miércoles, 26 de febrero de 2020

La Intuición nos guia: "Las Nueve Revelaciones"


Resultado de imagen de Las nueve Revelaciones“..La energía nos rodea… la Intuición nos guía… “

Si buscabas algo de inspiración “Las Nueve Revelaciones” es una excelente propuesta. Película basada en la novela de James Redfield (The Celestine Prophecy).

Un equipo de investigadores descubren en las selvas del Perú unos antiguos pergaminos sagrados que contienen revelaciones importantes sobre el cambio que se está produciendo en el mundo y como nos encaminamos hacia un nuevo despertar.

1a Revelación:
La masa crítica.
La cultura humana está recibiendo los efectos de un nuevo despertar espiritual…

2a Revelación: Un ahora permanente.
Estar presente a las coincidencias y a los eventos sincrónicos que van marcando señales en el destino…
3a Revelación: Una cuestión de energía.
Vivimos en un Universo que es energía pura en constante movimiento. Todo es pura energía que podemos sentir a través de la intuición y que podemos transmitir a los demás…

4a Revelación: La lucha por el poder.
Cuando rompemos nuestra conexión superior nos sentimos débiles y por eso tomamos energía del entorno en forma agresiva y manipuladora…

5a Revelación: EL Mensaje de los místicos.
Podemos conectar internamente con todo nuestro entorno, cuando lo hacemos con amor y sentimiento de confianza de esta manera la inseguridad y violencia desaparecen…




6a Revelación: Clarificar el pasado.
La tendencia es culpar a los demás pero debemos remontar a nuestros recuerdos pasados y descubrir la vida familiar inicial y ver donde creamos ese hábito…

7a Revelación: Unirse al flujo.
Los sueños y las intuiciones nos conducen a las respuestas de las preguntas que nos planteamos…

8a Revelación: La ética interpersonal.
Establece que nos perdemos de “nuestro centro” cuando convertimos nuestras relaciones en codependientes de otros perdiendo nuestra máxima conexión con la energía del Universo…

9a Revelación: La cultura emergente.
La raza humana experimentará un cambio en la forma de percibirse, comprenderá en su introspección su mundo espiritual y la belleza de la sagrada naturaleza.

El dar es el principio Universal. Cada vez que seguimos la intuición encontraremos respuestas y descubriremos nuevas vibraciones. Descubriremos más de aquella verdad que estaba oculta y alcanzaremos niveles más altos de conciencia y energía…

Si no la puedes rentar o encontrar te sugiero que la veas directamente desde tu navegador. Hay una versión traducida al español que comparto para que les sea más fácil llegar a Las Nueve Revelaciones.

martes, 25 de febrero de 2020

Piedras Estelares

Costó una guerra, una fiera y sangrienta guerra, llevar la luz, hace sólo unas décadas, a uno de los lugares más enigmáticos y antiguos de Oriente Próximo. Si no el más enigmático, sí ciertamente el más desconcertante y, sin duda, arraigado en la antigüedad.

Es una estructura que no tiene parangón entre los restos de aquellas grandes civilizaciones que florecieron en Oriente Próximo en los pasados milenios, al menos entre lo que se ha descubierto.

Su semejante más cercano se encuentra a miles de kilómetros de distancia, más allá de los mares, en otros continentes; y lo que más nos lo recuerda es Stonehenge, en la lejana Gran Bretaña. 

Allí, en Inglaterra, en una llanura barrida por los vientos a unos ciento veinte kilómetros al sudoeste de Londres, hay unos imponentes círculos de megalitos que forman el monumento prehistórico más importante de toda Gran Bretaña.

Allí, un semicírculo de enormes piedras enhiestas, que estuvieron conectadas por su parte superior por otras piedras a modo de dintel, alberga en su interior otro semicírculo de piedras más pequeñas, y está rodeado a su vez por dos círculos más de megalitos.

Las multitudes que visitan el lugar se encuentran con que sólo quedan en pie algunos megalitos, mientras que otros han caído al suelo o han desaparecido de algún modo del lugar.




Pero los expertos y los investigadores han sido capaces de resolver la configuración de los círculos dentro de círculos (Fig. 1, que muestra los megalitos que aún permanecen en pie), y de observar los agujeros que indican dónde estuvieron los otros dos círculos (de piedra o, quizá, de estacas de madera) en las primeras fases de Stonehenge.

Los semicírculos de herradura, y un gran megalito caído apodado la Piedra del Sacrificio, indican más allá de toda duda que la construcción estaba orientada sobre un eje noreste-sudoeste.

Apuntan a una línea de visión que pasa entre dos postes de piedra, recorre una larga avenida hecha con terraplenes y va directamente a la llamada Piedra Talar (Fig. 2).


Todas las investigaciones llegan a la conclusión de que los alineamientos servían para propósitos astronómicos; se orientaron por primera vez hacia el 2900 a.C. (siglo más o menos) hacia el amanecer del día del solsticio de verano; se realinearon hacia el 2000 a.C. y se volvieron a realinear hacia el 1550 a.C, hacia el amanecer del día del solsticio de verano en aquellos momentos . 

Una de las guerras más cortas pero más feroces de nuestro tiempo en Oriente Medio fue la Guerra de los Seis Días de 1967, cuando el cercado y asediado ejército israelí derrotó a los ejércitos de Egipto, Jordania y Siria, capturando la península del Sinaí, la orilla occidental del Jordán y los Altos del Golán.

 En los años siguientes, los arqueólogos israelíes dirigieron unas amplias inspecciones e hicieron excavaciones arqueológicas en todas estas áreas, sacando a la luz asentamientos que iban desde los primeros tiempos del Neolítico, pasando por épocas bíblicas, hasta los períodos griego, romano y bizantino.

Sin embargo, en ningún sitio fue mayor la sorpresa que en la escasamente habitada y mayormente despoblada meseta que recibe el nombre de Altos del Golán. No sólo se descubrió que había sido una zona activamente habitada y cultivada en tiempos primitivos de la ocupación humana; no sólo se encontraron restos de asentamientos de varios milenios antes de la Era Común. 

Virtualmente, en mitad de la nada, en una llanura azotada por el viento (que había sido utilizada por el ejército israelí para prácticas de artillería), un montón de piedras dispuestas en círculo resultó ser, cuando se observó desde el aire, un «Stonehenge» de Oriente Próximo. 

La singular construcción consiste en varios círculos de piedra concéntricos, tres de ellos completamente circulares y dos que forman sólo semicírculos o «herraduras».

El círculo exterior tiene alrededor de quinientos metros de circunferencia, y los demás círculos se van haciendo más pequeños a medida que se acercan al centro de la construcción. Los muros de los tres principales círculos de piedra se elevan hasta los 2,40 metros o más, y su anchura excede los tres metros.

Están construidos con piedras de la zona, cuyo tamaño oscila entre las piedras pequeñas y piedras megalíticas, que pesan cinco toneladas o más.

En diversos lugares, los muros circulares concéntricos están conectados entre sí por muros radiales, más estrechos pero más o menos de la misma altura que los muros circulares.

 En el centro exacto de la compleja construcción se levanta un enorme aunque bien definido montón de piedras, que mide casi veinte metros de un lado a otro. 

