lunes, 17 de septiembre de 2018

Eunate: el Misterio Olvidado

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A pocos kilómetros de Puente la Reina, en el valle de Ilzarbe, se encuentra uno de los monumentos más importantes del románico peninsular. Aislada en el campo se alza la ermita de Eunate.

El edificio es uno de los puntos clave del Camino de Santiago, dada su proximidad a Puente la Reina, donde confluyen los distintos caminos que, desde Somport y Roncesvalles, llegan a la localidad navarra para transformarse en uno solo que discurre hasta Santiago de Galicia. El templo, románico del siglo XII, encierra todavía el misterio indescifrado de su origen.




Frente a su catalogación como capilla funeraria, se alzan las voces de los que pretenden para Eunate una génesis templaria, dando a su arquitectura una simbología esotérica. Eunate, las “Cien Puertas”, pertenece, tal vez, a uno de esos lugares iniciáticos que centran las especulaciones de todo tipo de investigadores. Arte, Historia y Simbología se dan cita en esta capilla arropando el misterio de lo desconocido.

Antes de comenzar su estudio, haremos un recorrido por su entorno histórico, artístico y simbólico.

El Camino de Santiago

La ruta iniciática y de peregrinación más importante de Occidente es el Camino de Santiago. El descubrimiento de la tumba del Apóstol en el siglo IX, da lugar al nacimiento de una vía de comunicación espiritual y cultural que atraviesa Europa hasta Compostela. Parece ser que hacia el año 813, el monje Pelagio descubre el sepulcro, autentificado después por Teodomiro, obispo de Iria Flavia.

Resultado de imagen de EunateInmediatamente se pone al día la leyenda que hace a Santiago eva,ngelizador de España y al que sus discípulos transportan hasta las costas de Galicia tras ser decapitado en Jerusalén por Herodes. Pero el gran propagador y difusor del Camino y el culto al Apóstol es el obispo Diego Gelmírez, que traslada la sede a Compostela y la transforma en arzobispado. Se construye la catedral románica y se crea una auténtica mitología en torno al Camino.

Tradicionalmente, el Camino tiene sus cabeceras en Francia, en las ciudades de París, Vezelay, Le Puy y Arlés. En ellas comienzan los caminos franceses que convergen en Puente la Reina, en Navarra. Pero el Camino no es sólo una ruta de tránsito. En su entorno, y auspiciados por los monjes de Cluny, se van creando hospitales para peregrinos, iglesias, ermitas, catedrales y castillos. Los maestros constructores labran las piedras del Camino, construyen templos y dejan sus marcas en los sillares de las iglesias.

Los capiteles de los templos reflejan toda la espiritualidad de la Edad Media y también la simbología alquímica y transmutadora del espíritu. En el siglo XII, el clérigo A ymeric Picaud escribe el “liber Sancti Jacobi”, llamado también “Codex Calixtinus” que, entre otras cosas, constituye una auténtica guía turística de la Ruta Jacobea.

El Camino se convierte en la más maravillosa universidad itinerante de la Edad Media: literatura, arte, historia, mística… todo el saber medieval se da cita en el Camino. En él tiene lugar el cultivo del románico y el gótico que tratan de sublimar el espíritu de los peregri­nos a través de la arquitectura: la mística convertida en piedra.

Pero junto a los templos que transmiten los conocimientos de esta universidad itinerante, aparecen las granjas, las encomiendas, los castillos… y en ellos se asientan las Ordenes Militares que vigilan el Camino. A su sombra, las Hermandades de Constructores se amparan en las exenciones que disfrutan las Ordenes para transmitir su mensaje en piedra; por eso las iglesias y ermitas no son solamente lugares de culto. De entre las Ordenes Militares establecidas en el Camino destaca por su im­portancia la Orden del Temple.

Origen de la Orden del Temple

El año 1118, nueve caballeros franceses mandados por Hugo de Pyns, hacen votos ante el patriarca de Jerusalén y se constituyen en comunidad para defender los caminos que conducen a la Ciudad Santa y proteger a los peregrinos que viajan a visitar el Santo Sepulcro.

En 1128 se reúne el Concilio de Troyes presidido por Mateo, obispo de Albania, en el que los caballeros se organizan como Orden Militar y Religiosa y se les dota de una Regla redélctada por San Bernardo de Claraval, sobrino de Andrés de Montbard, uno de los compañeros de Hugo de Payns. El rey Balduino II y los canónigos del Santo Sepulcro les ceden como residencia parte del antiguo templo de Salomón” del que tomarán el nombre de Templarios.

Hugo de Payns, primer Gran Maestre de la Orden, recorre Europa y regresa a Jerusalén con 300 caballeros reclutados entre las familias nobles de Occidente. A partir de entonces comenzará el auge de la Orden que llegará a poseer más de 900 casas y 20.000 miembros. Sometidos a una dura y rigurosa disciplina monástica y pese a estarles prohibidos los bienes personales, los Templarios acumularán a lo largo de dos siglos enormes fortunas y grandes posesiones, fruto de numerosas donaciones y conquistas militares.

Mientras en Oriente los caballeros Templarios, junto con Hospitalarios y Teutónicos, constituyeron el brazo armado de la cristiandad en su lucha contra los árabes, en Occidente desarrollaron una labor eminentemente civilizadora, impulsando el gótico, intensificándolos sistemas de producción en sus granjas y encomiendas, poniendo en juego comercial la letra de cambio, siendo ban­queros de reyes y grandes señores y todo ello sin descuidar la lucha que mantenían en España contra la dominación árabe.

Templarios en Navarra

Muy pronto hubo Templarios en España, pues, según Garibay, en 1129 ya estaban asentados en Castilla, y la península se dividió en dos provincias para la Orden: Portugal-León-Castilla y Aragón-Cataluña. Los Templarios intervinieron activamente con los reyes cristianos en la reconquista de los territorios ocupados por los moros.

De esta forma, la Orden se sitúa en castillos como Grañera y Monzón y colabora en la conquista de Valencia, Sevilla y Mallorca, participando en hechos de armas tan importantes como la batalla de las Navas de Tolosa. Las donaciones lIueven sobre la Orden y en el Camino de Santiago, a las puertas de Galicia, dísponen de uno de sus más importantes castillos: Ponferrada.




En Navarra sucede un hecho de suma importancia y que da medida de la fama y prestigio de la Orden entre los reyes cristianos. En 1131, Alfonso el Batallador otorga testamento en el cerco de Bayona, teniendo efecto tres años más tarde al morir el rey en la batalla de Fraga. Por este testamento, don Alfonso divide su reino entre las Ordenes de Hospitalarios, Sepulcristas y Templarios, cediendo también a éstos su caballo y sus armas.

Naturalmente, la Orden no entró nunca en posesión del legado testamental pero recibió a cambio posesiones y encomiendas. Sancho el Sabio de Navarra concedió a los Templarios los terrenos de Fontellas y el monasterio y hospital de Ribaforada y en 1171 les donó la villa de Aberin, cerca de Estella, donde tuvieron importante encomienda. También es de señalar un privilegio de García VI de Navarra dado en 1149 en Tudela, el año en que conquistó Tauste, concediendo a los Templarios exención de lezda y portazgo en todo su reino.

Pero fue en Puente la Reina, núcleo del Camino de Santiago, donde los Templarios poseyeron su casa central y donde residía el prior de toda Navarra. En esta villa, famosa por el puente mandado construir tal vez por Doña Mayor para el paso de los peregrinos, tuvieron los Templarios el Convento y Hospital del Crucifijo, fundado por el rey García Ramírez en 1142.

Se trata de una capilla de una nave con ábside semicircular y portada ojival con motivos vegetales y animados en las arquivoltas que algunos interpretan como símbolos de la muerte iniciática y la inmortalidad. Pese a la importancia y poder que tuvieron los Templarios en España, cuando la Orden fue suprimida por el papa Clemente V a instigación del rey de Francia Felipe el Hermoso tras el indigno proceso a que fueron sometidos, sus bienes en Navarra fueron cedidos por el rey Luis Hutin, hijo de Felipe el Hermoso, a la Orden del Hospitál de Jerusalén.

Maestros, Compañeros y Símbolos

Principalmente entre los siglos XI y XIV tiene lugar el auge del románico y el gótico. Ambos estilos son sagrados, pero no basta con ver en los monumentos solamente la belleza formal del edificio. El arte de los Maestros de obras no era un arte gratuito: la bóveda, los pilares, los nervios que se entrecruzan, los arcos, todos los elementos arquitectónicos tienen una significación. Jambas, arquivoltas y capiteles, tímpanos, arbotantes, contrafuertes, pináculos… todos están orien­tados para hacer del templo románico o gótico una estructura única y original.

El templo es la armonía, la fuerza mística que por medio de la arquitectura transformará el espíritu del creyente produciendo el accésit divino. Nada es gratuito en el Arte Sagrado. Las esculturas y relieves de arquivoltas y capiteles transmiten una espiritualidad constante y también un conocimiento por medio del simbolismo.

Las Hermandades de Constructores poseen el conocimiento de la arquitectura simbólica y lo transmiten en la piedra. Las marcas de cantería guardan aún el secreto de las Hermandades que recorrieron el Camino de Santiago v deiaron sus huellas en los monumentos que construyeron.

