totnes, en el Devonshire, cuando invadió Britania al final del segundo milenio.

 Pero, ¿cuál era el origen de Gog mac Gog?

La respuesta se halla en el Génesis, donde se dice que Magog era hijo de Japheth (Jafet), que figura en el mito griego como el titán Japeto, padre de Atlas, Prometeo y Epimeteo y Menecio. También era hermano de Gomer, Madai, Javán, Túbal, Mosoc y Tiras, que, según se admite generalmente, eran los cimerios, medos, jonios; tibarenianos, mosquianos y tirrenos.

Los mosquianos y los tibarenianos, que trabajaban el hierro, eran tribus de la región sudeste del Mar Negro. La tribu errante de los cimerios del Mar Negro se convirtió con el tiempo en los cimbros. 

Los jonios figuraban como griegos en los tiempos históricos, pero eran tal vez inmigrantes egeos que entraron en Grecia desde Fenicia.

 Los tirrenos eran una tribu egea, algunos miembros de la cual emigraron de Lidia a Etruria, otros a Tarsos (la ciudad de San Pablo) y a Tartesos, en la Península Ibérica. Los medos pretendían descender de la diosa pelasga Medea. A Gog se le identifica con la tribu septentrional de los Gagi, mencionada en una inscripción del faraón egipcio Amenhotep III. Y «Gogarene», en la época de Estrabón, era el nombre de una parte de Armenia situada al este del territorio de los mosquianos y tirrenos.

El abuelo de Magog se afirma que era Noé y el Ararat de Noé estaba en Armenia, por lo que se opina habitualmente que Magog representa a Armenia. De todos modos, Josefo interpreta la palabra como significando «los escitas», nombre que incluía a todas las tribus del Mar Negro en su época. El «rey Gog de Mesec y Túbal» mencionado en Ezequiel, actualmente es identificado como Mitrídates VI del Ponto, cuyo reino incluía la región de los mosquianos y tibarenianos.

Siglos después Josefo confirma esta creencia en su historia del pueblo israelita. Tan envuelto en leyenda está el origen como la desaparición de esta tribu de la escena histórica, que alternó el mayor salvajismo con la confección y el uso de objetos finamente elaborados.

 Varios historiadores comentaron la imposibilidad de Darío I (rey persa de la dinastía de los aqueménidas) de conquistar la región ocupada por los escitas a pesar de haber triunfado ya sobre Anatolia y haber conquistado otros territorios importantes.

Su antecesor en el trono Ciro el Grande pereció a manos de una tribu escita, los masagetas, durante una de sus campañas militares.

 A nivel arqueológico se han descubierto numerosos objetos artesanales de oro de elaboración de gran nivel artístico, retratando su vida cotidiana o con motivos equinos, pues eran excelentes jinetes, expertos en hacer lazos e inventores y usuarios del arco de doble curva.

También la tumba de los reyes, que eran grandes túmulos (kurganes) donde, tras estrangularlos, eran enterrados junto al monarca sus más cercanos sirvientes, concubinas y hasta caballos.

Tal como ya hemos dicho, los escitas eran grandes jinetes, y en la guerra, eran temibles arqueros a caballo.




El arco escita, era más bien pequeño para poder ser utilizado cómodamente a caballo, compuesto de madera, hueso y tendones de animales, recurvo, era un arma formidable. Los jinetes, además, portaban un característico carcaj llamado “gorytos”, que contenía tanto las flechas como el pequeño pero potente arco.

 Además, los nobles escitas formaban una élite de caballería, con mejores armaduras y ciertas piezas precursoras de las futuras bardas de caballería.

 Se equipaban con lanzas, jabalinas, hachas “sagaris” (que fue adoptada por muchos persas y luego por los macedonios) y escudos. Y, con el tiempo, fueron desarrollando tácticas de choque, aunque nunca abandonaron los arcos como arma. 