Pero, además de su singular forma, ésta es con diferencia una de las mayores construcciones de Asia occidental realizadas sólo con piedra, tan grande que incluso se puede ver desde el espacio.


Los ingenieros que han estudiado el lugar han estimado que, aun en su actual estado, contiene más de 3.500 metros cúbicos de piedras, que pesan un total de cerca de 45.000 toneladas.

También han calculado que habrían hecho falta cien trabajadores durante al menos seis años para crear este monumento -reunir piedras de basalto, transportarlas hasta el lugar, disponerlas según un plan arquitectónico preconcebido y levantar los muros (sin duda alguna más altos que los de las ruinas que se pueden ver ahora) para formar la compleja construcción. 

Todo esto genera unas preguntas: ¿quién construyó esta estructura, cuándo y para qué?

La pregunta más fácil de responder es la última, ya que la misma construcción parece indicar su propósito, al menos su propósito original. Se ve con claridad que el círculo exterior tenía dos cortes o aberturas, uno ubicado en el noreste y el otro en el sudeste (posiciones que indican una orientación hacia los solsticios de verano e invierno). 

Los arqueólogos israelíes trabajaron duro para quitar las rocas caídas y determinar el trazado original, dejando al descubierto en la abertura nororiental una enorme construcción cuadrada con dos «alas» extendidas que protegían y ocultaban otras aberturas más estrechas en los dos muros concéntricos siguientes que se elevaban por detrás (Fig. 5); este edificio hacía las funciones de un pórtico monumental, proporcionando (y guardando) una entrada hasta el corazón del complejo de piedra.

 Fue en las paredes de esta entrada donde se encontraron las rocas de basalto más grandes, que llegan a pesar hasta cinco toneladas y media.

La abertura sudoriental del círculo exterior también proporcionaba un acceso a las partes interiores de la construcción; pero, en este caso, la entrada no disponía del monumental edificio.

Aquí, unos montones de piedras caídas que se inician en la entrada y se extienden hacia fuera sugieren el contorno de una avenida de flancos pétreos que se dirigía en dirección sureste. Una avenida que podría haber esbozado una línea de visión astronómica





Los indicios que apuntan a que este lugar, al igual que Stonehenge en Gran Bretaña, se construyó para hacer las funciones de un observatorio astronómico (y, principalmente, para determinar los solsticios) se ven reforzados por la existencia de tales observatorios en otros lugares; construcciones que son incluso más parecidas a la del Golán, puesto que no sólo muestran los círculos concéntricos, sino también los muros radiales que conectan los círculos. Pero lo más sorprendente es que esas construcciones parecidas se encuentran en antiguos lugares del otro extremo del mundo, en las Américas. 

Una de ellas está en el emplazamiento maya de Chichén Itzá, en la península de Yucatán, en México (Fig. 6a), apodada el Caracol, debido a las tortuosas escaleras que hay en el interior de la torre del observatorio.

Otra es el observatorio circular que hay en la cima del promontorio de Sacsahuamán, en Perú (Fig. 6b), que domina la capital inca de Cuzco; allí, al igual que en Chichén Itzá, hubo probablemente una torre de observación; sus cimientos revelan el trazado y los alineamientos astronómicos de la construcción, y muestran claramente los círculos concéntricos y los radiales que los conectaban.

Estas similitudes fueron razón suficiente para que los científicos israelíes llamaran al Dr. Anthony Aveni de los Estados Unidos, una autoridad aclamada internacionalmente sobre astronomías antiguas, en especial las de las civilizaciones de la América precolombina.

Su trabajo no sólo consistió en confirmar las orientaciones astronómicas subyacentes al diseño del emplazamiento del Golán, sino también en ayudar a determinar su edad y, de este modo, además de dar respuesta a la pregunta de para qué, responder también a la de cuándo. 

Desde la publicación de The Dawn of Astronomy, de Sir Norman Lockyer, en 1894, se viene aceptando como herramienta arqueoastronómica el hecho de que la orientación de una edificación (si está alineada con los solsticios) pueda revelar la época de su construcción.

El movimiento aparente del Sol de norte a sur y de sur a norte con el paso de las estaciones está causado por el hecho de que el eje de la Tierra (alrededor del cual rota el planeta para crear el ciclo día/ noche) está inclinado con respecto al plano (la «eclíptica») en el cual la Tierra orbita al Sol.

En esta danza celestial (aunque es la Tierra la que se mueve y no el Sol), a los observadores en la Tierra les da la sensación de que el Sol se mueve adelante y atrás, llega a un punto distante, vacila, se detiene y, luego, como si cambiara de opinión, vuelve hacia atrás; cruza el ecuador, se va hasta el otro extremo, vacila y se detiene allí, y vuelta atrás.

Las dos veces que cruza el ecuador en un año (en marzo y septiembre) reciben el nombre de equinoccios; las dos detenciones, una en el norte, en junio, y la otra en el sur, en diciembre, reciben el nombre de solsticios («detenciones del Sol»), los solsticios de verano y de invierno para los observadores del hemisferio norte de la Tierra, que es lo que fueron los habitantes de las zonas de Stonehenge y del Golán. 

Estudiando templos antiguos, Lockyer los dividió en dos clases. Unos, como el Templo de Salomón en Jerusalén y el templo dedicado a Zeus en un lugar llamado Baalbek, en Líbano, se construyeron a lo largo de un eje este-oeste que los orientaba al amanecer de los días de los equinoccios. Otros, como los templos faraónicos en Egipto, estaban alineados sobre un eje inclinado sudoeste-noreste, lo cual significa que estaban orientados hacia los solsticios.

Sin embargo, Lockyer se sorprendió al descubrir que, mientras en los primeros las orientaciones nunca cambiaban (de ahí que los llamara Templos Eternos), los segundos (como los grandes templos egipcios de Karnak) mostraban que, a medida que los sucesivos faraones necesitaban ver incidir los rayos del Sol sobre el santo de los santos en el día del solsticio, éstos iban cambiando la dirección de las avenidas y de los corredores hacia un punto ligeramente diferente de los cielos. Estos realineamientos también se hicieron en Stonehenge. 

¿Qué es lo que provocaba estos cambios direccionales? La respuesta de Lockyer fue la siguiente: los cambios en la inclinación de la Tierra como consecuencia de su oscilación. 

En la actualidad, la inclinación del eje de la Tierra («oblicuidad») con respecto a su sendero orbital («eclíptica») es de 23,5 grados, y es esta inclinación la que determina hasta dónde por el norte o por el sur llegará el Sol en su movimiento estacional. Si este ángulo de inclinación quedará inalterable para siempre, los puntos solsticiales permanecerían a su vez fijos.

 Pero los astrónomos han llegado a la conclusión de que la inclinación de la Tierra (provocada por su oscilación) cambia con el paso de los siglos y los milenios, ascendiendo y descendiendo una y otra vez. Justo ahora, al igual que en los últimos milenios, la oscilación se encuentra en fase de estrechamiento. Estuvo sobre los 24 grados hacia el 4000 a.C, declinó hasta 23,8 grados hacia el 1000 a.C, y continuó cayendo hasta su actual posición de 23,5 grados.