La Astrología, la Al­quimia y la Mística están representadas en capiteles, tímpanos y relieves de los templos románicos y góticos. Protegidos por Cluny, el Císter y, posiblemente, el Temple, los Maestros de obras labran un conocimiento iniciático en la piedra de las iglesias a base de símbolos, donde los monstruos, animales y plantas tienen un significado específico que los adeptos deben saber identificar y descifrar.

Artículo: EL ENIGMA DE EUNATE – Miguel A. Martínez Artola – Mundo Desconocido, nº 65, Nov.1981. Al autor y revista pertenecen los derechos de autor del texto. 


“Que la tierra se vaya haciendo camino ante tus pasos, que el viento sople siempre a tus espaldas, que el sol brille cálido sobre tu cara, que la lluvia caiga suavemente sobre tus campos y, hasta tanto volvamos a encontrarnos, que Dios te guarde en la palma de sus manos”

Uno de los templos más enigmáticos y sugerentes de todo el camino de Santiago se encuentra en mitad de una campiña de Navarra, cerca de la localidad de Puente la Reina. Conocido por todos los que se han sentido atraídos por los misterios templarios, es mucho más lo que nos queda por conocer que aquello que podemos dar por seguro.

Probablemente por esa ausencia de noticias, de documentos, de teorías probadas, Eunate es un hervidero de hipótesis, muchas de ellas aventuradas y excéntricas, que tratan de hacer de esta iglesia nuestro particular Templo de Salomón. Entre lo poco que podemos dar por seguro, es clara la influencia de la cúpula de la Roca de Jerusalén en su planta.

Ocho lados irregulares delimitan una nave pequeña, de estilo románico, rodeada de una original arcada de idénticos lados. Las órdenes de caballería trajeron consigo de la Cruzadas nuevas ideas artísticas y nuevos modos culturales a la vieja Europa, cargados de una simbología más profunda y rica. El ocho está ligado al renacimiento, a la resurrección, pero también a los tiempos cíclicos y a infinitud de Dios; en el Cristianismo son frecuentes las pilas bautismales de ocho lados, y este es precisamente el mismo sentido que adquiere en las arcadas Eunate.

El recinto interior del claustro exento fue utilizado como cementerio desde los mismos inicios de su construcción, allá por el siglo XII, y muchos son los peregrinos que descansan aquí eternamente. Pero también ocho son las puntas de la estrella asociada a la Diosa Madre, y es un número asociado igualmente al agua y a lo femenino, lo que justifica igualmente que sea la Virgen la protagonista en el interior (Santa María).

Resultado de imagen de EunateTodo en Eunate es medida, proporción y símbolo. Nunca sabremos con certeza qué fue lo que llevó a los pobres caballeros de Cristo a elegir este lugar, donde nunca hubo poblado ni villa.

Se ha apuntado que pudo funcionar como capilla funeraria, existiendo una linterna de los muertos” en lugar de la actual espadaña, donde una llama estaría permanente encendida para velar por el alma de los difuntos.

Más difícil resulta creer que dicha llama orientara a los peregrinos por la noche, pues si ya entonces los peligros eran ingentes por el día, al caer el sol sería demasiado temerario seguir caminando.

El exterior del templo está ricamente decorado; sorprenden especialmente las máscaras, los monstruos, rostros barbudos, serpientes….En la portada norte, una columna luce en su capitel un diabólico rostro con barbas en forma de espiral que ha sido identificado como un baphomet (observadlo al revés)




En el proceso que acabó con la orden templaria en 1312 se acusó a varios freires de adorar una especie de cabeza o ídolo llamado baphomet en sus rituales secretos; ríos de tinta se han escrito acerca de esta figura, que para muchos sería una representación idolátrica: “…una figura de macho cabrío, sentado en un trono y con una antorcha encendida entre los cuernos; en la frente el signo del Pentagrama, que es la estrella de cinco puntos; con la mano hace la señal del ocultismo…”

Otra figura de la misma portada parece representar un caballero templario, con el hábito característico y una cruz patriarcal en el tronco; a sus pies, una cabeza monstruosa parece aludir a las tentaciones aplastadas por la virtud de estos valerosos hombres.

3Y por todas partes, cientos de marcas de cantería llenan los muros, señales de los compañeros constructores. Algunas de ellas, como la que parece un sombrero de cocinero, o la que se asemeja a una cruz con estandartes, sólo se han localizado en otros enclaves del Temple.

Imagen relacionadaEn el interior nos sorprende la oscuridad y la sacralidad que se respira, que invita a la instrospección y la meditación. El ábside central es la parte más antigua, y donde se encuentra la imagen actual de Nuestra Señora (la original románica se perdió).

Mirando hacia arriba descubrimos la cúpula octogonal, y entre los nervios pequeños lucernarios que tamizan la luz solar de una forma original.

Si el viajero agrupa los óculos poligonales por su forma, descubrirá dos cruces patadas en la planta de la iglesia; otro juego esotérico, nos dice que la diferente longitud de los lados del Temple responde a un plan de orientación astronómica de constelaciones del cielo, o incluso algunos apuntan que señalan la dirección de otros enclaves templarios…. Eunate, que en euskera significa “100 puertas”, alimentará la imaginación de peregrinos y curiosos que se dejen llevar por su profundo contenido simbólico y trascendente, hasta el final de los tiempos.

Alfredo Orte Sánchez ©


En el capitulo “HISTORIA” me he dedicado a exponer las distintas hipótesis que desde el punto de vista de la “ciencia académica”, se barajan a cerca del origen y finalidad de Eunate. También he citado los argumentos con los que rechazan las hipótesis que afirman su origen templario: falta de noticias históricas o documentales; y su conclusión: se fundamenta exclusivamente en la similitud de su planta octogonal con la del Santo Sepulcro de Jerusalén. Pues bien, en este capítulo voy a profundizar en esta hipótesis, que como vais a poder comprobar tiene más fundamento del que se deduce de la excesiva simplificación que acabamos de leer.

En primer lugar vamos a analizar esta “falta de noticias históricas o documentales“. Este es un hecho cierto, pero no excluyente. Incluso puede considerarse como un argumento favorable a esta hipótesis, ya que la ausencia de documentación en la que se mencione a Eunate – el primerdocumento es de 1520, casi 400 años después de su construcción – no es lógica y puede relacionarse con lo acaecido tras la prohibición de la Orden en 1312, a raíz de su enfrentamiento con Felipe IV ”el hermoso” rey de Francia, a su vez Felipe I rey de Navarra por su matrimonio con Juana I, reina de Navarra.

Efectivamente, tras la disolución de la Orden del Temple sus posesiones se repartieron entre distintas ordenes e instituciones (en el caso de Eunate, la Cofradía de la Virgen de Eunate posiblemente); y es un hecho comprobado que entre estos nuevos propietarios fue práctica común la destrucción de toda aquella documentación y distintivos que relacionaran estas posesiones con los templarios. De esta manera intentaban evitar posibles reclamaciones en caso de un hipotético resurgimiento de la Orden.

También es cierto que carece de la simbología típica con la que los templarios adornaban sus construcciones, tales como su divisa, su escudo, su cruz esotérica “Tau” o su cruz oficial “Paté”, pero ese primer documento de 1520, que he citado anteriormente, deja abierta la posibilidad de que estos símbolos existieran: “…y tiene diversas cruces en campo colorado en las paredes de la dicha iglesia de la parte de dentro...”.

Ahora analizaremos la conclusión: “se fundamenta exclusivamente en la similitud de su planta octogonal con la del Santo Sepulcro de Jerusalén“. Esta, en lugar de confirmar su razonamiento, demuestra el desconocimiento que del mundo templario poseen los que la han formulado. Desde luego, la planta octogonal de Eunate es uno de los argumentos que nos pueden hacer suponer su origen templario, pero no el único.

Además resulta un hecho probado que en la Europa “cristiana”, la mayoría de las construcciones con planta octogonal eran casi exclusivas de la cultura templaria. Pero se equivocan al relacionarlas con la rotonda del Santo Sepulcro de Jerusalén, pues no es este el origen de las iglesias templarias de planta octogonal, sino la iglesia de la Cúpula de la Roca, también en Jerusalén y de origen musulmán. Construida entre los años 687- 691, por orden del califa Abb-el-Malik, fue donada en 1118 por Balduino, rey de Jerusalén, a la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo, que a partir de entonces fueron conocidos como Caballeros del Templo – Temple, en el idioma franco – o templarios. Así pues, el templo de la Cúpula de la Roca se convierte en la madre y decana del resto de las iglesias de los templarios, tras ser consagrada en 1142 bajo el título de “Templo del Señor”.

Pero como he dicho antes, este no es el único argumento para afirmar el origen templario de Eunate. Así, las abundantes marcas de cantero grabadas en sus piedras y visibles por toda la iglesia, aportan más datos. Entre estas marcas se encuentra el “ábacus”, un bastón de mango espiral usado tanto por el “Magister” de los Compañeros Constructores, como por el Gran Maestre del Temple.

Más significativa resulta una segunda marca cruciforme que sólo aparece en otros edificios cuya paternidad templaria está fuera de toda duda: el Castillo-Convento del Temple en Tomar (Portugal), la Iglesia del Temple en Londres y la Rotonda del Santo Sepulcro en Pisa; todos ellos edificios poligonales.