La armadura típica escita consistía en un coselete de cuero con piezas de hierro para los arqueros a caballo. Además, los escitas desarrollaron las primeras cotas de escamas de hierro o bronce cosidas solapadamente sobre los coseletes de cuero. Como yelmos, tenían tanto yelmos de láminas de bronce como sus tradicionales gorros de fieltro picudos (gorros frigios, similares a los de los tracios, por ejemplo), reforzados con escamas metálicas.

También solían adornarse con abundante orfebrería, tanto ellos como sus monturas. Las espadas escitas medían unos 70 cm. de largo en total, y fueron evolucionando con el tiempo: de una hoja recta de dos filos se fue cambiando a una hoja en forma de triángulo isósceles, de un solo filo.

Las empuñaduras y las hojas estaban profusamente decoradas. Algunas eran auténticas obras de arte. Posteriormente, algunas tribus escitas se asentaron y se volvieron agrícolas alrededor del Mar Negro. Estas tribus redujeron su caballería y comenzaron a aportar infantería, compuesta básicamente de arqueros y tropas auxiliares.

En resumen, Escitia era un área de Eurasia habitada en la antigüedad por un pueblo iranio conocido como los escitas. Su situación y extensión varió a lo largo del tiempo, desde la región del Altai, donde se unen Mongolia, China, Rusia, y Kazajistán hasta la del bajo Danubio y Bulgaria. Su territorio llegó a extenderse por unos 6000 km, desde Hungría hasta Manchuria, gracias a un hecho clave en su cultura: la domesticación del caballo. 

Los historiadores grecolatinos de la antigüedad situaban a la Escitia (Escithia) en la costa norte del Mar Negro, las llanuras al norte del Cáucaso y en la zona al norte del Mar Caspio; aunque el territorio ocupado por los escitas, con fronteras (en especial las septentrionales) poco definidas, fluctuaba constantemente.

Es así que las antiguas crónicas chinas ubican poblaciones escitas en zonas que actualmente corresponden al Xinjiang. Dado su modo de vida y producción (pueblo cazador-recolector y depredador) y al hecho de haber sido grandes jinetes hace que, en términos generales, su territorio fuera un extenso cinturón de estepas que se encuentra en el centro de Eurasia.

 En la zona noreste de la nación escita (en el curso medio del río Volga sobre Samara) vivían los budinos y los gelonos.

Se agrupaban en forma de bandas de merodeadores hostiles. Sus rostros estaban curtidos por el clima y usaban largas cabelleras desaliñadas, y los adultos barba. Solían beber de cráneos humanos (de sus enemigos), de los cuales conservaban sus cueros cabelludos como trofeos.

Para soportar mejor el hambre durante sus largas marchas por las estepas y desiertos solían ceñirse fuertemente los cinturones.

Los hombres, especialmente durante los combates, se adornaban con gorros que exhibían cornamentas (en especial de ciervo), se hacían tatuajes en el cuerpo y clavaban un sable en la tierra para adorarlo en representación del dios de la guerra.

 Asimilaron al dios de la guerra griego Ares, pero no tenían templos para adorar a sus dioses. También llamaban la atención sus ropas de gran colorido, confeccionadas con cuero, piel y fieltro, y que solían representar, de forma muy estilizada y dinámica, a animales (ciervos, tigres, panteras, etc.); en suma, un estilo típico del llamado arte de las estepas.

Vivían en chozas de ramas montadas sobre sus carros de macizas ruedas, en constante movimiento entre el Danubio y el Don o mucho más lejos. Las chozas eran redondas o rectangulares, de generosas proporciones, de dos o tres habitaciones.

Sus paredes generalmente eran de mimbre, pero también las construían con ramas atadas con correas, y las revestían con barro o fieltro para protegerse de las lluvias y la nieve. Los carros más pequeños se desplazaban sobre 4 ruedas y las de mayor tamaño sobre 6, siendo arrastrados por bueyes.