La gran innovación de Sir Norman Lockyer fue aplicar este cambio en la oblicuidad de la Tierra a los templos de la antigüedad, y establecer las fechas de construcción de las distintas fases del Gran Templo de Karnak así como de las fases de Stonehenge (que venían indicadas por los cambios de ubicación de la Piedra Talar).


Los mismos principios se han utilizado desde entonces para determinar la edad de construcciones orientadas astronómicamente en Sudamérica a principios del siglo xx, tanto por parte de Arthur Posnansky en relación con las ruinas de Tiahuanacu, a orillas del lago Titicaca, como por parte de Rolf Müller en relación con el Torreón semicircular de Machu Picchu y con el famoso Templo del Sol, en Cuzco.

Sus meticulosas investigaciones demostraron que, con el fin de determinar exactamente el ángulo de inclinación de la Tierra (que indica, cuando se tienen en cuenta la elevación y la posición geográfica, la edad de la construcción), es esencial determinar con exactitud dónde está el norte.

De ahí que fuera indudablemente significativo que, en el caso del emplazamiento del Golán, los investigadores encontraran que el pico de Monte Hermán, dominante y visible en días claros, se encuentre exactamente al norte del centro de la construcción.

El doctor Aveni y sus colegas israelíes, Yonathan Mizrachi y Mattanyah Zohar, pudieron determinar así que el lugar estaba orientado de tal modo que permitía a un observador, de pie en su centro, y siguiendo la línea de visión que pasa por el centro del pórtico nororiental, ver salir el Sol en el día del solsticio de una mañana de junio ¡de alrededor del 3000 a.C! 

Los científicos concluyeron que, hacia el 2000 a.C, el Sol habría salido un tanto descentrado para otro observador parecido, pero probablemente todavía dentro del pórtico. Quinientos años más tarde, la construcción habría perdido su valor como observatorio astronómico de precisión.

Fue entonces, en algún momento entre el 1500 y el 1200 a.C, tal como confirma la datación por carbono de los pequeños objetos descubiertos allí, cuando se agrandó el montón de piedras central hasta formar un túmulo -un montón de piedras bajo el cual se ha hecho una cavidad, probablemente para servir de cámara funeraria. 

Curiosamente, estas fechas escalonadas son prácticamente idénticas a las fechas asignadas a las tres fases de Stonehenge. 

Al haber estado protegida por el montículo de piedras que había sobre ella, la cavidad de debajo del túmulo (la supuesta cámara funeraria) resultó ser la parte más conservada del antiguo emplazamiento.

Fue localizada con la ayuda de sofisticados instrumentos sísmicos y de un radar de penetración del suelo. En el momento en que hubo indicios de una gran cavidad, los excavadores (dirigidos por el doctor Yonathan Mizrachi) cavaron una zanja que les introdujo en una cámara circular de alrededor de 1,80 metros de diámetro y 1,50 de alto.

Ésta llevaba a una cámara más grande, de forma oval, de alrededor de 3,30 metros de largo por 1,20 de ancho. Las paredes de esta última se construyeron con seis hileras de piedras de basalto que se elevaban en saliente (es decir, inclinándose hacia dentro conforme se elevan las paredes); el techo de la cámara se hizo con dos enormes losas de basalto, con un peso aproximado de cinco toneladas cada una de ellas.

No se encontró ni ataúd ni cuerpo, ni ningún otro resto humano ni animal, ni en la cámara ni en la antecámara. Pero los arqueólogos sí encontraron, como resultado de su meticulosa criba del suelo, unos cuantos pendientes de oro, algunas cuentas de piedra semipreciosa de cornalina, hojas de sílex, puntas de flechas de bronce y fragmentos de cerámica.

De ahí llegaron a la conclusión de que sí que era una cámara funeraria, aunque había sido saqueada, probablemente en la antigüedad. El hecho de que algunas de las piedras utilizadas para pavimentar el suelo de la cámara hubieran sido sustraídas reforzó la conclusión de que el lugar había sido asaltado por ladrones de tumbas. 

Los descubrimientos se han fechado en el período conocido como Edad del Bronce Tardía, que se extendió alrededor del 1500 al 1200 a.C. Éste es el marco temporal del Éxodo de los Hijos de Israel desde Egipto bajo el liderazgo de Moisés, y de la conquista de la Tierra Prometida bajo el liderazgo de Josué.

De las doce tribus, a las tribus de Rubén y Gad, y a la mitad de la tribu de Manasés, se les asignaron partes de Transjordania, desde el torrente Arnón, en el sur, hasta las estribaciones de Monte Hermón, en el norte. Esos dominios incluían la cadena montañosa de Gilead, al este del río Jordán, y la meseta que es ahora el Golán. Por tanto quizás fue inevitable que los investigadores israelíes recurrieran a la Biblia en busca de una respuesta a la pregunta: ¿quién? 

Según los libros de Números y de Josué, la parte septentrional de las montañas de Gilead fue gobernada por un rey llamado Og, desde su capital de Basan. La captura de los dominios de Og se describe en el Deuteronomio (capítulo 3). «Og y todos sus hombres tomaron el campo contra los Hijos de Israel», afirma la narración.

Después de ganar la batalla, los israelitas capturaron sesenta ciudades que estaban «fortificadas con altas murallas y puertas y barreras, aparte de un gran número de ciudades no amuralladas». La construcción de altas murallas y puertas de piedra, rasgos característicos del enigmático emplazamiento del Golán, se encontraba así dentro de las capacidades de los reinos de la época del rey Og. 

Según la Biblia, Og era un hombre grande y fuerte: «Su lecho de hierro tiene nueve codos de largo por cuatro de ancho» (equivalente a unos 4 por 1,80 metros, respectivamente). Este gigantesco tamaño, insinúa la Biblia, se debía a que era descendiente de los Repha’im, una raza gigantesca de semidioses que una vez moraron en esa tierra (en la Biblia se mencionan otros descendientes gigantescos de los Repha’im, incluido Goliat, que se ponen del lado de los filisteos en la época de David).

Combinando las referencias a los Repha’im con el relato bíblico de la erección de la construcción circular de piedra por parte de Josué después de atravesar el río Jordán y el nombre del lugar, Gilgal -«El Montón de Piedras Circular»-, algunos en Israel han apodado al emplazamiento del Golán como Gilgal Repha’im, «El Montón de Piedras Circular de los Repha’im». 





Aunque los versículos bíblicos no sustentan por sí solos esta denominación, ni tampoco vinculan al rey Og con las cámaras funerarias, las declaraciones bíblicas de que la zona fue en un tiempo dominio de los Repha’im y de que Og descendía de ellos son bastante intrigantes, dado que a los Repha’im y a sus descendientes se les menciona en los mitos y en los relatos épicos cananeos.

 Estos textos, que sitúan claramente los acontecimientos y las acciones divinas y semidivinas en la zona de la que estamos tratando aquí, se escribieron sobre tablillas de arcilla descubiertas en la década de los treinta en una zona costera del norte de Siria cuyo nombre antiguo era Ugarit.

Los textos hablan de un grupo de deidades cuyo padre era El («Dios, el Elevado») y cuyos asuntos se centran en el hijo de El, Ba’al («el Señor») y en su hermana Anat («La que responde»). El foco de la atención de Ba’al era la fortaleza montañosa y lugar sagrado de Zafón (que significa tanto «el lugar septentrional» como «el lugar de los secretos»), y el escenario de Ba’al y de su hermana era lo que ahora es el norte de Israel y el Golán.