Pero todavía existe una tercera marca que aumenta la posible vinculación de Eunate con los templarios. Se trata de una marca que en el medievo simbolizaba a la torre del juego del ajedrez. Esta marca sólo se repite en la capilla del ya citado Convento de Tomar, en las Iglesias del Temple de Laon y Metz, en Francia, y de nuevo en el Santo Sepulcro templario de Pisa. 

Iglesia templaria de Metz Iglesia templaria de Laon

Las figuras esculpidas en los capiteles también nos acercan a esta hipótesis, pero antes es necesario que os comente algo a cerca de uno de las más famosas misterios de los Templarios : el “Bafomet”. No está claro que se esconde detrás de esta palabra, pero las leyendas nos dicen que tiene “…una figura de macho cabrío, sentado en un trono y con una antorcha encendida entre los cuernos; en la frente el signo del Pentagrama, que es la estrella de cinco puntos; con la mano hace la señal del ocultismo…“. Estas mismas leyendas nos dicen que los Templarios adoraban a este ídolo como si fuese un Dios.

Pues bien, todo parece indicar que las “máscaras” esculpidas en algunos de los capiteles de Eunate son verdaderos “bafomets” templarios. Los más fáciles de identificar se encuentran en la arquería exterior, en los capiteles primero y sexto (ver el capítulo “la Arquería”); sus rostros son demoníacos, con orejas a modo de cuernos sobre el cráneo, mirada penetrante, carrillos hinchados en actitud de soplar y un rictus terrorífico.

Más difíciles de localizar son los que se encuentran en los capiteles ubicados a ambos lados de la portada principal; me estoy refiriendo a los capiteles en los que se ha esculpido una cabeza humana de enormes ojos abiertos, escrutadores y muy expresivos, y de la que parten unas enormes barbas que se enrollan a ambos lados con forma espiral.

Si las miramos un poco ladeados y del revés, quedaremos muy sorprendidos con la imagen que se nos presenta: un macho cabrío con una expresión aterradora, es decir otro “bafomet”.



Aún podremos contemplar dos “bafomets” más, esta vez en la arquivolta exterior que a modo de guardalluvia protege la portada: uno de ellos en la clave (muy deteriorado y de imposible identificación) y el otro, a los pies de una de las figuras del lado izquierdo. Todo parece indicar que esta figura, cerrando su capa con ambas manos, representa a un templario.
Templario sobre Bafomet Capitel: posición normal Capitel: posición invertida

Todavía hay más elementos que nos pueden seguir dando pistas. Ya sabemos que los sectores comprendidos entre los arcos de la bóveda no son iguales, y también sabemos que en ellos se alternan lucernarios octogonales y hexagonales.

Pues bien, si relacionamos los sectores en base al tipo de lucernario, estaremos dibujando dos cruces “Paté” imbricadas, y si a la delimitada por los lucernarios octogonales le añadimos el sector semicircular correspondiente al ábside, la cruz dibujada es del tipo “Paté Anksada”. Aún se dibuja otra cruz, esta vez relacionando los tres sectores de igual medida y lucernario octogonal; el resultado es una cruz “Tau”.
            
Como habréis podido deducir, yo también apuesto por el origen templario de Eunate. Ahora bien, soy mas escéptico con el resto de teorías e interpretaciones que algunos defensores de esta hipótesis plantean, y que expongo a continuación.

Cuando comencé a escribir esta página, creí las teorías “oficiales” a cerca del origen de Eunate, pero al estudiar con más profundidad los argumentos pro-templarios, me di cuenta que no se podía achacar a la casualidad todo lo que he expuesto anteriormente.

Además, al contemplar las fotografías de otras construcciones templarias, los parecidos son evidentes. Observad la fotografía de la iglesia de la Cúpula de la Roca; si eliminamos la cubierta existente entre los muros y la torre central, el resultado final es… Eunate!.

¿Ha llegado el momento del Fin de la Era americana ?

¿EL FIN DE LA ERA AMERICANA?

Hoy tengo el gusto de reseñar el trabajo de un compañero bloguero, Oscar Segura Heros, titulado “¿El fin de la era americana?”, que aparece publicado en la edición de julio-septiembre de 2009 de la revista peruana Qué hacer. 

Segura Heros, padre de la bitácora Real Policy, es periodista y analista de temas de seguridad, derechos humanos y relaciones internacionales.

El ensayo de Segura gira en torno a una pregunta fundamental: ¿son los Estados Unidos tan influyentes como hace veinte años?

La respuesta del autor es un claro y rotundo no. 

Para llegar a esta conclusión el autor se embarca en una análisis directo de los rasgos de la decadencia del poderío de los Estados Unidos.





El primer tema que toca Segura Heros es el militar, subrayando el costo que conlleva elmantenimiento de cientos de bases y miles de soldados alrededor del mundo –tema que examinamos al reseñar el ensayo de Immanuel Wallerstein. 

Mantener su imperio de bases militares le cuesta a los norteamericanos miles de millones de dólares en momentos que su economía está “exhausta”


Los fracasos en Irak y Afganistán también son una muestra clara de los límites crecientes del poderío norteamericano. 

A pesar de su vasta capacidad militar y los miles de soldados desplegados en ambos países, losEstados Unidos no han podido imponerse en sus dos intervenciones más costosas. 

Pero no sólo no han podido imponerse, sino que en el caso afgano parecen avocados a una derrota.

Al tema militar, Segura añade el económico, subrayando la crisis por la que atraviesan los Estados Unidos en la actualidad, la peor desde 1929. 

Según el autor, la quiebra de General Motors es el símbolo más patente de la caída del poderío económico estadounidense y una prueba de que “el lugar de Estados Unidos como potencia económica es más una interrogante que una certeza”. 

Además, la extensión mundial de la crisis económica ha llevado a una revaluación internacional del neoliberalismo defendido por Wall Street casi como una credo. 

Como resultado, la percepción mundial de la economía norteamericana ha sufrido daños severos, generando desconfianza en el capitalismo estadounidense como modelo económico. 

Todo ello, a su vez, socavó, la legitimidad que tradicionalmente había disfrutado Washington para definir la agenda económica mundial.

Los Estados Unidos también parecen estar perdiendo la batalla “del conocimiento y la innovación científica”, dos de los pilares de su superioridad económica y militar. 

De forma muy atinada el autor identifica una de las causas más importantes, pero menos mencionadas, de este problema: la paranoia post 11/9 llevó a la aplicación de restricciones migratorias que cortaron el flujo de cerebros procedentes de otras regiones del planeta. 





Sin los ingenieros, químicos, físicos, matemáticos o biólogos procedentes deAmérica Latina, Pakistán, India, China o Europa del Este que no pudieron o dejaron de emigrar a los Estados Unidos, la nación norteamericana perdió importantísimos recursos que no pueden ser sustituidos por los egresados estadounidenses de un sistema educativo fragmentado, desigual e incapaz de llenar las necesidades de profesionales cualificados de la economía norteamericana. 

(Sobre los problemas de la educación, en los Estados Unidos puede ser consultado el artículo de Paul Krugman que aparece en la edición de la revisa 

Sin permiso del 11 de octubre de 2009.)

Seguras también da en el blanco al señalar que uno de los problemas actuales de los Estados Unidoses su tendencia al encierro. 

En el pasado no tan remoto, el gobierno estadounidense buscaba que otros países se abrieran comercial, cultural y tecnológicamente.

Hoy, víctimas de un creciente conservadurismo, los Estados Unidos optan por cerrarse. Yo añadiría, y a excluirse, pues se han mantenido al margen de esfuerzos y mecanismos internacionales con un amplio apoyo mundial. 

En otras palabras, en temas ambientales, armamentistas y de derecho internacional los Estados Unidos ha tendido a ir contra la corriente en un unilateralismo que ha ayudado muy poco a cambiar la imagen que millones de seres humanos tienen del país.

Segura lanza una crítica que me parece muy pertinente: el poco apoyo que la política exterior estadounidense da a temas sociales. 

Según el autor, los Estados Unidos no asumen “la lucha contra la pobreza y los temas sociales como una prioridad de su política exterior”
Este “error” ha permitido que opciones radicales, autoritarias y antinorteamericanas “ganen espacio y que el discurso democratizador pierda sustento.
” 
Concuerdo con Segura, pero igual me pregunto si la lucha contra la pobreza ha sido una prioridad de lapolítica doméstica del gobierno estadounidense. 

Los ecos liberales de los años 1960 con la Gran Sociedad a la cabeza dejaron de ser hace mucho una prioridad nacional, por qué tendría que ser internacional.

Segura concluye que el futuro de un mundo unipolar con los Estados Unidos a la cabeza es cada vez más remoto. 

Según él, los norteamericanos seguirán ejerciendo un papel importante dado su poderío militar y su influencia política, pero que “intervenir permanentemente fuera de sus fronteras ya no será una prioridad”.

En otras palabras, que el aislacionismo regresará con fuerza a definir la política exterior de los Estados Unidos.

El autor cierra su interesante ensayo advirtiendo a quienes celebran el eventual fin de la hegemonía estadounidense que ésta no producirá necesariamente “un mundo multipolar armonioso”. 