Incluso cabalgando tenían una sorprendente habilidad para disparar. Utilizaban rudimentarias monturas sin estribos, pero eran sumamente hábiles para mantener el equilibrio sobre el animal.

Esto, en épocas en que los pueblos europeos no habían desarrollado sus cuerpos de caballería y sólo poseían infantería y carros de guerra, les permitió desplegar devastadoras maniobras de gran movilidad, exhibiendo inteligentes tácticas, resultado de generaciones de combates a caballo. Gracias a esto, llegaron a realizar incursiones en el Oriente Próximo.

No concebían la vida sin el caballo (era frecuente que adornaran las colas de sus caballos trenzándolas de modo que parecieran un manojo de serpientes). Incluso en la muerte, un escita rico podía llevarse a la tumba hasta cien caballos. También los utilizaban como alimento, comiéndoselos y ordeñando a las yeguas para fabricar quesos y kumis (una bebida alcohólica a base de yogur).

Utilizaban armaduras de cuero y ropas con mangas angostas que les permitían libertad de movimiento. Utilizaban como armamento, además del arco y la flecha, una espada de hoja recta de bronce o de hierro, y un escudo de cuero reforzado con placas metálicas.

Durante sus incursiones montaban manteniendo una notable armonía de movimientos, e incluso se alimentaban montados en sus caballos, que obtenían de las manadas salvajes de las estepas. Muchas de sus costumbres fueron adoptadas luego por los hunos.

Cada hombre tenía gran cantidad de esposas y éstas su comitiva. Las cortes de los ricos parecían mercados, donde la menos importante de las esposas podía llegar a tener unas 20 casas rodantes para sus sirvientes. La poligamia tenía razones económicas.

Los hombres se ocupaban de la caza y la guerra, mientras que las mujeres se ocupaban de los animales, la generación de alimentos, construcción de las casas, el curtido de pieles, con los que hacían ropas y zapatos, y otros elementos con los que también comerciaban.

 Por otra parte, dada la división sexual del trabajo que existía entre ellos y la índole de las actividades asignadas a los varones (caza, depredación y guerra) es casi seguro que había una elevada cantidad de mortandad de varones en edad reproductiva por lo cual la forma de compensar el “déficit” de varones era la poligamia.

Dado que desconocían la escritura, no contamos con documentos escitas, pero se los reconoce históricamente por las descripciones hechas por Heródoto, Hipócrates y otros.

Estos escritores han descrito de igual manera a diversas tribus con similar comportamiento, sobre todo en sus tradiciones funerarias, de las cuales se conoce la gran pompa que exhibían al momento de enterrar a sus reyes o personajes importantes. Entonces, el término escita no designa a un único pueblo, sino a numerosos grupos de individuos que compartían una cultura común.

Sus tumbas eran sumamente visibles, ya que enterraban a sus muertos resaltando su ubicación apilando tierra y rocas para formar montículos (kurganes, en ruso), confiando en que sus enemigos no molestarían a sus muertos en su última morada, dado el temor que suscitaban los escitas a aquellos a quienes sometían.

Durante el siglo XVIII, Pedro el Grande, zar de Rusia, construyó el Museo Imperial donde se exhibieron parte de los tesoros encontrados en las estepas ucranianas, donde se estima que existen unos 100 000 túmulos de esta clase, siendo la zona de Minunsinsk (Siberia) donde se encuentra la mayor concentración de estas tumbas. Las piezas recuperadas de las tumbas escitas se encuentran actualmente en el Museo del Hermitage en San Petersburgo.

Los primeros registros encontrados sobre los escitas, datan de la primera mitad del siglo VII a. C. Durante el siglo IV a. C., los escitas llegaron a su mayor desarrollo político, cultural y económico. Muchos componentes de la comunidad escita se convirtieron en agricultores sedentarios, en la zona norte del Mar de Azov, llegando inclusive a la zona de Altai. Allí formaron su reino con capital en la ciudad que los griegos llamaron “Panticapea” (hoyKámenskoe Gorodishche).