Recorriendo los cielos de la región con ellos, iba la hermana de ambos, Shepesh, (el nombre, de significado incierto, sugiere algún tipo de relación con el Sol); y de ella dicen claramente los textos que «gobierna a los Repha’im, los divinos» y reina sobre semidioses y mortales. 

Varios de los textos descubiertos tratan de estas implicaciones por parte del trío. Uno de ellos, titulado por los expertos El Relato de Aqhat, tiene que ver con Danel («A quien Dios juzga», Daniel en hebreo), que, aunque Hombre-Rafa (es decir, descendiente de los Repha’im), no podía tener un hijo. Cuando enveje, descorazonado por no tener un heredero varón, Danel apela a Ba’al y a Anat, que a su vez interceden ante El. El concede el deseo del Hombre-Rafa e instila en él un «acelerador del aliento de vida» que le permite aparearse con su mujer y tener un hijo al que los dioses llaman Aqhat.

En otro relato, La Leyenda del Rey Keret (Keret, «La Capital, la Metrópolis», se utilizaba tanto como nombre de la ciudad como de su rey), se habla de la demanda de inmortalidad que hace Keret basándose en su ascendencia divina. Pero, en lugar de conseguir esto, cae enfermo; y sus hijos se preguntan en voz alta:

«¿Cómo puede un descendiente de El, el Misericordioso, morir? ¿Es que va a morir alguien que es divino?»

Previendo la al parecer increíble muerte de un semi diós, los hijos, al lamentarse por Keret, no sólo visualizan el Pico del Zafón, sino también el Circuito del Amplio Período:

Por ti, padre, llorará Zafón, el Monte de Ba’al.’ El circuito sagrado, el gran circuito,el circuito del amplio período,[por ti] se lamentará.

Hay aquí, por tanto, una referencia a dos lugares sumamente venerados que van a llorar la muerte del semidiós: Monte Zafón -el Monte de Ba’al- y una famosa construcción sagrada circular-«el circuito sagrado, el gran circuito, el circuito del amplio período». Si el Monte Zafón, el «Monte del Norte», era el Monte Hermón, que se encuentra exactamente al norte del emplazamiento del Golán, ¿no sería entonces el Circuito Sagrado el enigmático emplazamiento del Golán? 

En el último momento, y aceptando las llamadas a la misericordia, El envía a la diosa Shataqat, «una mujer que quita la enfermedad», para que salve a Keret. «Ella vuela sobre un centenar de ciudades, vuela sobre una multitud de pueblos» en su misión de rescate; llega justo a tiempo al hogar de Keret, y se las ingenia para revivirlo. 

Pero, siendo sólo un semidiós, Keret muere al final. ¿Sería él el que estaría enterrado en la tumba, dentro del «circuito sagrado, el gran circuito, el circuito del amplio período»? 

Aunque los textos cananeos no ofrecen atisbo cronológico alguno, es evidente que relatan acontecimientos de la Edad del Bronce, un lapso temporal que bien podría encajar con los objetos descubiertos en la tumba del emplazamiento del Golán. 

Nunca sabremos con seguridad si fueron enterrados allí o no estos legendarios soberanos, y más cuando los arqueólogos que estudian el lugar plantearon la posibilidad de que se hubieran dado enterramientos intrusos, es decir, el enterramiento de alguien fallecido posteriormente en un lugar funerario de tiempos más antiguos, algo que supondría en la mayor parte de los casos la extracción de los restos primitivos.

Sin embargo, los arqueólogos están seguros (basándose en las características estructurales y en diversas técnicas de datación) de que la construcción del «circuito» (muros concéntricos de lo que podríamos llamar Piedras Estelares, debido a su función astronómica) precedió en 1.000 ó 1.500 años al añadido del túmulo y de sus cámaras funerarias. 

Con respecto al emplazamiento del Golán nos ocurre como con respecto a Stonehenge y otros emplazamientos megalíticos: el enigma de sus constructores se intensifica cuando se establecen sus edades y se determina que en sus orientaciones subyacen unos avanzados conocimientos astronómicos. A menos que hubieran sido los mismísimos seres divinos, ¿quién habría sido capaz de la hazaña, hacia el 3000 a.C. en el caso del emplazamiento del Golán? 

En el 3000 a.C, sólo había una civilización en Asia occidental lo suficientemente avanzada, lo suficientemente sofisticada y con unos extraordinarios conocimientos astronómicos como para planificar, orientar astronómicamente y llevar a cabo el tipo de construcciones que estamos considerando aquí: la civilización sumeria. Floreció en lo que es ahora el sur de Iraq, «de repente, inesperadamente, de la nada», en palabras de todos los expertos.

Y al cabo de unos pocos siglos (un instante, para lo que es la evolución humana), había conocido todos los inventos y desarrollos que consideramos esenciales para una elevada civilización, desde la rueda hasta el horno, los ladrillos y los edificios altos, la escritura, la poesía y la música, códigos legales y tribunales, jueces y contratos, templos y sacerdotes, reyes y administradores, escuelas y maestros, médicos y enfermeras; y un sorprendente conocimiento de las matemáticas, las ciencias exactas y la astronomía. Su calendario, aún en uso como calendario judío, se inauguró en una ciudad llamada Nippur en el 3760 a.C, y abarcaba todos los conocimientos sofisticados que se requerían para las construcciones de las que estamos hablando. 

Fue una civilización que precedió a la de Egipto en unos ochocientos años, y en un millar de años a la del Valle del Indo. Babilonios, asirios, hititas, elamitas, cananeos y fenicios vinieron después, algunos mucho después. Todos ellos llevaron la huella de los sumenos y tomaron prestados todos sus avances; al igual que las civilizaciones que, con el tiempo, aparecerían en Grecia y en las islas del Mediterráneo. 

¿Se aventurarían los sumerios a ir tan lejos como a los Altos del Golán? Sin duda alguna, pues sus reyes y sus mercaderes fueron hacia el oeste, hacia el mar Mediterráneo (al cual llamaban mar Superior), y navegaron por las aguas del mar Inferior (el Golfo Pérsico) hasta otras tierras distantes. Cuando Ur era su capital, sus mercaderes estaban familiarizados con todos los lugares del Oriente Próximo de la antigüedad. Y uno de los más afamados reyes de Sumer, Gilgamesh (un famoso rey de Uruk, la bíblica Erek) pasó por este emplazamiento casi con toda probabilidad.

La fecha se sitúa alrededor del 2900 a.C, poco después de que se construyera el emplazamiento del Golán. 

El padre de Gilgamesh era el sumo sacerdote de la ciudad; sumadre era la diosa Ninsun. Encaminado para ser un gran rey y engrandecer su ciudad, Gilgamesh comenzó su reinado desafiando la autoridad de la por entonces principal ciudad de Sumer, Kis.