Por el contrario, un mundo libre de la hegemonía estadounidense podría estar dominado por laanarquía, el individualismo estatal y la violencia.





Este corto ensayo analiza de manera clara y directa lo que parece cada vez más evidente: ladecadencia del poderío norteamericano. Su lectura puede resultar de gran utilidad para aquellos interesados en entender las causas y los rasgos de este proceso histórico, cuyas consecuencias están aún por verse.

Talla Sumeria resulta ser un Mapa Estelar de la Antigua Nínive del 3300 AC

LA TABLA SUMERIA de hace 5000 MIL AÑOS resulta ser un Mapa Estelar de la Antigua Nínive, 3300 AC 

Tableta Circular de piedra de fundición , de 140 mm de diámetro (aproximadamente 5.5 pulgadas) , pálido ocre terracota , con el negro de madera soporte de exhibición del museo y la descripción de pergamino.

Resultado de imagen de de hace 5000 años resulta ser un Mapa Estelar

Reproducción de una arcaica mapa estelar o " planisferio " sumeria  recuperado del 650 aC de la biblioteca subterránea del rey Asurbanipal en Nínive , Iraq en el siglo 19. 

Inicialmente se pensaba que era una tableta asiria , pero un análisis informático ha emparejado con el cielo por encima de Mesopotamia en el año 3300 aC y demuestra que es de origen sumerio mucho más antiguo .

La tableta es un " Astrolabio ", el instrumento astronómico más antiguo conocido . Se trata de un mapa de las estrellas segmentado , en forma de disco con las unidades marcadas de medida del ángulo inscrito sobre la llanta. Desafortunadamente partes considerables del planisferio de este tablet faltan (aproximadamente 40 % ) , el daño que data del saqueo de Nínive. 




El reverso de la tableta no está inscrito . Aún está en estudio por los eruditos modernos , el planisferio proporciona pruebas extraordinarias para la existencia de la astronomía sumeria ... y un muy sofisticado astronomía en eso.

ANTECEDENTES:

La tableta representa un círculo dividido por líneas radiales en ocho sectores iguales. 

Las líneas que irradian desde el centro definen ocho sectores estelares de 45 grados cada uno . Figuras de Star se encuentran en seis de estos sectores.

"Los nombres de Dios " se utilizan para indicar Orión y la Vía Láctea , además de los nombres de las estrellas / constelaciones sumerios conocidos. Los ocho sectores incluyen constelaciones representadas además de ser escrito , junto con los nombres de estrella y sus símbolos concomitantes. 

Las secciones intactas muestran texto cuneiforme de nombres particulares las estrellas y constelaciones, así como los puntos y diagramas , como flechas , triángulos , líneas de intersección y de una elipse, que comprenden dibujos esquemáticos de seis estrellas y constelaciones. 

Las constelaciones representadas en cada sector se dibujan como puntos que representan estrellas , conectados por líneas. 

Figuras de las constelaciones son identificables en los seis sectores en buen estado . Las estrellas y las constelaciones que se muestran son identificados como : ( 1 ) Piscis ( 2 ) no se identifica ( 3 ) Sirius ( Flecha ) ( 4 ) Pegaso y Andrómeda ( Campo y Plough ) ( 5 ) no se identifica ( 6 ) Pleiades ( 7 ) Géminis ( 8 ) Hydra , Corvus y Virgo. 

Así, el mapa de las estrellas circular divide el cielo nocturno en ocho sectores e ilustra las constelaciones más prominentes y su dirección de movimiento.

En 2008 dos autores , Alan Bond y Mark Hempsell publicó un libro sobre la tableta llamada " Un Observación Sumeria del evento de impacto los Köfels .

" El aumento de una tormenta en los círculos arqueológicos , volvieron a traducir el texto cuneiforme y afirman la tableta registra un impacto de asteroide antiguo, Impacto de los KFELS ', que golpeó Austria algún momento alrededor de 3100 aC.

domingo, 16 de septiembre de 2018

¿Quienes fueron los Colonizadores Espaciales de las Américas ? (y II)

Una leyenda Hopi

Resultado de imagen de leyenda HopiEsparcidos por los Estados de Arizona y de Nuevo México existen todavía 18 mil indios hopi. Los hopi son considerados indios especiales de la América del Norte, tanto por el avanzado aprendizaje cultural de sus antecedentes pre-colombinos, como por los extraños complejos de moradas en la roca.

En el “Book of the Hopi” (de Frank Waters, Nueva York, 1963), se lee que para aquella tribu el primer mundo habría sido el cosmos infinito, donde existiría Taiowa, el creador. Sus ancestros habrían conocido diversos mundos antes de escoger la Tierra. Una leyenda hopi citada en este libro cuenta que en los tiempos antiguos hubo una lucha por la Ciudad Roja del Sur, y que todas las tribus eran formadas por “kachinas” –seres no-humanos y no- terrestres– que actuaban como consejeros y protectores de la tribu.




A cierta altura de los acontecimientos, los hopis habrían sido cercados por enemigos en la Ciudad Roja del Sur, cuando entonces fueron auxiliados por los kachinas, que providenciaron túneles subterráneos en tiempo record. Después los hopi se retiraron, a través de esos túneles, por detrás de esas líneas enemigas, los kachinas así habrían hablado: “vamos a quedar aquí para defender la ciudad. Todavía no llegó la hora de nuestro viaje para nuestro planeta distante”.

Lo que cuentan los indios

En las leyendas de los indios brasileros, en sus ritos que, poco a poco, se disipan de sus más viejas tradiciones, existen referencias sorprendentes del contacto de sus antepasados con seres “muy poderosos”. Pero no siempre la mentalidad civilizada consigue entender.

El Brasil obviamente no escapa de los registros del pasaje de seres fantásticos en un pasado muy remoto. Infelizmente, casi no existen investigaciones específicas dedicadas a este tema. La antropología considera a las leyendas indígenas como fruto de una imaginación inocente, la misma que transformó Caramuru en divinidad. Y muy pocos acostumbran pensar en esas leyendas como registros históricos desfigurados por el tiempo.

Resultado de imagen de leyenda HopiEl escritor suizo Erich von Däniken, fue a realizar investigaciones al Brasil, después del gran suceso de “¿Eran los Dioses Astronautas?”, alrededor de 1972. Este libro, lanzado en 1969, no fue el primero en tratar la presencia de extraterrestres en la historia. Von Däniken no inventó este estudio, pero ayudó a popularizar esa historia como nadie.

En el Brasil, von Däniken visitó las ruinas de Siete Ciudades, en el Piauí, donde puede atestimoniar su absoluto abandono, por parte de las autoridades, y la total ausencia de investigaciones, en la época, sobre aquel misterio heredado de la pre-historia brasilera.

Von Däniken disiente que se puede usar el término “ruinas” para Siete Ciudades: “No existen restos de piedras esparcidos de manera desordenada, que, otrora, podrían haber sido dispuestos en construcciones irregulares. No existen, igualmente, monolitos con cantos agudos y encajes artificiales, semejantes a los encontrados en la altiplanicie boliviana, en Tiahuanaco.

Ni procurando la manera más metódica posible, ni recorriendo la fantasía más fértil e imaginativa, serían discernibles allí los escalones, las escaleras, o rutas, en cuyas márgenes, antiguamente, habría habido casas para vivir. ‘Siete Ciudades’ constituyó un solo caos enorme, igual a Gomorra, aniquilada por el fuego del cielo. Allí, las piedras fueron destruidas, desgranadas, fundidas por fuerzas apocalípticas. Y debe hacer mucho, pero mucho tiempo que las llamas voraces contemplaron su obra de destrucción total”.

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La mayoría de las pinturas e inscripciones de Siete Ciudades están a 8 m de altura del suelo, en paredes de difícil acceso, y permanecen prácticamente indescifrables. Uno de los extraños símbolos es muy parecido a la descripción del “vimana” (objeto volador) de la India antigua.
Hablando con las Estrellas

Erich von Däniken también colectó algunas leyendas referentes a visitantes del espacio entre indios brasileros. La primera de ellas fue contada por el indigenista Felicitas Barreto, y dijo respecto a la tribu de los caiapós, moradores del Alto Xingu:

“Lejos de aquí, en una estrella alienígena, se reunió un consejo de indios que tomó la deliberación de mudar la aldea. Y los indios comenzaron a cavar un agujero en el suelo. Ellos cavaban siempre más hondo, hasta que saldrían del otro lado del planeta. El cacique fue el primero en tirarse dentro del pozo, y después una larga y fría noche llegó a la Tierra. No en tanto, los vientos allí eran tan fuertes que el cacique fue llevado de vuelta para su tierra natal.

”Entonces el cacique relató su aventura al consejo, contando que había visto un mundo bonito, azul, con mucha agua y muchas arboledas verdes, y dio la sugerencia a los indios para que se mudaran a aquel mundo nuevo. El consejo decidió aceptar la sugerencia del cacique y dio la orden a los indígenas de torcer cuerdas largas de copos de algodón.

Y por esas cuerdas ellos descendieron por el pozo, despacio, para que de la Tierra no fuesen tirados de vuelta para su planeta de origen. Como hicieron una bajada bastante lenta, entrando en la atmósfera que envuelve la Tierra, lograron terminar la gran jornada y, desde entonces, viven en la Tierra.