Incluso Darío I, rey de los persas, en el 514 a. C. intentó conquistar este reino, al mando de 700.000 hombres, cruzando el Danubio hacia las estepas actualmente ucranianas, pero sin lograr quebrantar a los escitas, quienes aterrorizaron a los persas mediante lluvias de flechas que desorganizaron sus filas, y atacándolos ferozmente a caballo.

Uno de sus grandes reyes, Ateas (nacido hacía el 430 a. C.) empezó una serie de campañas que lo llevaron a unificar a muchas de las tribus escitas (400 a. C.), extendiendo su poder desde el río Don hasta Tracia. Su expansión hacía los Balcanes lo llevó a entrar en conflicto con los macedonios, tras fracasar varios intentos de alianza entre ambos.

Ateas murió a la edad de 90 años durante una batalla contra Filipo de Macedonia en las llanuras de la actual Dobruja (339 a. C.). Sin embargo el reino continuó, a pesar de las presiones de los tracios, celtas, sármatas, getas y masagetas.

Los principales rivales de los escitas fueron pueblos surgidos, al parecer, del mismo tronco común: los cimerios (expulsados por los escitas de Crimea), los ya mencionados getas y los masagetas, así como principalmente los tocarios, los wusun y los sármatas, quienes les derrotaron entre el siglo I a. C. A algunos pueblos existentes se les atribuye un origen casi directo de los escitas.

Entre estos se cuentan los osetas de Caucasia e incluso los yázigas que habitan en la parte oriental de Hungría. Pero en el caso de los osetas parece predominar un linaje alano sobre el probable linaje escita. En cuanto a los yázigas, como los kumanos, hace aproximadamente un siglo que han adoptado la cultura de los magiares.

Como conclusión podemos decir que los fenicios y otros pueblos emigraron por tierra y mar. Dos de los grupos fueron llamados los Cimerios y los Escitas y a través de una serie de cambios de nombre poblaron Europa y se encontraron con los colonos arios más antiguos de Gran Bretaña y Europa del Norte, que fueron trasladados por los navegantes fenicios, que son muy importantes para la Historia.

Los Cimerios emigraron al noroeste desde el Cáucaso y el Asia Menor (Turquía) hacia los países que ahora llamamos Bélgica, Países Bajos, Alemania y Dinamarca. 

Los historiadores romanos, Plinio y Tácito, dijeron que todas las personas a lo largo de la costa desde Países Bajos hasta Dinamarca eran el mismo grupo étnico y esto es apoyado por evidencia arqueológica que indica que este pueblo llegó a esa región alrededor de 300 a 250 a.C. Otro grupo de Cimerios viajó hacia arriba por el río Danubio por Hungría y Austria hacia Alemania del sur y Francia.

Los romanos los llamaron galos y los griegos los conocieron como los Keltoi o celtas. Grupos de estas tribus celtas también se instalaron en Bohemia y Bavaria y otros invadieron Italia del norte. Otra vez no es una coincidencia que la religión del Budismo surgió de tierras habitadas por los Sakka (arios Escitas). Al menos para el 500 a.C una tribu llamada losSakyas vivió en el área donde se supone que Buda había nacido alrededor de 63 años antes.

 Gutama (Señor Buda) fue llamado Sakyashina, Sakamuni, el sabio Sakya, el maestro y el león de la tribu de Sakya. Todo esto es muy importante cuando consideramos un origen único de todas las religiones más importantes, y la mayoría de las menores, así como sus héroes.

Los Escita / Sakka y los Cimerios / Cimbrios eran de hecho todos el mismo pueblo y esto es confirmado por las inscripciones anotadas en la roca de Behistun, en las montañas Zargos, sobre una vieja ruta de caravana procedentes de Babilonia.
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