En una tablilla de arcilla donde se relata el episodio, se dice que el rey de Kisera Agga, y por dos veces se le describe como «enorme». Kis era entonces la capital de unos amplios dominios que quizá se extendieran hasta más allá del río Éufrates; y habría que preguntarse si el enorme rey Agga pudiera ser un precursor del gigantesco Og de la Biblia; pues era práctica común en Oriente Próximo el poner a los reyes el nombre de antiguos predecesores. 

Orgulloso, ambicioso e intrépido en su juventud, Gilgamesh no llevaba bien envejecer. Para mantener sus proezas, hizo que los recién casados se pasaran por su ciudad, reclamando el derecho real de ser el primero en mantener relaciones sexuales con la novia. Pero, cuando los ciudadanos ya no pudieron soportarlo más, pidieron ayuda a los dioses; y los dioses respondieron creando un doble de Gilgamesh, que detuvo los tejemanejes del rey. Una vez sometido, Gilgamesh se hizo más melancólico y reflexivo.

Veía morir a la gente de su edad, o incluso más jóvenes; y entonces se le ocurrió que tenía que haber otro camino: ¡después de todo, él era en parte divino, no sólo un semidiós, sino dos terceras partes divino, pues no era su padre sino su madre la que era una diosa! 

¿Tendría que morir él, Gilgamesh, como un mortal, o tendría el derecho a la vida imperecedera propio de los dioses? Le planteó el caso a su madre.


«Sí -le dijo ella-, tienes razón. Pero para conseguir el lapso vital de los dioses, tendrás que ascender a los cielos y llegar a la morada de los dioses. Y los lugares desde donde se puede ascender, están bajo el mando de tu padrino Utu» (conocido posteriormente como Shamash).

Utu/Shamash intentó disuadir a Gilgamesh:

«¿Quién puede escalar el cielo, Gilgamesh? Sólo los dioses viven para siempre bajo el Sol. En cuanto a la Humanidad, sus días están contados. Ve con tu familia y tus conciudadanos, disfruta del resto de tus días», le dijo el dios.

La historia de Gilgamesh y de su búsqueda de la inmortalidad secuenta en la Epopeya de Gilgamesh, un largo texto escrito en tablillas de arcilla y descubierto por los arqueólogos tanto en el original sumerio como en diversas traducciones de la antigüedad.

Según el relato, Gilgamesh no se da por vencido, e interpreta la caída de un objeto desde los cielos como una señal del cielo para que no se rinda. Aceptando ayudarle, Ninsun le revela que hay un lugar en las Montañas de los Cedros, el Lugar de Aterrizaje, desde el cual Gilgamesh podría ascender a la morada divina. Sería un viaje plagado de peligros, le advierte a Gilgamesh.

Pero, ¿cuál es la alternativa?, le pregunta él.

«Si fracaso en mi búsqueda -dice-, al menos las generaciones futuras sabrán que lo intenté. 

Dándole su bendición para el viaje, Ninsun insiste en que el hombre artificial, Enkidu, vaya delante de Gilgamesh y lo proteja a lo largo del camino. La elección es la adecuada, pues la región hacia donde se encaminan es la de donde había venido Enkidu, las colinas por las que él había vagado con las bestias salvajes. Éste le explica a Gilgamesh lo peligrosa que será la empresa, pero Gilgamesh insiste en ir. 

Para llegar a las Montañas de los Cedros, en lo que actualmente es Líbano, desde Sumer (que estaba en lo que ahora es el sur de Iraq), Gilgamesh tuvo que cruzar la meseta que ahora llamamos el Golán. Y, ciertamente, encontramos este detalle en el texto, en el preámbulo a la epopeya, en el cual se enumeran las aventuras y los logros del rey, que fue «el que abrió los pasos montañosos».





Era una primera consecución que merecía que se recordara, pues no hay montañas en la tierra llamada Sumer. 

En su viaje, Gilgamesh se detiene en varias ocasiones para buscar oráculos divinos del Dios Sol. Cuando llegan a las tierras de las colinas y los bosques (nada que ver con el paisaje de Sumer), Gilgamesh tiene una serie de sueños-augurios. En un alto crucial, desde donde ya pueden ver las Montañas de los Cedros, Gilgamesh intenta inducirse un augurio-sueño sentándose dentro de un círculo que Enkidu había trazado.

¿Fue Enkidu, que poseía una fuerza sobrehumana, el que dispuso las piedras del campo para Gilgamesh, para formar Piedras Estelares?


Sólo podemos conjeturar. Pero recientemente se han encontrado en los Altos del Golán evidencias físicas que atestiguan la familiaridad que, durante generaciones, tuvieron aquellos que vivieron allí con Gilgamesh y su relato.

Uno de los episodios más famosos de las aventuras del rey es el incidente en el cual se encuentra con dos feroces leones, lucha con ellos y los mata con las manos desnudas. Esta heroica hazaña fue el tema favorito de los artistas de Oriente Próximo en la antigüedad. 

¡Sin embargo, era algo totalmente inesperado encontrar una losa de piedra con esta representación en las cercanías de los círculos concéntricos ! (El objeto se exhibe en el nuevo e interesantísimo Museo Arqueológico del Golán, en Qatzrin.)

Aunque las referencias textuales y la representación de la losa de piedra no constituyen evidencias concluyentes de que Gilgamesh llegara hasta este lugar en su viaje hacia las Montañas de los Cedros del Líbano, hay una pista más, una pista intrigante, que conviene considerar.

Después de que el emplazamiento fuera identificado desde el aire, los arqueólogos israelíes descubrieron que, en los mapas del ejército sirio (capturados), este lugar venía marcado con el nombre de Rugum el-Hiri, un nombre de lo más desconcertante, dado que, en árabe, significa «Montón de piedras del lince». 

Sugerimos que la explicación de tan desconcertante nombre bien podría encontrarse en la Epopeya de Gilgamesh, al reflejar un recuerdo del Rey Que Luchó con los Leones.

lunes, 24 de febrero de 2020

Pruebas Concluyentes de la autenticidad de las Pirámides de Bosnia

Houston TX (PRWEB) “The New EraTimes” informa que el análisis independiente de cinco institutos separados de materiales, confirman que las pirámides bosnias contienen material de construcción artificial, hormigón de alta calidad, eliminando así todos los reclamos escépticos sobre la autenticidad de las pirámides de Bosnia.


INFORMES CIENTIFICOS CONCLUYEN LA EVIDENCIA DE QUE LAS PIRAMIDES DE BOSNIA FUERON CONSTRUIDAS UTILIZANDO UN CEMENTO GEOPOLIMERO – UN MATERIAL ARTIFICIAL

Desde que fue descubierto en 2005 por el Dr. Sam Semir Osmanagich pH.d., director del centro de Antroplogía y Arqueología en la Universidad Americana en Bosnia y Herzegovina, el complejo de la pirámide de Bosnia ha sido ignorado por los arqueólogos hasta que la evidencia científica reciente ha hecho imposible negar la autenticidad de este descubrimiento que puede cambiar la historia de la humanidad.

El controvertido espacio de la Pirámide del Sol de Bosnia, cuenta con un equipo de más de 200 científicos interdisciplinarios de todo el mundo haciendo análisis científicos, no sólo sobre la naturaleza y la edad de los materiales de construcción, sino también determinar cómo la energía de la pirámide fue utilizada por los antiguos científicos para usos beneficiosos para la humanidad, que van desde el transporte geotérmico, climatología y los avances en la fisiología humana y de la salud.