”Al inicio todavía estaba en contacto con su tierra originaria, a través de cuerdas, mas, cierto día, un mágico maleficio las cortó, y, desde esa época, los indios esperan que sus hermanos y hermanas vengan a la cima y ellos se reúnan en la Tierra…”

“¿Los indios todavía hablan con las estrellas?”, preguntó von Däniken a la doctora Felicitas Barreto.

“No hablan ‘en’ estrellas –respondió ella–, mas sí ‘con’ estrellas. Frecuentemente quedan sentados, horas, asegurándose en los hombros, en una fila larga, sin proferir cualquier palabra. Si, después de tal meditación, se pregunta a uno de ellos lo que hizo, ciertamente él quedara debiendo una respuesta. No obstante, son de las mujeres que, en aquellos instantes, los hombres están conversando con el cielo.”




“¿Estarían rezando?”, preguntó von Däniken.

“No, rezando no. Mantienen una conversación silenciosa con alguien de la cima.”
Bebgororoti: el visitante del cielo

El investigador suizo también conversó con el indianista Joao Américo Peret, que le mostró fotos de una fiesta de los caiapós, en su aldea del río Fresco, sur de Pará. Las fotos muestran algunos indios en su vestimenta ritual, que cubre todo el cuerpo de los hombres como un mono, dejando expuestos apenas las manos y los pies. Y la cabeza está cubierta por un gran casquete de paja.

La semejanza de esos trajes con el uniforme de un astronauta parece obvia. Sucede que las fotos fueron tomadas en 1952, nueve años antes de que Yuri A. Gagarin mostrara al mundo con qué equipamiento, por primera vez, un hombre dio una vuelta orbital en nuestro planeta.

Existe una leyenda caiapó relacionada a ese traje ritual, la cual fue narrada por Peret a Erich von Däniken. El indianista afirmó haber oído la leyenda de la boca de Kubenkrakein, un viejo consejero de la aldea de Gorotire en el río Fresco. Así habló, en resumen Kubenkrakein, también conocido como “Gaway-Baba”, “el sabio”.

“Nuestro pueblo habitaba una región, lejos de aquí, de donde se avistaba la sierra de Pukato-ti, cuya cumbre estaba y continúa cubierta por la niebla de la incerteza, hasta hoy no levantada. El Sol, cansado de su extenso paseo diario, se echó en el pasto verde, detrás de unas arboledas, y Mem-Baba, el inventor de todas las cosas, cubrió el cielo con su manto, repleto de estrellas colgadas. Cuando una estrella cae, Memi-Keniti atraviesa el cielo para recolocarla en su lugar. Es esta la tarea de Memi-Keniti, el eterno guarda.

”Cierto día, Bebgororoti, viniendo de la sierra de Pukato-ti, entró por primera vez a la aldea. El vistió ‘bo’ (representado por el traje de paja en el ritual), que cubrió todo su cuerpo de la cabeza a los pies. En la mano llevaba ‘kob’, un arma de trueno. Todos los habitantes de la aldea quedaron apabullados y se refugiaron en las arboledas. Los hombres procuraron proteger a las mujeres y los niños, y algunos intentaron luchar contra el intruso, mas sus armas se revelaron frágiles por demás.”

El hombre contemporáneo, por lo visto, todavía no produjo un arma semejante a la usada por Bebgororoti:

“Toda vez que las armas de los indígenas tocaban en los trajes de Bebgororoti, quedaban desintegradas y hechas polvo. El guerrero, venido del cosmos, dio una risotada ante la fragilidad de las armas de los terrestres. A fin de dar una demostración de su fuerza, levantó el ‘kob’ (el arma de trueno), apuntó para un árbol o una piedra y, en seguida, destruyó ambas. Todos acreditaron que, con eso, Bebgororoti quería promover sus intenciones pacíficas, pues no vino para hacer la guerra con los indios. Y así continuó por largo tiempo.”

En seguida, según la narrativa de Kubenkrakein, se estableció la confusión en la tribu:

“Los guerreros más valientes de la tribu procuraron ofrecer resistencia, mas nada podían hacer sino acostumbrarse a la presencia de Bebgororoti, el cual nada intentó contra quien quiera que fuese. Su belleza, la blancura resplandeciente de su piel, su gentileza y su amor para con todos vencieron los corazones más recalcitrantes y cautivó a toda la tribu. Todos experimentaron una sensación de seguridad, y así quedaron siendo amigos.

”Bebgororoti, gustoso de luchar con las armas de nuestro pueblo y de aprender lo que era preciso para tornarse eximio cazador, llegó a superar, en el manejo de las armas, a los mejores entre los líderes tribales, el ser el más valiente de la aldea. Poco después, Bebgororoti fue aceptado como guerrero en la tribu. En seguida, fue escogido por una joven para marido. Se casaron y tuvieron hijos hombre y una hija moza, que llamaron Nyobogti.”

Como Oannes, en el Oriente Medio, y Quetzalcóatl, en Mesoamérica, Bebgororoti también dedicó su tiempo a enseñar a los nativos lo que ellos no conocían:

“Instruyó a los hombres en la construcción de la ‘ngob’, casa de los hombres, hoy existente en todas las aldeas indígenas. En aquella casa, los hombres hablaban a los más mozos de sus aventuras, y así los jóvenes aprendían como actuar en la hora del peligro y como pensar. En realidad, aquella casa era una escuela y Bebgororoti era el maestro.

”En el ámbito de la ‘ngob’ evolucionaban los oficios y las artes manuales, perfeccionando nuestras armas, y todo lo que allá se hacía era debido al gran guerrero proveniente del cosmos. Fue él que instituyó el ‘gran consejo’ en el cual discutimos los problemas de la tribu, y, al poco tiempo, se constituyó una organización más perfeccionada, la cual facilitó las tareas y la vida cotidiana de todos.”

¿Qué sería esa “arma de trueno”, el “kob”? El misterio aumenta cuando se queda sabiendo que, “cuando la caza era difícil, Bebgororoti tomaba el ‘kob’ y mataba a los animales sin herirlos. El cazador tenía siempre derecho de reservarse para sí la mejor parte de la caza, mas Bebgororoti, que no comía los alimentos usuales de la aldea, llevaba apenas lo estrictamente necesario para él y su familia. Sus amigos discordaban de esa actitud, mas él quedó irreducible en su modo de actuar”.

La narración del indio Kubenkraiken ya parece suficientemente fantástica hasta aquí, principalmente si tenemos en cuenta que esos hechos pueden haber ocurrido en pleno Amazonas. Y el misterio aumenta cuando “el visitante del cosmos” es tomado por una creciente nostalgia por la sierra de Pukato-ti, de donde él había venido años antes.

“Cierto día, Bebgororoti no consiguió dominar su voluntad de partir y abandonó la aldea. El reunió su familia, faltando sólo Nyobogti (su hija), que estaba enferma, y partió de prisa. Los días pasaron y Bebgororoti no fue encontrado en parte alguna. En tanto, él reapareció en la plaza de la aldea, lanzando terribles gritos de guerra.

Todos pensaron que él habría enloquecido y procuraron calmarlo. Sin embargo, en el instante en que los hombres intentaron aproximarse a él, irrumpió una batalla feroz. Bebgororoti no hizo uso de su arma, pero su cuerpo vibraba completamente, y quien lo tocaba caía muerto. Así, los guerreros murieron uno después de otro.

”La lucha prosiguió por varios días, pues los guerreros muertos resucitaban y, nuevamente, intentaban vencer a Bebgororoti. Lo persiguieron hasta las cumbres de la sierra, cuando entonces sucedió algo terrible, pavoroso, que dejó a todos sin habla.

”Bebgororoti se dirigió hasta el borde de la sierra de Pukato-ti. Con su ‘kob’, destruyó todo a su alrededor, y, cuando alcanzó el tope de la sierra, los árboles y arbustos quedaron pulverizados. En seguida, hubo un estruendo pavoroso, que hizo estremecer a toda la región, y Bebgororoti desapareció en los aires, envuelto en nubes y llamas, fumaradas y truenos. Con esos acontecimientos, que hizo estremecer la tierra, las raíces de los árboles fueron arrancadas del suelo, los frutos silvestres perecieron, la caza sucumbió y la tribu comenzó a sufrir de hambre.”

Felizmente, la leyenda caiapó tiene un final feliz, Nyobogti, la hija de Bebgororoti se casó con un guerrero y dio a luz un niño. Cuando la situación en la tribu comenzó a ser insostenible, Nyobogti partió con su marido en dirección a la sierra de Pukato-ti, en busca de alimentos.

“Allá, ella buscó un determinado árbol en cuyo ramaje se sentó con su hijo pequeño en el cuello. Después pidió al marido que doblase los gajos del árbol, hasta que las puntas tocaran el suelo. En el instante que eso sucedió, hubo una fuerte explosión y Nyobogti desapareció en medio de nubes, fumaradas, polvareda, rayos y truenos.

”El esposo esperó durante algunos días. Y ya estaba perdiendo casi toda la esperanza y muriendo de hambre cuando, de repente, oyó un estruendo y vio que el árbol desaparecido volvió a su antiguo lugar.