Los resultados emitidos por la Universidad de Turín, Italia de la Politécnica de análisis de laboratorio de química y difractometría, hechos a través muestras de bloques de piedra de arenisca y del conglomerado tomados al pie de la pirámide del Sol de Bosnia, demuestra que son de un material inerte con un enlace, similar al que se encuentra en los ”cementos” romanos.

Estos resultados fueron confirmados por análisis de las muestras en la Universidad de Zenica, Bosnia y Herzegovina.

En una prueba independiente separada, profesor Joseph Davidovits, científico francés de renombre, miembro de la Asociación Internacional de egiptólogos, realiza esta afirmación. “Realicé un análisis de microscopio electrónico de la muestra y propongo la química de geopolymer que se usaba para hacer este hormigón antiguo,” escribió Prof Davidovits.


Además añade, que la muestra está compuesta por “una base de calcio/potasio geopolymer cemento y aunque él no da una fecha concreta a la muestra, puede discernir que no es un hormigón moderno, sino más bien como la técnica utilizada por los egipcios hace 3.500 años.”

En su libro, las pirámides: Un Enigma Resuelto”, Davidovits presenta el conocimiento actual de la construcción de la pirámide y que es apoyada por estudios científicos, históricos y lingüísticos que prueban que las pirámides egipcias se construyeron usando un aglomerado de piedra (piedra caliza formada en bloques de este hormigón).

Durante la investigación de la tecnología de la pirámide, se ha ido sospechando durante mucho tiempo que la energía pirramidal implica una ciencia y maquinarias más avanzadas de lo que actualmente tenemos hoy en día.

Christopher Dunn, autor de “The Giza Power Plant”, publicado en 1996, explica que las pirámides eran antiguas máquinas de energía, actualmente una teoría popular entre los investigadores. Las pirámides de Bosnia tienen los mismos elementos descritos que en las pirámides de Giza, que definen la estructura de un sistema de generador de antiguos poderes.

Chris Dunn declaró después de visitar Bosnia en 2011, “mientras estaba en Visoko, expertos de diversas disciplinas se emocionaron al ver el resultado de sus estudios en la colina pirámide. Que oportunamente, estos son claros signos de la antigüedad y finalmente se acabará por descubrir esta ingeniería de precisión.

“Ahora en 2013, el Parque Arqueológico de Bosnia, se está excavando más y nuevas pruebas científicas y ha seguido demostrando la ingeniería de precisión antigua y que de hecho es la que fue utilizada para construir las pirámides de Bosnia.

Una evidencia adicional es la del hormigón que se utilizó en la construcción de las pirámides y que se muestra por el trabajo del profesor Michel Barsoum, profesor distinguido en el “Departamento de Ciencia de Materiales e Ingeniería” en la Universidad de Drexel y el profesor Gilles Hug, de la “Agencia de investigaciones Nacional Aeroespacial Francesa” que han encontrado evidencias científicas de que partes de las grandes pirámides de Giza se construyeron usando una forma temprana del hormigón.

Esto echa por tierra un viejo mito, de que las pirámides fueron construidas usando sólo corta bloques de piedra caliza y demuestra la teoría que esta clase de hormigón y la nanotecnología ya fue utilizada por los antiguos.





Desde que fue descubierto en 2005 por el Dr. Sam Semir Osmanagich pH.d., director del Centro de Antropología y Arqueología en la Universidad Americana en Bosnia y Herzegovina, el complejo de la pirámide de Bosnia ha sido bloqueado por los arqueólogos y científicos, hasta este reciente hallazgo, evidencia científica que hace imposible negar la autenticidad de este de descubrimiento que está cambiando la historia.



Un equipo de científicos interdisciplinarios, ha estado realizando estudios sobre el enigma de la energía cósmica en el sitio arqueológico de Bosnia, y en una búsqueda incesante para descubrir la sabiduría de la antigua cultura que dejó todo esto atrás,” dice el Dr. SamOsmanagich.

“Hay hechos sobre el fenómeno físico que puede verificarse científicamente, pero quedan muchas preguntas inexplicables por contestar, usando nuestra historia actual”.

Estos son hechos que han sido verificados por pruebas científicas de la analítica:

La pirámide del sol se encuentra a más de 722 pies (220 m) de altura, un tercio más alto que la gran pirámide de Giza.

La Datación por radio carbono demuestra que la pirámide tiene por lo menos 24.800 años.


El Análisis de materiales demuestra, que la estructura es de hormigón creado por el hombre



Hay un bloque de cerámica de 8.000 kg dentro del laberinto subterráneo cerca de la pirámide.

Un rayo de energía de naturaleza electromagnética y con un radio de 4,5 metros y una frecuencia de 28 kHz, se ha detectado saliendo desde la parte superior de la Pirámide del Sol.

Un rayo de ultrasonidos con un radio de 10 metros y la frecuencia de 28-33 kHz se ha detectado y medido en la parte superior de la pirámide del Sol.


Las pirámides están alineadas con los puntos cardinales de la tierra y orientadas al norte estelar.





“Aunque se han descubierto decenas de miles de pirámides en todo el planeta, ninguna tiene la calidad de construcción y la antigüedad como la de Bosnia,” dice Osmanagich. “Las pirámide de Bosnia es la pirámide original, la más antigua y más grande jamás construida.

Tiene una orientación norte exacta de cero grados y es potencialmente la clave para liberar información sobre la tecnología antigua, que puede liberar al mundo de su dependencia de combustibles fósiles y que ofrece la posibilidad de encontrar asombrosos avances médicos en la comunidad científica”.

En el efecto se han comenzado a hacer exámenes médicos sobre el aura humana en las pirámides de Bosnia y las primeras pruebas muestran que la fisiología humana y estados emocionales son muy elevados en la pirámide.

Esto es debido a la reducción de iones negativos que se encuentran en nuestra atmósfera.

Para obtener más información sobre el sitio arqueológico de la pirámide de Bosnia, visite la web:

domingo, 23 de febrero de 2020

David Rockefeller "Todo lo que necesitamos es una gran crisis y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial”


David Rockefeller en una cena con embajadores de la ONU: “Estamos al borde de una transformación global.

 Todo lo que necesitamos es una gran crisis y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial”
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El magno objetivo de estas sagas de banqueros internacionales lo enunció perfectamente uno de sus máximos exponentes, David Rockefeller:

"De lo que se trata es de sustituir la autodeterminación nacional, que se ha practicado durante siglos en el pasado, por la soberanía de una elite de técnicos y de financieros mundiales".

David Rockefeller fue el conspirador mundial por excelencia, el Rey de los cenáculos ocultos. A sus órdenes trabajaron los agentes secretos de la CIA, el MI6, el MOSSAD y especialmente la INTERPOL, que es obra suya. 

Ningún medio de comunicación masivo se atrevería jamás a desvelar los planes secretos de Rockefeller y sus amigos. Siempre guardaron un sospechoso silencio en torno a las secretas actividades de las dinastías de banqueros norteamericanos: los Morgan, los Davison, los Harriman, los Khun Loeb, los Lazard, los Schiff o los Warburg y, por supuesto, los Rockefeller.