Tuvo entonces una sorpresa enorme, viendo la mujer delante, acompañada de Bebgororoti, trayendo una cesta grande llena de alimentos jamás vistos. Poco después, el hombre celeste se sentó de nuevo en el árbol encantado y dio orden de doblar sus gajos hasta que las puntas tocaran el suelo. Nuevamente, hubo una explosión y el árbol subió en los aires.”

A nuestros cerebros civilizados parece claro, que tal árbol era un aparato de transporte físico o molecular, algo que hacía a las personas ser enviadas hacia lugares desconocidos.

“Nyobogti volvió con el marido a la aldea y divulgó el mensaje de Bebgororoti, que era una orden: todos los habitantes debían mudarse, inmediatamente, para construir sus aldeas en el lugar donde recibirían alimentos.

Nyobogti dijo también que ellos deberían guardar las semillas de los frutos, de las verduras y de los arbustos hasta la próxima época de las lluvias, para entonces dejarlas en la tierra a fin de obtener una nueva cosecha. Y nuestro pueblo se mudó para la sierra de Pukato-ti, donde vivió en paz. Las chozas de nuestras aldeas se tornaron más y más numerosas, y podían ser vistas desde las montañas hasta el horizonte…”




Es en memoria de Bebgororoti que los caiapós visten su traje ritual.

La Crónica de Akakor

Karl Brugger es un periodista alemán que se estableció en el Brasil como corresponsal de la radio y TV alemana, siendo un perito en historia, sociología y asuntos indigenistas.

Brugger conoció en Manaus, en el año 1972, un mestizo de la tribu de los uga-mongulala, llamado Tatunca Nara. Grabó 12 horas de declaraciones del mestizo y publicó el material en Düsseldorf, en 1976, con el título “Die Chronik von Akakor” (La crónica de Akakor).

Veamos algunos párrafos del relato de Tatunca Nara:

“Al comienzo todo era un caos. Los seres humanos vivían como animales, de manera irracional, sin saber, sin ley, sin labrar la tierra, sin vestirse, sin siquiera cubrir su desnudez. Ignoraban el misterio de la naturaleza. Vivían en grupos de dos o tres individuos. No andaban derechos, pero gateaban. Así fue hasta la llegada de los dioses, que les llevaron la luz.”

Según Tatunca Nara, esos hechos habrían ocurrido en una época localizada hace 15 mil años, en el 13.000 a.C.:

“Fue cuando, de repente, surgieron del cielo naves que brillaban como el oro. Enormes señales de fuego iluminaban la planicie. La tierra tembló y el trueno resonó sobre las colinas. Los hombres se curvaron en humilde reverencia delante de los poderosos forasteros, que vinieron para apoderarse de la Tierra.

”Los forasteros hablaron que su tierra natal quedaba en Xuerta, un mundo remoto, perdido en las profundidades del cosmos. Allá vivían sus ancestros y de allá ellos vinieron para transmitir sus conocimientos a otros mundos. Nuestros sacerdotes dicen que era un reino poderoso, de muchos planetas, numerosos como los granos de arena en la playa. Y hablan también de que los dos mundos, el de nuestros antiguos dueños y la Tierra, se encuentran de 6.000 en 6.000 años. Entonces, los dioses retornan.”

Según el relato de los antepasados de los uga-mongulala, esos “dioses” conocían el “pasaje de los astros y las leyes de la naturaleza. En verdad, sabían de la ley suprema que gobernaba al mundo (…). Gobernaron a los hombres y la Tierra.

Sus naves eran más veloces de lo que vuela un pájaro. De día y de noche, sus barcos, sin vela ni timón, llegaban a su destino. Y poseían piedras mágicas para mirar a lo lejos. Mirando por esas piedras, se podían distinguir ciudades, ríos, colinas, lagos. Ellas reflejaban todo lo que pasaba en la tierra y en el cielo. En tanto, la mayor de todas las maravillas eran sus habitaciones subterráneas”.

Un día en el “año cero” (10481 a.C.), los dioses abandonaron la Tierra. Y los mongulala, instruidos por sus visitantes, se abrigaron en los subterráneos de Akakor.

En 10468 a.C. ocurre una terrible catástrofe que casi eliminó a todos los seres vivos. “¿Qué sucedió en la Tierra? ¿Quién la hizo temblar? ¿Quién hizo que las estrellas bailaran? ¿Quién mandó las aguas brotar de la roca? Hizo un frío terrible y un viento helado barrió la tierra.

Hizo un calor tremendo y las personas murieron calcinadas con su propio hálito. Hombres y animales huyeron de pánico. Intentaron subir en los árboles, mas estos los repelían, llevándolos para las cavernas, que caían sobre ellos. El que quedó por debajo, venía para arriba. El que estaba por encima, caía en las profundidades”.

Tatunca Nara cuenta que sus antepasados mongulala se protegían con éxito en los escondrijos subterráneos. En seguida, otra hecatombe todavía más violenta se abatió sobre el planeta, pero los mongulala sobrevivieron para salir a la superficie y contemplar un paisaje muy diferente de lo que ellos conocían.

“La penumbra todavía estaba sobre la faz de la Tierra. El Sol y la Luna estaban cubiertos. Entonces en el cielo aparecieron naves imponentes, del color del oro. Grande era la alegría de los siervos electos. Sus antiguos señores estaban de vuelta.

De rostro resplandeciente, descendieron en la tierra. Y el pueblo electo les ofreció sus presentes: plumas del gran pajaro de la floresta, miel de abejas, incienso y frutas. Todo eso los electos colocaron a los pies de los dioses… Todos, hasta los más humildes, subieron de sus valles y miraron a sus ancestros. No en tanto, fue pequeño el número de los que vinieron para saludar a sus antiguos señores…”

La crónica de Akakor llega a los detalles de señalar las naves usadas por esos “señores”: “El disco es de color oro, es hecho de un material desconocido. Tiene la forma de un cilindro de arcilla, la altura de dos hombres, uno colocado encima de otro. (…) No posee vela ni timón. (…) Podía volar más de prisa que el águila más fuerte y pasar por las nubes con la facilidad de una hoja danzando al viento”. La crónica todavía registra un “vehículo exquisito” de siete piernas, “que puede andar sobre las montañas y las aguas…”.

¿Quienes fueron los Colonizadores Espaciales de las Américas ? (I)

Resultado de imagen de aliens colonizers of americaEl continente americano es otra porción del planeta que guarda las misteriosas marcas del pasaje de extraterrestres por la historia: Palenque, el dios Quetzalcóatl, las figuras de Nazca, el candelabro de Paracas, las Piedras de Ica… y tantos otros interrogantes.

Cuando el doctor Alberto Ruz Lhuiller entró por primera vez al interior de la pirámide de Palenque, ya debía tener la intuición de que encontraría algo muy interesante. Como miembro del Instituto Nacional de Antropología de México, él conocía lo suficiente de la cultura maya para presentir que aquella pirámide en peldaños contenía alguna cosa especial, lo bastante para colocar su nombre definitivamente en los anales del Instituto.

La pirámide de Palenque queda en la entrada de la península de Yucatán, el gran brazo de tierra que separa el golfo de México del mar del Caribe. Palenque forma parte de un gran complejo de ruinas que testimonian la presencia de la civilización maya en el territorio que hoy pertenece a cuatro países: México, Guatemala, Honduras y Belice.





En el día 15 de julio de 1952, Alberto Lhuller (el descubridor de la pirámide de Palenque) y una pequeña expedición científica se aventuraban a penetrar en aquella enorme construcción. He aquí su relato:

“En el día 15, pudimos mover la piedra y entrar en la misteriosa cámara que veníamos procurando tan ansiosamente desde 1949. El momento de trasponer el umbral fue, por cierto, de indescriptible emoción.

Resultado de imagen de Colonizadores Espaciales de las AméricasYo estaba en una cripta espaciosa, que parecía tallada en hielo, pues tenía paredes cubiertas por una capa calcárea lustrosa, y las numerosas estalactitas que pendían de las bóvedas como cortinas, y las grandes estalagmitas suscitaban la impresión de enormes cilios. Esas formaciones calcáreas eran resultado del agua de lluvia que se filtraba a través de la pirámide durante mil años.”

En las paredes del templo, enormes figuras representaban los guardias del sarcófago. Todos ellos poseían pico de ave y las largas plumas del pájaro místico quetzal, que representaba Quetzalcóatl el dios Venus para los mayas. En el centro del templo, un enorme monolito tapaba un sarcófago inviolado.

Ahora ya acostumbrado con los grandiosos monumentos de la civilización maya, el doctor Alberto Lhuiller se espantó con el tamaño del sarcófago: “Lo que más me sorprendió en esta cripta fue el enorme monumento que la ocupaba casi toda. Imaginen una piedra horizontal de 3,80 por 2,20 m, esculpida de los lados y en la cara superior, reposando sobre un bloque monolítico cuyos lados son igualmente esculpidos”.

El monolito pesaba seis toneladas y la expedición tuvo que erguirlo con los únicos instrumentos a disposición en el interior de la pirámide: dos macacos de automóvil. Y lo que ellos vieron no los decepcionó.