En 1991, en referencia al informe del Centro para el Desarrollo Mundial, David Rockefeller confesó: “estamos agradecidos con el Washington Post, el New York Times, la revista Time, y otras grandes publicaciones cuyos directores han acudido a nuestras reuniones y han respetado sus promesas de discresión (silencio) durante casi 40 años. Hubiera sido imposible para nosotros haber desarrollado nuestro plan para el mundo si hubieramos sido objeto de publicidad durante todos estos años".




El excéntrico y supuestamente filantrópico David Rockefeller, que tiene ya casi un siglo de vida, es sin duda el personaje más trepidante y controvertido de esta casta de usureros a la que nos referimos. Muy pronto, cuando los diarios anuncien su fallecimiento, tendremos ocasión de conocer su insólita biografía. Descubriremos datos que nos apabullarán.

El fundador de la dinastía Rockefeller fue el abuelo de David, de nombre John Davison Rockefeller, descendiente de judíos alemanes llegados a EEUU en 1733. Junto con la saga de los Morgan y el grupo bancario Warburg-Lehman-Kuhn&Loeb, constituyó el triunvirato plutocrático del llamado Eastern Establishment.

Su imperio económico se gestó durante los años de la Guerra de Secesión (1861-1865) que enfrentó a los terratenientes esclavistas del sur con los comerciantes e industriales del norte y que se saldó con 600.000 muertos.

Los grandes triunfadores de aquella guerra fueron cuatro familias oligárquicas, los Vanderbilt, los Carnegie, los Morgan y los Rockefeller, que se beneficiaron del conflicto como proveedores de bienes y servicios y acrecentaron su imperio económico después con la concentración monopolista que sucedió a la contienda, llegando a controlar en 1880 el 95% de la producción petrolera norteamericana.

La fortuna de los Vanderbilt se diluyó con el tiempo, la de los Carnegie fue en parte succionada por los Morgan, y la de los Rockefeller se dispersó entre los muchos y mal avenidos descendientes del viejo John Davison, petrolero y banquero, fundador de la Standard Oil y del Chase National Bank, luego denominado Chase Manhattan Bank, cuya emblemática sede en Nueva York fue el primer edificio construido en Wall Street. El Chase se convirtió en un pilar central en el sistema financiero mundial, siendo el Banco principal de las Naciones Unidas, y llegó a tener 50.000 sucursales repartidas por todo el mundo.

 Los presidentes del Banco Mundial John J. McCloy, Eugene Black y George Woods trabajaron en el Chase anteriormente. Otro presidente, James D. Wolfensohn, también fue director de la Fundación Rockefeller.

David Rockefeller, el más famoso de la saga, es nieto del mítico John Davison Rockefeller e hijo de John D. Rockefeller junior, que se casó con la hija de Nelson Aldrich, líder de la mayoría republicana en el Senado y al que se le conoció como “gerente de la nación”. La madre de David era una enamorada de la pintura y por iniciativa suya se construyó el Museo de Arte Moderno (MOMA) de Nueva York, ubicado en la mansión en la que nació David y sus hermanos.

David, el menor de seis hermanos, todos ya fallecidos, tuvo también seis hijos y diez nietos que, junto a los hijos y nietos de sus hermanos, forman el actual clan Rockefeller.

David Rockefeller (Izq.), banquero y petrolero como su padre (Dcha.) y su abuelo, trabajó en los servicios secretos durante la II Guerra Mundial y abrió el camino para la creación de la ONU en 1945, cuya sede principal se encuentra en un terreno donado por él en Nueva York. Se codeó con los principales mandatarios del siglo XX. Dirigió los lobbys más poderosos del mundo, como el CFR, el Club de Bilderberg y la Comisión Trilateral. 

Como buenos banqueros sin escrúpulos, los Rockefeller apoyaron y financiaron a los nazis alemanes. Incluso se permitieron reescribir la historia. La Fundación Rockefeller invirtió 139.000 dólares en 1946 para ofrecer una versión oficial de la II Guerra Mundial que ocultaba la realidad acerca del patrocinio de los banqueros internacionales con el régimen nazi, que también obtuvo los favores de su empresa más emblemática: la Standard Oil. Las iniciativas de esta Fundación, que también ha financiado grupos como los Hare Krishna o los rosacruces de AMORC, son a veces sorprendentes.

David es hermano del que fuera Senador, Gobernador de Nueva York y vicepresidente de EEUU (con Gerald Ford, tras la dimisión de Nixon) Nelson Rockefeller, que heredó de su abuelo materno la vocación política. 

En 1962 Nelson declaró: “los temas de actualidad exigen a gritos un Nuevo Orden Mundial, porque el antiguo se derrumba, y un nuevo orden libre lucha por emerger a la luz… Antes de que podamos darnos cuenta, se habrán establecido las bases de la estructura federal para un mundo libre”.

David Rockefeller, al que el presidente Carter le ofreció dirigir la Reserva Federal (declinó a favor de su amigo Volcker), se rodeó de lugartenientes tan poderosos como Henry Kissinger, Zbigniew Brzezinski, Lord Carrington y Etienne Davignon, que también merecen ser citados aquí.

Abraham ben Elazar, más conocido como Henry Kissinger, es considerado como uno de los cerebros del Nuevo Orden Mundial. De origen judío-alemán, empezó como asesor de Nelson Rockefeller en los años 50, ostentó altas responsabilidades en la Administración en los años 60 y 70, con Kennedy, Jhonson, Nixon y Ford. Llegó a ser Vicepresidente de los Estados Unidos con Ford, secretario personal de Nixon, Jefe del Consejo Nacional de Seguridad y del Departamento de Estado, y Ministro de Asuntos Exteriores en repetidas ocasiones. 

Colaboró estrechamente con David Rockefeller en el elitista Consejo de Relaciones Exteriores, del que fue presidente. Del CFR han salido desde entonces todos los presidentes de los Estados Unidos excepto Ronald Regan, cuyo equipo estuvo formado mayoritariamente por miembros del CFR. También pertenece a la Comisión Trilateral, el Club de Bilderberg y otras organizaciones de la órbita Rockefeller. Su compañía de consulting Kissinger Associates, tiene como clientes a Estados deudores y a multinacionales acreedoras.

El polaco Zbigniew Brzezinski, casado con una sobrina del que fuera Presidente de la República Checoslovaca Eduard Benes, fue reclutado por Rockefeller en 1971. Llegó a ser Consejero de Seguridad Nacional del gobierno de los Estados Unidos durante la Administración Carter, pero ya con anterioridad había sido nombrado director de la Comisión Trilateral, a la que él mismo definió como "el conjunto de potencias financieras e intelectuales mayor que el mundo haya conocido nunca". 

Afirma que: “la sociedad será dominada por una elite de personas libres de valores tradicionales que no dudarán en realizar sus objetivos mediante técnicas depuradas con las que influirán en el comportamiento del pueblo y controlarán con todo detalle a la sociedad, hasta el punto que llegará a ser posible ejercer una vigilancia casi permanente sobre cada uno de los ciudadanos del planeta".

En otro momento dijo: “esta elite buscará todos los medios para lograr sus fines políticos tales como las nuevas técnicas para influenciar el comportamiento de las masas, así como para lograr el control y la sumisión de la sociedad". Ni siquiera George Orwell, autor de la terrorífica novela “1984”, lo hubiera expresado mejor.

En una entrevista publicada por el New York Times el 1 de agosto de 1976, Brzezinski afirmaba que "en nuestros días, el Estado-nación ha dejado de jugar su papel". En cierta ocasión pronosticó "el ocaso de las ideologías y de las creencias religiosas tradicionales”. 

Brzezinski es especialista en métodos de control social, sus ensayos publicados dibujan un horizonte orwelliano en el que el Gran Hermano vigila y controla permanentemente a cada individuo.




Predijo la existencia de gigantes bases de datos donde se almacenan ingentes cantidades de información sobre cada ciudadano (como la que tienen los servicios de inteligencia españoles en El Escorial, Madrid), la instalación masiva de cámaras de vigilancia en las calles y edificios (que ya es un hecho en todas las ciudades del mundo), la generalización de satélites espía de increíble precisión (como los que usan las tropas de EEUU desde la Guerra del Golfo) y la puesta en funcionamiento de documentos de identidad electrónicos (como lo son los modernos pasaportes y carnés de identidad, que contienen un microchip con abundante información del propietario).

La fascinación de Brzezinski por la tecnología aplicada al control social encaja perfectamente con los planes de la elite plutocrática, que ya ha desarrollado nuevos y espeluznantes artilugios, como el microchip subcutáneo con localizador que pretenden hacer obligatorio para toda la población mundial y que sustituiría, unificándolos, a los actuales carnés de identidad, pasaportes, tarjetas de crédito, carnés de conducir, tarjetas de la Seguridad Social, etc., posibilitando la desaparición del dinero físico.

Otro invento terrible que ya nos tiene preparado la elite ha sido diseñado por la compañía estadounidense Nielsen Media Research en colaboración con el Centro de Investigación David Sarnoff (organismo controlado por el CFR y la Sociedad Pilgrims).

Se trata de un dispositivo que, una vez instalado en el televisor, permite observar e identificar desde una estación de seguimiento a los espectadores sentados frente a la pequeña pantalla. Este dispositivo evoca “el ojo que todo lo ve”, el Horus egipcio que aparece en los billetes de dólar.

 El “ojo que todo lo ve” no es sólo un recurso literario en la novela de Orwell 1984. Ya existen millones de cámaras instaladas en carreteras, calles, empresas y locales públicos, y millones de webcam en hogares de todo el mundo.

Sin contar con los modernos sistemas operativos del monopolio Microsoft, como el Windows Media, que rastrea sin cesar todos nuestros movimientos a través de la red y permite leer nuestros correos privados de Outlook, el estado de nuestras cuentas corrientes cuando accedemos a la web de nuestro Banco, las palabras clave que utilizamos en los buscadores como Google y el contenido de las páginas que visitamos en Internet.

Lord Carrington, cuyo verdadero nombre es Peter Rupert, fue ministro británico en sucesivos gobiernos, miembro destacado del RIIA (el equivalente al CFR en Gran Bretaña) y de la Sociedad Fabiana, Secretario general de la OTAN, directivo del Barclays Bank y del Hambros Bank y, a partir de 1989, presidente del siniestro Club de Bilderberg.

El cuarto lugarteniente Rockefeller y Secretario General del Club de Bilderberg es el vizconde Etienne Davignon.

Su currículum lo dice todo: presidente y fundador de la European Round Table (Mesa Redonda de Industriales, lobby de las multinacionales europeas), ex vicepresidente de la Comisión Europea, miembro de la Trilateral y del Center for European Policy Studies, ministro belga de Exteriores, presidente de la Asociación para la Unión Monetaria en Europa, primer presidente de la Agencia Internacional de Energía, presidente de la Société Générale de Belgique, presidente de Airholding, vicepresidente de Suez-Tractebel, administrador de Kissinger Associates, Fortis, Accor, Fiat, BASF, Solvay, Gilead, Anglo-american Mining, entre otras corporaciones.

Extracto del libro GOBIERNO MUNDIAL, de Esteban Cabal.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Monolito de Ingá en Brasil: uno de los Mayores Enigmas de la Humanidad

El monolito conocido como piedra de Ingá en Brasil, es uno de los mayores enigmas de la humanidad.

La enorme roca de unos 24 metros de longitud por algo más de 3 de altura contiene inscripciones en forma de dibujos en jeroglíficos que no han podido ser descifrados por los arqueólogos por el momento.

La piedra de Ingá o en portugués conocida por “pedra do Ingá”, se encuentra al noreste de Brasil a las orillas del Río Ingá cerca de la ciudad de Paraibano.

La roca es del tipo Gneis una variedad de roca compuesta de granito y otros minerales de colores claros y oscuros, pero lo que desconcierta no es la composición de la roca, ya que este tipo de roca es muy común, los enigmas son los grabados en la roca en la que se pueden apreciar diferentes dibujos cuya antigüedad según las últimas estimaciones podrían ser de unos 6000 años.

Los dibujos o jeroglíficos que se pueden encontrar en el monolito son de variada morfología, aunque algunos son muy sorprendentes y enigmáticos como por ejemplo uno de los dibujos con 6000 años de antigüedad según se estima, muestra una cruz, otro de los enigmáticos dibujos muestra lo que parece ser un avión a reacción, aunque otros son reconocibles como un cráneo o una rosa los arqueólogos no han logrado descifrar el enigmático mensaje que contiene la piedra de Ingá.




Las teorías sobre que civilización realizo las tallas en la roca son variadas, aunque la más probable teoría es que corresponde a los indígenas primitivos y de momento bastante desconocidos de América del Sur. Aunque como dije con anterioridad existen otras muchas teorías, una curiosa teoría la cual defienden algunos, es que los jeroglificos corresponden con escrituras jeroglificas fenicias.

Resultado de imagen de Monolito de Ingá
Ludwig Schwennhagen fue un investigador austriaco que a principios del siglo XX fue a Brasil en busca de restos fenicios que probara que habían llegado a esta región de América del Sur, relaciono las inscripciones de la piedra de Ingá con escritura jeroglifica fenicia e incluso con Egipto, aunque no pudo descifrar el contenido de los dibujos.

Otras de las hipótesis que parecen más descabelladas pero que no creo que se deban de pasar por alto, es la hipótesis de que son la obra de ingeniería extraterrestre y corresponde a complejos modelos matemáticos los cuales señalarían la distancia de la Luna con la Tierra, además de formulas producción de energía cuántica, entre otras sugerencias.

El ufologo Claudio Quintans que es el presidente del centro de Ufología de Paraibano defiende que las inscripciones serían obra de visitantes del espacio que aterrizaron en la antigüedad en la zona, aunque como es de esperar con este tipo de teorías no existe forma por el momento de asegurarlo.

Es muy interesante todo lo relacionado con esta piedra de Ingá o gran monolito de Ingá, aunque la información deja mucho que desear, los enigmas están escritos en forma de dibujos en la roca y esperan que alguien algún día logre descifrarlos.

Me alegraría mucho poder ampliar la información sobre este antiguo monolito de piedra con grabados enigmáticos, pero para seguir con las teorías y las hipótesis mejor lo así…
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