En el interior del sarcófago había un esqueleto de un hombre de 40 a 50 años, con una máscara de jade y perlas en las manos. Aparentemente, nada había en él de anormal, a no ser el hecho de poseer 1,73 de altura, cuando los mayas nunca pasaban de 1,55 m.

El mayor choque sucedió cuando las linternas iluminaron la laja de seis toneladas que protegía los restos de aquel ser. En aquel monolito de casi 4 m de altura estaba registrada la descripción más explícita, hasta ahora encontrada, de un astronauta de la Antigüedad en el comando de su nave.

Cualquier cabeza libre de preconceptos puede percibir que aquella laja registra un ser manejando comandos manuales y pedales, mirando a través de un visor en dirección a símbolos celestes. Este ser parece estar instalado en el interior de una nave de características contemporáneas, en la cual existen llamaradas de fuego saliendo de su parte trasera.

Obviamente, es extraño un astronauta andrajoso, como un indio, comandando una nave espacial. Mas no se debe encarar esta representación como un retrato realista. Los escultores de aquella laja probablemente no vieron la nave y su ocupante, pero supieron de sus características a través de relatos pasados de generación en generación.

Palenque es apenas uno de los misteriosos monumentos de piedra encontrados por las Américas. Por eso ninguno hasta hoy sabe responder con absoluta certeza cuál era la función de aquellas inmensas y perfectas construcciones de roca que el tiempo no destruyó.

La tradición de los pueblos americanos habla de gigantes y dioses venidos del espacio a bordo de naves voladoras, pero la antropología oficial no acepta cualquier relación entre esas leyendas y las construcciones titánicas, y no explica tampoco otras cosas:

 los mayas tenían un calendario astronómico y astrológico avanzadísimo, mas aparentemente desconocían la rueda; cada escalón de las pirámides mayas fue construido según una orientación milimétrica de esos calendarios; los mayas sabían que Venus tiene 584 días por año, y calcularon que el año terrestre tendría 365,2420 días (las computadoras modernas afirman que el año exactamente es de 365,2422 días); sus tablas astronómicas abarcan períodos de 400 mil años.

¿Los mayas aprendieron esas cosas por sí mismos? ¿Cómo puede un pueblo de conocimientos tan impresionantes entregarse a la práctica de sacrificios sangrientos de sus niños y jóvenes, en honra de los dioses? 

¿Quién enseñó esos conocimientos a los mayas?

Popol Vuh: El libro sagrado de los mayas

Veamos algunos trechos del Popol Vuh, este libro de los mayas escrito en la lengua quichua. Infelizmente, la traducción fue adulterada en parte por traductores españoles, pero no deja de ser muy interesante:

“El nombre del lugar para el cual (los dioses) Balam-Quitzé, Balam-Acabe Iqui Balam se dirigieron a la caverna de Tula, siete cavernas, siete gargantas. También los Tamub y los Ilocab se mudaron allí. Era este el nombre de la ciudad donde recepcionaron a sus dioses… Unos, después otros, dejaron los dioses atrás, y Hacavitz fue el primero… También Mahucutah abandonó su dios. No en tanto, Hacavitz no se escondió en la floresta, mas desapareció en el interior de una montaña desnuda…”

¿Eso no parece la versión de un motín de los colonizadores?

Sigue el Popol Vuh: “Dice que (los primeros hombres) fueron creados y moldeados; no tuvieron madre ni padre, pero, a pesar de eso, eran llamados hombres. No fueron nacidos de una mujer, no fueron producidos por un creador o formador, ni por Alom y Caholom, mas sí creados y formados por milagro, por encanto…”.

Y Popol Vuh parece tener también su propia versión del Diluvio:

“(Los dioses) miraban a la distancia y podían discernir lo que sucedía en el mundo. Cuando ellos miraban, veían todo alrededor, la cúpula del cielo y el interior de la Tierra. Sin moverse, ellos veían que todo se ocultaba en la distancia. Ellos veían de una sola vez el mundo entero del lugar que estaban. Su sabiduría era grande. Sus ojos alcanzaban cada arboleda y montaña y lago, cada colina, mar y valle. En verdad, ellos eran hombres asombrosos.

”Entonces los dioses cubrían sus ojos con un velo e hicieron que las cosas se empañaran como cuando el hálito toca el espejo. Entonces ellos sólo pudieron ver lo que estaba cerca y claro. Así, ellos destruían todo el conocimiento de los primeros hombres.”

Existen semejanzas entre el Popol Vuh y el Viejo Testamento que dispensan mayores comentarios, como esta extraída de la Parte 2, Capítulo 2:

“Para toda aquella gente, la naturaleza de tal árbol era maravillosa, por lo que sucedió en el momento en que pusieron entre sus gajos la cabeza de Hun Hunahpu. Y los señores de Xibalbá ordenaron: ‘¡que nadie venga a recoger de esta fruta! Que nadie venga a ponerse debajo de este árbol!’”

Recordemos una vez más que este es el libro sagrado de los quichuas, uno de los pueblos que hicieron parte de la civilización maya, y que fue escrito muchos años antes de que los españoles surgieran con la Biblia, uno de sus más poderosos instrumentos de dominación.
Quetzalcóatl

“Quetzalcóatl” es una mezcla de las palabras “pájaro” (quetzal) y “serpiente del agua” (cóatl). Quetzalcóatl era adorado por los aztecas como el Gobernante divino de la segunda Era, la Serpiente Emplumada, el Pájaro del Trueno, el Lucero de la Mañana. Tradicionalmente, era identificado con el planeta Venus.





Cuentan las tradiciones aztecas que Quetzalcóatl vino de una tierra extraña del Sol naciente, en trajes claros, y que usaba barba. Enseñó al pueblo todas las ciencias, artes y costumbres, y bajó sabias leyes. Hizo el maíz crecer cuando el algodón ya nacía colorido. Un día salió en dirección al mar, embarcado en un navío que lo llevó hasta la “estrella del alba”.

Curiosamente, ¿esa historia no es muy semejante a la leyenda del Oannes de Sumeria, distante millares de kilómetros de Mesoamérica? Por lo tanto, ¿qué habría en común entre los sumerios y los aztecas? ¿La Atlántida?

La leyenda todavía cuenta que Quetzalcóatl se estableció en Teotihuacán, la monumental ciudad religiosa que hoy se encuentra en territorio mexicano. Y “Teo-Ti-Hua-Khan”, en el antiguo Egipto, significaba “la cabeza de la ciudad de dios, la capital consagrada al Sol”.

O bien podemos notar que antes del Gran Imperio Inca, los tiahuanacos, a orillas del Lago Titicaca (Perú) conocieron a un símil de Quetzalcoátl: Viracocha, otro “dios instructor”. Las similitudes entre las historias de ambos es más que evidente.
Las Figuras de Nazca

En el día 22 de junio de 1939, a pocas semanas del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el astrónomo norteamericano Paul Kosok sobrevolaba el Sur del Perú cuando avistó algo en la superficie que lo dejó aterrorizado. Él corrió hasta la cabina del piloto de la Fawcett Lines, pero el piloto no se espantó con las marcas que se veían allá abajo. En verdad, ellos ya conocían aquella faja desértica cerca de la frontera chilena como “los terrenos de aterrizaje pre-históricos”.

Estos terrenos están en Nazca y representan uno de los más gigantescos complejos de obras humanas de la Antigüedad. Son figuras inmensas de animales dibujados en el suelo, mezclados con las rectas paralelas y perpendiculares que recuerdan inmediatamente las pistas de los modernos aeropuertos.

Nazca es uno de los terrenos más secos de todo el mundo. El grado de precipitación es “cero”, simplemente no llueve en Nazca, por eso, no existe mejor lugar para registrarse las marcas en la piedra, marcas que duran millares de años.

Algunos de los animales miden más de 100 m, y son decenas, representando, entre otras cosas, una iguana, arañas, macacos, pájaros, un perro, un pica-flor, peces, ballenas, fragatas, un pájaro con pescuezo de serpiente, papagallos y simples caracoles.

Los diseños son de soluciones gráficas muy elaboradas e inteligentes, hasta para nuestros tiempos. Los antiguos habitantes de Nazca dibujaron en el suelo cada animal con una sola línea continua, que nunca se cruza. La precisión y la inteligencia de los trazos es patente, siendo que dos de aquellos animales impresionan particularmente por su avanzadísima concepción visual: una araña y un picaflor.

¿Para que servían esos dibujos? No existe ninguna respuesta definitiva. Algunos hablan de danzas rituales que seguían en fila por las concavidades del suelo, otros hablan de una representación astronómica grabada en el suelo, y hay quien habla de un campo de aterrizaje para las astronaves.

Una cosa es indiscutible: los dibujos de Nazca fueron orientados a lo alto. Al nivel del suelo, ellos no tienen el menor sentido; son apenas líneas sin lógica esparcidas por del desierto.
Los Misterios de Paracas

A pocos kilómetros de Nazca, en la costa peruana, se encuentra el “candelabro” de Paracas. Está cavado en la roca, y representa una de las más gigantescas formas de manifestación cultural de todos los tiempos –un dibujo tallado en el abismo con 183 m de altura. El “candelabro” (otros prefieren el “tridente”) es visible a 20 km de la costa.

Algunos estudiosos arriesgan que este monumental diseño fue un marco de orientación para las naves que se dirigían al campo de Nazca. Es sólo una hipótesis, mas existen otros misterios en Paracas que todavía no fueron esclarecidos. Como, por ejemplo, las momias de jóvenes mujeres decapitadas en Paracas.

Cuentan las leyendas que allá existía una “escuela quirúrgica de peritos en intervenciones cerebrales”, lo que explicaría las diversas momias con el cráneo cortado que fueron descubiertas en Paracas. Pero no es sólo eso: las leyendas locales también hablan de serpientes voladoras y hombres voladores que usaban grandes anteojos.
Las Piedras de Ica

Algunos kilómetros al norte del complejo Nazca/Paracas está la ciudad de Ica. En 1961, el profesor Javier Cabrera Darquea descubrió que piedras extrañamente dibujadas estaban siendo comercializadas por los indios locales como souvenirs o pisapapeles.

El profesor Darquea resolvió investigar el origen de aquellas piedras, y descubrió que éstas provenían de algunas cavernas de la localidad de Ocucaje, a 40 km de Ica. Y, cuanto más piedras él veía, más espantado quedaba. En fin, Darquea consiguió transformar una casa de Ica en museo y dedicó el resto de su vida a recoger y a estudiar tales piedras.

Once mil piedras después, el profesor Darquea llegó a la misma conclusión del arqueólogo americano George Squier, que vivió en la mitad del siglo XIX: “En la cultura peruana existirían dos épocas distintas: una situada en un pasado lejano, detentora de avanzada tecnología y cultura, y otra –la de los incas– muy próxima del hombre contemporáneo”.

Las piedras de Ica registran animales prehistóricos como los megaterios (perezosos-gigantes), megaceros y mamutes. Según el profesor Darquea, existen piedras que documentan los ciclos reproductivos de los dinosaurios, de los megaquirópteros (un murciélago gigante pre-histórico) y del agnato, un pez primitivo sin maxilares que vivió hace 4-5 “millones” de años.

No hay solo imágenes pre-históricas en las piedras de Ica. Existen retratos detallados de operaciones de cesáreas, de transfusiones de sangre, transplantes de hígado y de corazón. Y existen también estrellas, cometas, y hombres mirando para el espacio a través de lunetas.

Cuentan las leyendas incas que fue en Tiahuanaco donde los dioses se reunieron para crear a los hombres. Tiahuanaco está en el margen boliviano del lago Titicaca, a 3.812 m de altitud, y sus ruinas, datadas de 3.000 años atrás, están llenas de inmensos bloques de arenisca de hasta 10 toneladas algunos con agujeros de 2.5 m de profundidad.

Hay también, como apilados en un canto, conductores de agua tallados en la piedra, midiendo precisamente 2 m de largo. Tales conductores impresionan por su precisión y por los cantos lisos, pulidos y exactos. Algunos autores, por el hecho de que el agua no necesita de conductores tan sofisticados, levantan la hipótesis de que tales caños se prestarían al transporte de alguna forma de energía.

¿Quién talló esos conductores? Y, ¿quién construyó la enigmática Piedra del Sol en un único bloque de roca de 12 toneladas?

Según la tradición local, hace muchos milenios, allí surgió una nave espacial dorada, proveniente de las estrellas. De la nave descendió Orejana, la madre primitiva de la Tierra, que poseía apenas cuatro dedos ligados por una especie de membrana. Después de generar setenta hijos terrestres, Orejana volvió en la nave dorada hacia las estrellas. (Algunos de los monumentos de Tiahuanaco poseen extraños seres de cuatro dedos.)

La tradición inca demás cuenta que estos hijos de Orejana eran “grandes hombres blancos barbudos que habían ejecutado lajas con algunas letras (…). Aparte de su crueldad y su ferocidad, practicaban públicamente el abominable vicio de la sodomia”. Ellos medirían 6 m de altura, y se alimentarían de tiburones, ballenatos y grandes peces.

El Sorprendente documento de Einstein y Oppenheimer del año 1947...sobre Extraterrestres

Esta nota que van a leer tiene un contenido histórico invalorable; es una declaración de Albert Einstein y del Filosofo Oppenheimer, escrita bajo el título 'TOP SECRET' en al año 1947.

Albert Einstein durante una conferencia en Viena - 1921
(Photo credit: Wikipedia)

En junio de 1947 Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer juntos escribieron un documento de seis páginas titulado TOP SECRET “Las relaciones con los habitantes de los cuerpos celestes.”

Él dice que la presencia de naves espaciales no identificadas es aceptada como un hecho por los militares.

También se ocupa de las cuestiones que se esperan los científicos competentes para tratar - es decir, de dónde vienen, lo que dice la ley al respecto, ¿qué debe hacer en caso de colonización y / o integración de las personas, y están aquí?

Por último, se analiza la presencia de astro-aeroplanos (naves) celestes en nuestra atmósfera como resultado de las acciones de los experimentos militares con los dispositivos de la fisión y la fusión para la guerra.




Dos inmensos hombres de la ciencia y el pensamiento del pasado siglo XX

Einstein y Oppenheimer fomentan la consideración de la situación de seguridad potencial por nuestras acciones pasadas y presentes sobre el espacio en el futuro.

¿Cómo podemos evitar el destino peligroso?

Extracto del documento MAJESTIC: relaciones con seres EXTRATERRESTRES en el presente, no tiene ninguna nueva problemática desde el punto de vista del derecho internacional, pero la posibilidad de enfrentarse a seres inteligentes que no pertenecen a la raza humana traería problemas cuya solución es que es difícil de concebir.

En principio, no hay ninguna dificultad en aceptar la posibilidad de llegar a un entendimiento con ellos, y establecer todo tipo de relaciones.

Si estos seres inteligentes estan en posesión de una cultura más o menos similar, y una organización política más o menos perfecta, ellos tienen derecho absoluto a ser reconocidos como pueblo soberano e independiente.

Otra posibilidad puede ser que algún tipo de homosapiens pudo haberse establecido como una nación independiente en otro cuerpo celeste del sistema solar y ha evolucionado independientemente de nuestra cultura.

Las condiciones de vida de estos organismos, serían tales que permiten un contacto, y, en cierta medida, la vida independiente, desde el punto de vista económico.

Muchos han especulado sobre las posibilidades de vida que existe fuera de nuestra atmósfera y más allá, siempre hipotéticamente.

Vamos a suponer que puede haber silicatos de magnesio en la Luna y tener hasta 13 por ciento de agua. Con el uso de las máquinas de energía llevadas a la luna, tal vez en una estación espacial, las rocas podrían romperse, pulverizando y luego sacando el agua de cristalización.

Einstein y Robert Oppenheimer redactando ese documento histórico allá por el año 1947.

Esto puede ser recogido y a continuación, se descompone en hidrógeno y oxígeno usando una corriente eléctrica o radiación de onda corta del sol. El oxígeno se puede utilizar para respirar y el hidrógeno puede ser utilizado como combustible.

Ahora llegamos al problema de determinar qué hacer si los habitantes de los cuerpos celestes o entidades biológicas extraterrestres (EBE) desean establecerse aquí.

Si están políticamente organizados y poseen una cierta cultura como la nuestra, pueden ser reconocidos como un pueblo independiente.

Si ellos consideran que nuestra cultura carece de unidad política, tendrían el derecho de colonizar.

Por supuesto, este acuerdo no puede llevarse a cabo en líneas clásicas.

Una forma más avanzada de colonización tendrá que ser concebida, que podría ser una especie de tutela, posiblemente a través de la aprobación tácita de las Naciones Unidas.

Pero, ¿la ONU legalmente tiene derecho de autorizar dicha tutela sobre nosotros?, y no podemos excluir la posibilidad de que una raza extraterrestre más avanzada tecnológica y económicamente pueda tomar para sí el derecho de ocupar otro cuerpo celeste.

Seria posible una entidad moral?

La solución más viable parece ser esta; llegar a un acuerdo que prevé la incorporación de una raza(s) celestial pacífica de tal manera que nuestra cultura se mantendría intacta, con garantías de que su presencia no puede ser revelada.

Sería simplemente una cuestión de internacionalización de los seres extraterrestres y la creación de un instrumento de tratado internacional.

¿Es la presencia de astro-aeroplanos (naves) celestes en nuestra atmósfera es el resultado directo de nuestras pruebas de armas atómicas? La presencia de la naves espaciales no identificadas volando en nuestra atmósfera (y posiblemente manteniéndose en órbita alrededor de nuestro planeta), es ahora, sin embargo, aceptada por nuestras fuerzas armadas.

Los estrategas militares predicen el uso de naves espaciales con armas nucleares como la última arma de guerra. El ataque ya no proviene de una dirección única, o de un país en particular, sino del cielo, con la imposibilidad práctica de determinar quién es el agresor.




Cuando satélites y misiles encuentran su lugar en el espacio, debemos tener en cuenta la potencial amenaza que representan naves no identificadas.

Hay que considerar el hecho que la identificación equivocada de estas naves por un misil intercontinental en fase de reingreso de su vuelo, podría llevar a una guerra nuclear accidental, con terribles consecuencias.

Este documento fue escrito en 1947!

17 Agosto 2013
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